Comienza la operación zucchini
¡Ya está aquí! ¡Ya ha llegado! ¿Estás preparado/a? ¿Has hecho hueco en la nevera?
El verano es la temporada grande de los calabacines, zucchini o zapallitos, una hortaliza super versátil y barata. Como cada vez parece que llega antes el verano, ya tenemos las verdulerías llenitas de calabacines grandes, pequeños, verdes, blancos, amarillos… Vamos a ver qué podemos cocinar con ellos y, si hace falta, ponerles un monumento:
¿Para qué quiero yo calabacines?
Para comértelos, para qué va a ser. Son baratos, cunden mucho y están muy buenos. Y encima tienen vitamina C (¡sí, hay vitamina C más allá de las naranjas!), vitamina K, vitamina A, proteínas (¿quién lo iba a decir?), ácido fólico, fósforo, magnesio, potasio, y hasta un poquito de calcio y hierro. ¡Y eso que parecían todo agua!
Es que si no alimentasen ná, pues no te los recomendaríamos. Y encima, se pueden comer crudos o cocinados, como quieras. Como si le quieres meter un bocao tal cual.
Háztelos en cremas
Cremas frías o cremas calientes, da igual, de todas las formas quedan riconudas si el ingrediente principal son los calabacines.
Para el verano hazte las cremas añadiendo unas hojas de menta o hierbabuena, que dan sensación de frescor.
¿Los pelo? ¿No los pelo? Puedes hacer lo que quieras, lo mejor del calabacín es todo el calabacín, no solo la piel. Puedes quitarla tranquilamente si lo quieres más suavecito, o dejarla para más sabor y más color verde.

Rellénalo
Como son cilindros, podemos rellenarlos con lo que queramos. Si los cortamos por la mitad es más fácil, claro. Echa un ojo a esta receta y hazlos con lo que tengas por ahí, que todo hace buenas migas con los calabacines:

Hazte una lasaña
Las lasañas molan mucho porque puedes hacer una pedazo fuente de lasaña para medio barrio en un ratito. Y también puedes aprovechar todo lo que tengas por ahí en la nevera y que se vaya a poner malo. ¿Que tienes unos trocillos de pimiento y de cebolla? Pues pal relleno. ¿Zanahoria? Lo mismo.
Pero cocer placas de pasta es un rollo, y para ayudarte está tu amigo el calabacín. Córtalo en lonchas y úsalo en lugar de la pasta. Sí, en serio:

Hablando de pasta… ¿espaguetis de calabacín?
¡Sí, por supuesto! Es como una ensalada y un plato de pasta a la vez. Puedes comerlo crudo y frío o calentarlo al microondas un minuto o dos. No necesitas hervir nada, solo un trasto de espiralizar. Y cuando te quieres dar cuenta te has zampao un calabacín entero:

Ensaladas más bonitas
Y más variadas, de paso, que tanta lechuga ya cansa. Corta tus calabacines con un sacapuntas de verduras y añádelos a tus ensaladas, o sírvelos como mini ensaladita para acompañar. Tardas ná, te pones #comoeltenazas:
(si no ves el vídeo, lo tenemos en Instagram reels y en Youtube).

¿Te gusta la escalivada?
Pues puedes hacer una cosa similar con calabacines: briam. Es muy fácil, cortar cuatro cosas, mezclar y asar. Y cuanto más eches, para más platos te da:

Hazte un bocata
Solo de calabacín no, pero que no falten unas lonchas doraditas a la plancha le pongas lo que le pongas. Es nuestro secreto para el bocadillo perfecto (una mierda de secreto porque lo hemos contado mil veces).
Prueba a hacerte un montaraz de tortilla:

¿Mejor un sandwich?
Claro que sí, que es más ligerito y se pueden poner más pisos. Lonchea tu calabacín, hazlo unos minutos a la plancha (tardas nada) y combínalo con todo lo que tengas por ahí. ¿Que te apetece verde? Pues toma pedazo de sándwich verde:

(si no ves el vídeo, lo tenemos en los reels de Instagram y en Youtube).
Para un queso vegano untable super bueno, puedes hacer labneh, receta aquí:

No-pescados
Coges calabacines y los conviertes en “boquerones” en vinagre y en anchoas. ¿No nos crees? ¡Pero si aquí somos la hostia! Mira estas recetas y sobre todo hazlas. Y después nos cuentas:

Si te apetece pizza pero no tienes masa…
Pregúntale al calabacín. El calabacín tiene la respuesta a todo. Si solo le llamas pizza a la base que lleva pan, no sabes lo que te pierdes:

Y la estrella de la temporada: el calabacín hasselback
No, no Hasselhoff. Las patatas hasselback son esas tan monas cortaditas en lonchas y con ajo entremedias, asadas, tan instagrameras. Pues les ha salido un duro competidor: el calabacín hasselback.
Igual de fácil, se tarda lo mismo, sale más jugosote y aromático. Te dejamos vídeo y receta para que no te pierdas:
(si no ves el vídeo, está en nuestros reels de Instagram y en Youtube)
Calabacines hasselback
Ingredientes
- 2 calabacines o más, todos los que te quepan en el horno
- 1 puerro medianito
- 3 dientes ajo más o menos, los que quieras
- 2 tomates de pera por ejemplo
- aceite de oliva virgen extra
- sal al gusto
- alguna especia tomillo, romero, lo que quieras
Instrucciones
Preparemos las verduras
- Lava el puerro y los tomates y sécalos, que luego se nos llena la tabla de cortar de agua.
- Córtalos ambos en lonchitas finas. Tienen que ser bien finitas porque las vamos a meter entre las del calabacín.El ajo también en lonchitas finas.
- Si no sabes cómo pelar y cortar ajos, te dejamos una imagen (en el vídeo también se ve, pero vamos)
- Ya que estamos, ve precalentando el horno a 200ºC con calor arriba y abajo, y saca la bandeja de horno más grande (y que quepa en el horno).
Vamos con los calabacines
- Lávalos bien, los puedes frotar con un cepillito o con el estropajo (limpio) (sin lavavajillas). Sécalos.
- Córtalos en lonchitas sin llegar al final. Vamos, que haces como que los vas a cortar pero no terminas. Así nos queda como un libro.Si alguna vez te pasas, no pasa nada, no se va a notar, así que tranqui.
- Ahora le vamos metiendo lonchitas en los cortes, para que queden un poquito abiertos y se hagan super bien por dentro.Puedes poner la cantidad que quieras, pero si metes muchas cosas, se te doblará como un acordeón.
- Ahora los colocamos en la bandeja del horno, y si nos sobra sitio, metemos alguna cosa más. Por ejemplo un par de ramas de tomates cherry (lavaditos siempre).
- Espolvorea con la sal y echa unos chorritos de aceite de oliva para que se dore todo bien. Echa alguna hierba o especia también si quieres.
- Mételo al horno a 200ºC 45 minutos. Si quieres que se doren más, puedes dejarlos 5-10 minutos más a 210ºC.
- Sírvete la cantidad de quieras, y si hay juguito en la bandeja del horno, échate también.







