Haz briam y no te faltarán verduras
Vamos a hablar de un plato que seguramente no conozcas pero cuando te digamos a qué se parece seguro que lo pillas en un momento. Una maravilla para quienes nos gustan los platos coloristas (en color y sabor), con pintaza y fáciles a la vez. Una preparación que, sin esfuerzo, te apaña las comidas varios días. Estamos hablando del briam griego.
Pon atención, ¿eh? que la idea no es que hagas una receta, si no que tomes esta como referencia y hagas lo que te apetezca. Para cocinar #SinReceta, vaya 😉
¿Qué es eso de “briam”?
Es un plato griego que se parece un montón al ratatouille, al confit byaldi, a la escalivada o al pisto. Puedes buscar si quieres “briam” o “μπριάμ” en Google Imágenes y te quedará más claro aún.
La idea es coger las verduras y hortalizas de temporada (normalmente verano) que tengamos, trocearlas, mezclarlas y hornearlas. Fácil, ¿verdad? La diferencia está en que para el briam se suele usar más aceite y una salsa (simplemente picando o triturando tomates) que impregne todas las hortalizas, lo que le da un sabor y una textura muy diferente al simplemente tirar de todo a la bandeja y hornear.
Ojo, porque igual que el pisto, escalivada y ratatouille, en cada casa se hace de una manera. Vamos, que lo importante es “la forma” más que el contenido. Hay quien le pone zanahorias, otras personas le ponen judías verdes, en otras casas lleva más hierbas aparte de perejil (por ejemplo albahaca)…
En Grecia, de donde es este plato (aunque por el nombre podría ser de origen turco), también se llama “tourlou tourlou”, una expresión coloquial que significa algo así como “mezcladillo”, y en ciertas zonas “sofagada” (Σοφαγάδα), “sympetherio” (aunque también se refiere a otros platos de legumbres) o “soufiko” (en Ikaria).
¿Pa qué me sirve?
Pues para cocinar un montón de verduras y hortalizas a la vez, que queden riconudas y sin apenas esfuerzo. ¿Acaso necesitas más motivos? 😉
Cuando tienes muchas verduras y hortalizas y no sabes qué hacer con ellas y lógicamente no quieres que se pongan malas, ¿qué haces? ¿una crema? Te van a sobrar cosas aún así. Nosotros nos hemos aficionado a hacer este plato porque nos envían La Caja Saludable (¡gracias!) y tenemos de golpe un montón de cosas frescas que merece la pena usar de inmediato porque están recién recogidas, con saborzaco… y también porque no solemos tener espacio suficiente para todo y hay que usarlo YA o se empieza a poner pocho. Pasa lo mismo cuando vamos al mercadillo y volvemos con el carro lleno, porque claro, si te hacen 2×1 comprando 2 kilos… pues dame dos kilos de cada 😛
¿Por qué no es lo mismo que tirarlo todo al horno y ya?
Porque son técnicas diferentes. ¿A que no es lo mismo hacer algo a la plancha con nada de aceite que dorado a la sartén con aceite? Sasto.
Atiende porque aquí está la clave (lo que se convertirá en “tu secreto para esas verduras que haces al horno y que están tan buenas”):
- Los ingredientes, todos de temporada y cortados en trozos medianos.
- Bien cubiertos (mezclados) con aceite de oliva, ajo, sal y pimienta.
- Aprovechamos los tomates que queden de temporada para aportar jugosidad y sabor a todas las demás verduras.
- Cocinamos primero tapado (para que las hortalizas se cocinen bien y queden tiernas y melosas) y después destapado (para evaporar el exceso de líquido y dorar ligeramente).
Si no te haces a la idea, no te preocupes, que vamos a hacer un briam y así lo ves.
Hacemos briam a la SinReceta
Para este platazo necesitarás:
- 2 patatas medianas
- 1 berenjena hermosota
- 2 calabacines medianos
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento amarillo
- 1 pimiento verde
- 1 cebolla
Para el saborzaco:
- 4-5 tomates medianos
- 2 dientes de ajo
- 100 ml de aceite de oliva (como medio vaso pequeño)
- 1/2 cucharadita de sal
- pimienta negra molida al gusto
- perejil al gusto
1. Preparar
Primero busca por ahí la bandeja para horno más grande que tengas. Pero que quepa en el horno. Dale un agua, que seguro que está llena de polvo.
Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
Coge un bol grandote para ir echando las hortalizas cortadas, o échalas directamente a la bandeja. Ojo, si recomendamos un bol grande es porque vas a tener que mezclar y es más fácil ahí que en la bandeja, pero usa lo que tengas.
Lava las hortalizas. Puedes pelarlas si quieres, pero nosotros solo hemos pelado las patatas.
2. Cortar
Corta las patatas en rodajas gruesas (sin pasarse tampoco, ¿eh?, 1 cm de grosor y va que arde) y échalas al bol. Todo lo que vayamos cortando, lo echas al bol y mezclas (con la mano mismamente).
Corta la berenjena a lo largo y después en rodajas, así te queda en medias rodajas.
Haz lo mismo con los calabacines. Si son finitos, pues con cortarlos en rodajas gruesas es suficiente. Si no, pues también en medias lunas.
Los pimientos, en trozos medianos. Sin las semillas, claro.
La cebolla solo es pelar y cortar en 4 partes, pero si lo prefieres la puedes cortar también en rodajas.
3. Ahora vamos a hacer “el condumio”:
Ralla los tomates con un rallador de agujeros grandes, en otro bol más pequeño.
Pica los dientes de ajo y échalos. Remuévelo.
Añade la sal, pimienta y perejil picado (te sirve el seco) y mezcla de nuevo.
Si quieres hacerlo más rápido, corta en 4 los tomates, pela los dientes de ajo y ponlo todo en la batidora. Bátelo unos segundos, lo justo para que no haya trozos grandes, y listo.
Echa la mezcla de tomate y el aceite de oliva en el bol grande de las hortalizas y mézclalo todo lo mejor que puedas.
Vierte toda la mezcla en la bandeja de horno, nivélalo a mano (que no sea una montaña, vamos) y tápalo con papel de aluminio. Sí, papel de aluminio. No sé qué os pasa con él, pero es seguro para cocinar. Además en este caso ni siquiera toca la comida.
4. Mezclar y padentro
Ahora cogemos nuestra bandeja tapadita y al horno, a 180ºC, 30 minutos.
Mientras, puedes ver una serie, cambiarle la arena al gato o hacer lo que te dé la gana.
Cuando pase la media hora, destápalo (cuidao, que quema, ponte una manopla para horno) y otra media hora, pero sube la temperatura a 200ºC. Y lo mismo, no hace falta que te quedes ahí mirando, puedes seguir con tu vida.
Échale un vistazo. ¿Está bien hecha la berenjena? ¿Y las patatas? Si no están perfectamente tiernas, déjalo 15 minutos más. Si están hechas pero te parece que tiene mucho caldillo, también, 15 minutos más para que reduzca.
Y ahora lo sacas (guantes para horno, trapos o similar, que quema) y babeas:

Y ahora que sabes cómo se hace, haz tus propias versiones. Te damos unas ideas que quedan genial:
➤ Con boniatos en lugar de patatas
➤ Con coliflor o romanesco
➤ Con zanahorias
➤ Con calabaza
➤ Con hierbas y especias a tu gusto (romero, tomillo, albahaca…)
➤ Con un poquito de tomate concentrado para más sabor
¿Y ahora qué hago con esto?
Por ejemplo, comértelo. Sí, de verdad. 😛
Puede ser tu platazo principal junto con alguna cosa proteica, como legumbres, tofu y cosas así.
Te lo sirves con pasta y flipas.
Lo mezclas con unos garbanzos y queda tremendo.
Lo usas como base para un sofrito, que también vale.
Lo echas a un guisazo y te ahorras todo el tiempo de cocción de las verduras.

Y el resto, a la nevera, para otro plato. Que si lo quieres congelar también se puede, pero si te lo comes en los siguientes 3 días, pues mejor, que estará más rico.
Con lo que te hemos puesto sale para 4 platos bien hermosos, pero puedes echar más cosas y que te salga para más platos. Ojo, tampoco hagas una montaña porque si no tardará un rato más en cocinarse todo (media hora más o así).
Vamos, que si haces batch cooking, esta receta es un must.
Hale, ve quitándole el polvo a la bandeja, que no se va a hacer solo! 😉
