Celebramos el año nuevo coreano
새해 복 많이 받으세요 Saehae bok mani badeuseyo! O lo que es lo mismo, “que recibas muchas bendiciones en el año nuevo“.
¿Qué pasa? ¿Que en Corea no saben que el año nuevo fue el 1 de enero? 😛
Claro que lo saben (y también lo celebran), pero tienen una tradición mucha más antigua por la que se guiaban por el calendario lunar y celebraban el año nuevo por estas fechas, coincidiendo con la temporada baja de la agricultura, porque recordemos que era un país dedicado sobre todo a la agricultura (como la gran mayoría hasta hace nada) y los calendarios de siembra, trabajos en el campo y cosecha son muy importantes si quieres poder comer.
Este artículo pertenece a la serie “Historia de la cocina y gastronomía coreana“, que consta de estas entradas:
* Historia de la gastronomía coreana: I – Érase una vez la península de Corea
* Historia de la gastronomía coreana II: Período de los Tres Reinos
* Historia de la gastronomía coreana III: Corea y la cultura de la fermentación
* Historia de la gastronomía coreana IV: la nación namul
* Celebramos el Año Nuevo Coreano
► Móntate una despensa coreana, parte 1: ingredientes básicos
► Móntate una despensa coreana, parte 2: ingredientes avanzados
Qué te vas a encontrar en este post:
La verdad es que el calendario que hoy usamos, el calendario gregoriano, lo adoptamos en 1582. Antes de eso usábamos el calendario juliano (el romano-egipcio). Y en el resto del mundo se fue adoptando poco a poco. Por ejemplo Suiza en 1753, Japón en 1873, y Grecia se lo puso como calendario oficial en 1926. Y tuvieron que hacer bastantes cambios.
El caso es que en Asia se guiaban más por calendarios lunares y/o solares alineados con el trabajo en el campo y con el clima local, y aunque hayan abrazado el calendario gregoriano para entendernos entre todos los países, sus celebraciones del año nuevo lunar tienen tradición de miles de años y no van a renunciar a ellas. Bueno, en Japón ha desaparecido casi por completo por toda la serie de reformas (y eventos) que sufrieron del siglo XVIII al XX. En otros países se han ido perdiendo algunas costumbres más antiguas. Pero siguen quedando algunos en los que el año nuevo lunar es una fiesta grande. El más representativo, China, que tiene los primeros 8-9 días festivos (la celebración dura más días) en los que la gente vuelve a su hogar familiar a celebrarlo, pero también se sigue festejando en Corea del Sur (y en la del Norte), Vietnam, Malasia, Singapur, Indonesia, Mongolia y algunas comunidades del Tíbet y de Tailandia.
¿Qué tienen en común todas sus celebraciones? Pues sobre todo las reuniones familiares, con seres queridos, amigos/as y vecinos/as y… la comida, por supuesto. Por eso queremos contarte un poco de la celebración del año nuevo coreano o seollal (설날) y sus diferencias con otras regiones. Para ello vamos a hacer uno de los platos más representativos de esta celebración: una sopa de dumplings super buena que se llama “mandu-guk” (만두국) (literalmente: sopa de mandu).
El origen
¿Y ahora por qué nos queréis enseñar historia? Pues por lo de siempre: porque el contexto es importante. Aunque más arriba tienes un listado de posts que te ayudarán a entender mucho mejor por qué los coreanos comen como comen, te vamos a contar un poquito sobre el origen de las festividades del año nuevo coreano. Será corto, no te preocupes. Y si no, siempre puedes saltar directamente a la receta, ahí sin contexto ni ná.
En la tradición coreana, el Año Nuevo lunar es conocido principalmente como Seollal (설날, 節日), término que combina “seol” (절, 節, festival o período festivo) con “nal” (날, 日, día).
El Seol (Kor. 설, Año Nuevo Lunar) y las celebraciones aparecen por primera vez en escritos alrededor del siglo VII y ya era una fiesta consolidada, así que ya llevaría tiempo haciéndose. Según el Goryeosa (Historia de Goryeo, 1451), durante el período Goryeo (918-1392) el Año Nuevo Lunar era una de las 9 mayores festividades de la región, que incluía ceremonias conmemorativas ancestrales. Era tanto una celebración familiar como un evento público y estatal, con participación de nobles y funcionarios, reflejando la integración de lo ritual, lo social y lo político.
Un poco más tarde, durante el período Joseon (1392-1910) se consolidaron buena parte de las tradiciones de Año Nuevo que llegan hasta hoy (o casi).
Tradiciones y supersticiones
Sibijiil (십이지일, 十二支日) – Los Doce Días del Zodiaco Lunar
Los Sibijiil (십이지일) son los primeros doce días del Año Nuevo lunar, cada uno asociado a un animal del zodiaco chino. Estos días tenían rituales, costumbres y tabúes específicos basados en las características de cada animal, con el objetivo de atraer la buena suerte, proteger la salud y garantizar buenas cosechas. Por ejemplo el Día del Buey y el del Caballo estaban relacionados con el trabajo en el campo, el Día del Dragón, con la lluvia, y los días del Cerdo y la Rata se hacían ofrendas para una buena cosecha. Los animales más auspicios eran los peludos, mientras que lo que no tenían pelo (como la serpiente) se consideraban desfavorables.
Hoy ya no se tienen en cuenta estos días salvo en algunas familias y para algunos eventos concretos, como aperturas de negocios, compatibilidad de parejas, Feng Shui, amuletos, etc.
El día 15 del primer mes lunar se celebra la Primera Gran Luna Llena, Jeongwol Daeboreum (정월대보름), una fiesta que era comunitaria, con música, danzas, rituales de fertilidad y buena cosecha y juegos como el juldarigi (줄다리기), similar al juego de tirar la cuerda, y algunos otros un poco más peligrosos como peleas a pedradas o con antorchas, que acababan con heridos12. Era una fiesta muy importante para la sociedad agrícola, pero hoy en día no tiene la misma relevancia, es más un evento cultural y turístico.
Byeotgaritdae (볏가릿대, “grain pole”) es un poste con bolsas de cereal y legumbre que se levanta durante Jeongwol Daeboreum, la primera luna llena del año lunar, como ritual de buena cosecha. Simboliza la abundancia y se interpreta como “Árbol del Universo”. Se coloca el día 14 o 15 del primer mes lunar y se baja el primer día del segundo mes, cuando se celebra el “Día de los Sirvientes” con comidas y bebidas festivas. La forma de los postes y los rituales varían según la región, y los granos se inspeccionan para prever la cosecha. Actualmente en algunos pueblos rurales de Corea se mantiene esta tradición como espectáculo festivo, no como práctica agrícola. Puedes verlo en Janghyeon‑ri y alrededores, en Chungcheongnam‑do3.
Jisin-bapgi (지신밟기) o Nongak es un ritual tradicional que se celebra también durante la Gran Luna Llena (Jeongwol Daeboreum) para era ofrecer sacrificios al dios de la tierra, Jisin (지신), para proteger la casa, los alimentos almacenados y los cultivos, asegurando una buena cosecha y prosperidad para el año. Cada parte de la casa relacionada con la producción y conservación de alimentos —como la cocina, los establos y la plataforma para las vasijas de fermentados— recibía bendiciones específicas. Las ceremonias incluían pisotear el suelo y cantar, acciones que simbolizaban la expulsión de espíritus malignos y la bendición de los granos y vegetales conservados del año anterior. Además, los músicos y danzantes recorrían todas las casas del pueblo, reforzando la protección colectiva de la comida y fortaleciendo la cooperación entre vecinos, en un equilibrio entre celebración y asegurar abundancia agrícola4.
En algunos pueblos y regiones de Corea, sobre todo en Jeolla del Norte y del Sur, todavía se realizan representaciones de jisin-bapgi durante Jeongwol Daeboreum. Estas ceremonias ya no están ligadas a la conservación de alimentos ni a la predicción de cosechas, porque la mayoría de la gente no depende de la agricultura para su subsistencia. La comida y los rituales de bendición que antes se hacían en cada parte de la casa se mantienen solo como parte de la puesta en escena, es un acto festivo5.
Mosimki nori (모심기놀이, “juego de plantar arroz”) es un juego-festival tradicional ligado al cultivo del arroz que se cree que comenzó en el siglo XV al consolidarse la técnica de transplante del arroz. Lo que se hacía era una fiesta con percusión y bailes para coordinar el trabajo de coger los plantones y transplantarlos a los arrozales. Participaba todo o casi todo el pueblo, ya que es un trabajo que hay que hacer en poco tiempo y es muy laborioso.
Hoy en día, el Mosimki nori se conserva en pueblos del sur de Jeolla y Gyeonggi como festival con música, danzas y comida, pero ya no se transplanta arroz.
Decorar con significado
El pueblo llano pegaba pinturas de un pollo o un tigre en el muro de la casa para ahuyentar a los malos espíritus. En el Huangshi yishu kao 黃氏逸書考6 se describe que “el primer día es el día del Gallo”, y en otro escrito se dice que el primer día del primer mes lunar se pinta y se pega un gallo en la puerta. La pintura del tigre parece venir del mes del tigre. A esto se le llamaba Munhwa (문화) —también llamado sehwa o munbae—. Hoy ya no se hace, solo lo verás en recreaciones históricas, museos y sitios así.

Imagen de Brendon Connelly CC BY-SA 2.0.
Sehwa (세화, 歲畵) eran pinturas que intercambiaban el rey y sus ministros en Año Nuevo, especialmente durante la dinastía Joseon. Representaban figuras históricas, seres auspiciosos o flores como la peonía, y simbolizaban buenos deseos para el año entrante. Con el tiempo la práctica se difundió fuera de la élite y las imágenes comenzaron a usarse también como amuletos protectores. La tradición decayó en la era moderna con la aparición de impresiones masivas y fue parcialmente reemplazada por las tarjetas de felicitación de Año Nuevo. Claro, hoy la gente ya no envía tarjetas por correo, así que como mucho se felicitan por mail o a través de redes sociales.
Predecir la fortuna para el año que acaba de empezar
Al salir a la calle por la mañana temprano el día de Año Nuevo, el primer sonido que se oía desde cualquier lugar se consideraba un presagio de buena o mala fortuna para el resto del año. Lo que quedó como costumbre fue escuchar los sonidos de los animales para predecir la fortuna del año, práctica que se llama Cheongcham (청참). Si lo primero que escuchas es una urraca, será buena suerte para todo el año. Pero si primero oyes a un cuervo, mala suerte. En la provincia de Jeolla del Sur si lo primero que ves es un pájaro, significa que ese año sufrirán una catástrofe causada por el viento. No son raras estas diferencias por regiones.
También se lanzaban varillas de los Cinco Elementos (Wu Xing 五行) para predecir la fortuna del Año Nuevo. Según cayesen boca arriba o boca abajo, se interpreta el resultado como profecía para el año que entra. Hoy se sigue haciendo una “adivinación” similar, se llama Yut-jeom (윷점) o sajeom (사점), que se hace con los palos del juego palos del juego popular yutnori (윷놀이) y que está influenciado por el Yijing (I Ching).
Por la buena fortuna
Una cosa que hacía la gente común era guardar en una caja el pelo que perdían al peinarse. En la noche del Año Nuevo lo quemaban a la puerta de casa para alejar epidemias. Incluso se decía que quemar pelo blanco el día del tigre del primer mes traía buena suerte 7. Aunque es horroroso el olor a pelo quemado, es una costumbre que no ha desaparecido del todo.
Bokjori (복조리, 福笊籬) es un cedazo de bambú que en Corea se compra en la madrugada del Año Nuevo lunar como amuleto de buena suerte. Se cuelga en alto dentro de la casa para “atraer” o “retener” la fortuna. Tradicionalmente se creía que cuanto antes se adquiriera, mayor prosperidad traería. Su simbolismo se relaciona con el arroz, alimento básico y emblema de abundancia. Estos bokjori se siguen haciendo a mano hoy en día y se venden en los mercados.

Bokjumeoni (복주머니, 福囊) es una pequeña bolsa de seda o algodón, bordada con símbolos auspiciosos, que se llevaba como amuleto de buena suerte en la Corea tradicional. Aunque originalmente las jumeoni servían para guardar objetos personales —ya que la ropa tradicional no tenía bolsillos—, el bokjumeoni tenía principalmente una función simbólica. Sus bordados incluían caracteres chinos como 福 (fú) (fortuna), 壽 (shòu) (longevidad) o 富 (fù) (riqueza), así como animales y plantas propicios. Solía regalarse en los primeros días auspiciosos del Año Nuevo y se creía que protegía contra el mal y atraía prosperidad durante todo el año. Hoy se compra y se regala como detalle.

Seolbim (설빔, 歲粧) era la costumbre de estrenar ropa en la mañana del Año Nuevo lunar antes de presentar los saludos formales. Las prendas, especialmente las infantiles, solían ser de colores vivos como símbolo de un futuro próspero. Incluso las familias humildes intentaban llevar al menos una prenda nueva. Más que una cuestión estética, representaba renovación, buenos augurios y respeto por los valores de lealtad y piedad filial.
La mayoría de coreanos/as ya no estrenan ropa específicamente para Año Nuevo, pero mucha gente sí que viste a los niños y niñas con hanbok y se hacen sesiones de fotos familiares. Lo de “empezar el año con algo nuevo” es más cultural y ocasional que normativo.
Para expulsar a los malos espíritus

Resulta que la noche de la víspera Año Nuevo descienden al mundo mortal los espíritus nocturnos luminosos y no tienen otra cosa que hacer que probarse los zapatos de los niños que encuentren. Y si les valen, desaparecen con ellos. Así que la gente escondía los zapatos, encendía algunas lámparas por la noche y colgaba un cedazo o un colador, porque si alguno de estos espíritus lo ve, tiene que contar todos los agujeros 8) . A esto se le llama Yagwanggi jjotgi (야광귀쫓기, lit. “expulsar a los espíritus nocturnos luminosos”). Hoy se sigue colocando un cedazo de bambú dentro o en las puertas de las casas en muchas regiones.
Por la salud
Baekgaban (백가반, 百家飯)
Era una actividad infantil del Jeongwol Daeboreum que consistía en pedir arroz cocido —especialmente ogokbap (arroz de cinco granos)— de múltiples hogares del pueblo y comerlo mezclado. Aunque implicaba “pedir”, no se entendía como mendicidad, sino como un ritual festivo de raíces chamánicas destinado a fortalecer la salud infantil y proteger contra enfermedades y el calor del verano. Era como pedir el aguinaldo, pero te daban arroz.
La rápida urbanización de Corea en las décadas de 1960–80, junto con la transformación de las estructuras comunitarias rurales, hizo que esta tradición desapareciera como práctica viva hacia finales del siglo XX.
Bureom kkaegi (부럼깨기)
Por la mañana en Jeongwol Daeboreum (primera luna llena del año) hay que cascar con los dientes frutos secos de cáscara dura (castañas, nueces, piñones, cacahuetes, ginkgo) como acto ritual para prevenir forúnculos, fortalecer los dientes y asegurar un año saludable. Tradicionalmente se acompaña de fórmulas verbales protectoras y del gesto simbólico de lanzar el primer fruto abierto al exterior.
Sorprendentemente, es una de las costumbres de Jeongwol Daeboreum que mejor ha sobrevivido, pero ya sin ritual.
Familia y comunidad
차례 (Charye) – Rito ancestral
Es una ceremonia doméstica en la que se preparan alimentos rituales y se ofrecen a los antepasados en una mesa cuidadosamente ordenada, el día de Año Nuevo Coreano.
Se sigue practicando, aunque muchas familias lo han simplificado o lo realizan solo los mayores. En hogares urbanos jóvenes es menos común.
세배 (Sebae) – Saludo ritual de Año Nuevo
Los miembros jóvenes realizan una profunda reverencia formal ante los mayores y reciben bendiciones y dinero (sebaetdon 세뱃돈) en unas “bolsitas de la fortuna” llamadas Bokjumeoni (복주머니).
Sigue vivo hoy, incluso en familias no religiosas. Es una de las costumbres más sólidas.
도배 (Dobae, 都拜)
Dobae es la ceremonia comunitaria de saludos del Año Nuevo lunar, en la la gente de la aldea o comunidad se reunía para presentar respetos colectivos a los ancianos y reforzar la cohesión social.
En lugares como la isla de Jeju, desde los años 70 (del siglo pasado) se institucionalizó como alternativa a las visitas individuales: los miembros saludan en orden de edad, realizan sebae a los mayores y, a veces, organizan un banquete financiado por la comunidad.
En la Corea contemporánea, la industrialización ha reducido las visitas personales prolongadas, y el dobae suele celebrarse como un acto colectivo de un solo día. Se mantiene especialmente en comunidades rurales de Jeju, aunque con formas simplificadas.
성묘 (Seongmyo) – Visita a tumbas ancestrales
Es la visita al cementerio familiar para limpiar la tumba y rendir homenaje. Aunque tiene una larga tradición, se suele trasladar a Chuseok o a otras fechas por motivos prácticos.
덕담 (Deokdam) – Palabras de buenos deseos
¿A quién no le va a gustar que le deseen lo mejor? 😛 Por supuesto que se sigue haciendo hoy, aunque de manera más informal en las generaciones más jóvenes. En el ámbito familiar, se pronuncian tras el Sebae 세배 (saludo ritual de los jóvenes a los mayores); los mayores responden con estos deseos y luego se comparte tteokguk, entregando también dinero a los niños.
Lo curioso es el uso del pasado gramatical (“Dicen que este año te casaste”, “He oído que aprobaste el examen”), reflejando la creencia tradicional en el poder performativo y auspicioso de la palabra.
설차례 (Seolcharye, 正朝茶禮)
Seolcharye es la ceremonia doméstica de ofrenda a los antepasados realizada en la mañana del Año Nuevo lunar. Consiste en preparar alimentos rituales (a veces específicamente tteokguk, en cuyo caso se llama tteokguk charye) y ofrecerlos a los espíritus ancestrales como gesto de respeto y renovación temporal. Se celebraba en santuarios familiares situados en la casa y estaba dirigida a las cuatro generaciones más cercanas de antepasados. Su función simbólica es anunciar a los ancestros el inicio del nuevo ciclo anual (y de la primavera). Hoy casi no se hace, solo en las familias más tradicionales.
Beopgo (법고, 法鼓)

Era una práctica budista tradicional asociada con la celebración del Año Nuevo lunar en Corea. Consistía en que los monjes recorrieran pueblos y ciudades tocando el tambor del dharma mientras recitaban sutras, con el propósito de anunciar la llegada del nuevo año, estimular la práctica de buenas acciones y recaudar ofrendas o donaciones para el templo. La tradición incluía también el intercambio de tteok (pasteles de arroz) entre monjes y laicos, con la creencia de que ofrecerlos a los niños protegía contra la viruela. En algunas regiones, los monjes realizaban estas visitas inmediatamente después de la medianoche del Año Nuevo para recolectar arroz destinado al primer servicio de oración del día siguiente. En la actualidad se conserva únicamente en contextos religiosos específicos dentro de templos budistas y ha dejado de ser una costumbre generalizada durante las festividades de Año Nuevo.
Comida y bebida
Seguro que esto es lo que más te interesa 😉
Licores
El dosoju (도소주) es un licor herbal ritual de Año Nuevo destinado a proteger la salud y atraer buena fortuna, que se consideraba medicinal. Se preparaba macerando hierbas medicinales y se consumía en familia siguiendo un orden ritual. En Corea fue considerado el origen de los licores de Año Nuevo y dio lugar al desarrollo de los yakju (licores medicinales) porque el pueblo llano no podía permitirse el dosoju y comenzaron a hacerlo en casa con las hierbas que podían encontrar.
Hoy ya no se hace ni se compra dosoju, la gente compra algún soju comercial o cualquier licor porque sí es común que haya alcohol en las mesas festivas.
Seju (세주) es cualquier bebida alcohólica consumida en Año Nuevo lunar junto a familiares o vecinos para desear buena salud en el año entrante. Tradicionalmente se servía durante la comida de Año Nuevo (sechan) y se consideraba un ritual de bienvenida a la primavera. Su origen se vincula al dosoju, el licor herbal ritual de Hua Tuo 910
Gwibalgisul (귀밝이술, 耳明酒) es el vino de arroz que tradicionalmente se bebía en ayunas la mañana de Jeongwol Daeboreum (primera luna llena del año) con la creencia de que mejoraba el oído y protegía contra desgracias durante el año. Se compartía entre todos los miembros del hogar —incluidos los niños, que solo lo probaban— y constituía un raro momento en que varias generaciones bebían juntas. A diferencia del vino habitual en época Joseon, se servía frío por su supuesto poder protector. A día de hoy solo se consume en algunas comunidades rurales, lo normal es que la gente compre algún soju o vino de arroz (makgeolli ocheongju) que les guste y ya.
Otras bebidas
Sujeonggwa (수정과, 水正果) es un ponche coreano tradicional de canela, jengibre y caquis secos, decorado con piñones, que históricamente se preparaba para el Año Nuevo. Documentado desde Goryeo en el Haedong Jukji (1925), se elaboraba hirviendo jengibre y añadiendo caquis secos, y se consumía en celebraciones. Con el tiempo, surgieron variantes como garyeon sujeonggwa (con pétalos de loto y té de omija) y japgwa sujeonggwa (con frutas diversas).

Este ponche no solo no ha desaparecido, si no que se ha convertido en una bebida más que se toma todo el año. Las recetas modernas suelen usar caquis secos, canela, jengibre y azúcar, y a veces piñones o nueces. Incluso se vende ya hecho en lata y en botella. Antiguamente se hacía con ingredientes de temporada y conservados del año anterior, como caquis secos y especias secas, porque no había disponibilidad de fruta fresca todo el año.
Si quieres hacerlo, te recomendamos esta receta:

Comida – Sechan (세찬, 歲饌)
Se llama sechan a los alimentos especiales preparados para el Año Nuevo lunar coreano, tanto los que se ofrecen en los rituales ancestrales como los servidos a familiares e invitados, así como los enviados como obsequios antes de la festividad. Incluye sopas como el tteokguk y el manduguk, diversos kimchi, dulces tradicionales (gangjeong, yakgwa, dasik, entre otros) y bebidas festivas como sikhye y sujeonggwa. Aunque la variedad dependía de la situación económica de cada familia, el elemento central e imprescindible era el tteokguk, símbolo del inicio del nuevo año y del paso del tiempo.
Garaetteok (가래떡, 白餠)

El garaetteok es un pastel de arroz elaborado a partir de masa de arroz glutinoso machacada y moldeada en cilindros largos y blancos. En fuentes del siglo XIX como el Dongguk Sesigi aparece también con el nombre de baekbyeong (백병, Chino: 白餠, lit. “pastel blanco”). Durante el Año Nuevo lunar se preparaba tanto en la víspera como el primer día del año: antes de cocinarlo, el arroz y la carne se ofrecían al dios del año (sesin) para pedir longevidad y buena cosecha. En la corte Joseon, el garaetteok formaba parte de los ritos de fin de año y simbolizaba longevidad y energía yang, por su forma alargada y su color blanco.
Los garaetteok rara vez se comen así, lo normal es cortarlos en lonchitas (que se llaman Tteokgukyong-tteok 떡국용떡) para preparar un plato super icónico del Año Nuevo Coreano: Tteokguk (떡국) o sopa de Tteok.
No todo el mundo hace garaetteok en casa porque es bastante trabajo, y en Corea se puede comprar fresco o congelado a buen precio. Aquí en algunos supermercados asiáticos lo tienen (a veces) en la zona de refrigerados. Lo que sí suelen tener son las lonchitas, en paquetes envasados al vacío, en los refrigerados y en los congelados. Que si no los encuentras, en la sección de los noodles puedes coger la versión china, que es lo más parecido.
Tteokguk (떡국, 餠湯)
El tteokguk es la sopa preparada con las rodajas de garaetteok cocidas en caldo (históricamente de faisán o pollo, hoy de ternera), y constituye el plato central del Año Nuevo lunar. Documentado en el Dongguk Sesigi como baektang o byeongtang, era imprescindible tanto en la mesa familiar como en los rituales ancestrales del primer día del año. La tradición sostiene que solo tras comer tteokguk se “cumple” un año más, de ahí la asociación simbólica entre la sopa y el paso del tiempo.
Hoy sigue siendo un plato imprescindible con muy pocas modificaciones con respecto a las recetas antiguas. El caldo ha de ser blanco o claro y puede ser de carne o de verdura y algas, y para terminar el plato se suelen poner por encima trocitos o lonchitas de cosas con sus colores típicos: Obangsaek (오방색). Por ejemplo, setas para el negro, rábano para el blanco, chilis para el rojo…
Mandu-guk 만둣국

Mandu-guk es una sopa de mandu (dumplings coreanos) servida tradicionalmente en Seollal, a veces junto con tteokguk o como variante regional (especialmente en el norte histórico de la península).
Los mandu aparecen en Corea al menos desde el período Goryeo (918–1392), probablemente introducidos a través de contactos con pueblos de Asia Central y el mundo mongol, y lo de ponerlos en sopa (mandutguk) como plato festivo está documentado claramente en época Joseon (1392–1910), cuando se consolida como comida de invierno y de celebraciones11, Siui Jeonseo (시의전서, s. XIX))). El relleno ha variado regionalmente: en el norte eran más grandes y carnosos; en el sur, más pequeños y a veces con más vegetales.
Como sabemos que se te ha hecho la boca agua, esta es la receta que te vamos a enseñar a hacer al final del post.
Gangjeong (강정, 羗釘)
Es un dulce tradicional coreano elaborado con masa de arroz o trigo frita y glaseada con miel, jarabe o azúcar, y recubierta con sésamo. Parecen gusanitos gordos. Documentado desde el Samguk Yusa (siglo XIII) como ofrenda ritual, fue apreciado por la aristocracia de Goryeo y se consolidó como dulce típico del Año Nuevo lunar, cuando se ofrecía en ceremonias ancestrales. Su consumo se asociaba con la salud y la vitalidad para el nuevo año, y su preparación incluía freír la masa hasta que se inflara y luego cubrirla con jarabe dulce.
Hoy se vende en las pastelerías tradicionales en Corea en cualquier época del año, pero especialmente en festividades, junto con otros dulces típicos.
Sirutteok (시루떡)
Significa “pastel de arroz de vaporera” y es un dulce que se sigue haciendo para Año Nuevo Lunar y Chuseok (y otras fiestas). Se hace al vapor alternando capas de harina de arroz no glutinoso (o glutinoso) y frijol rojo cocido. Tradicionalmente, se ofrecía a los dioses en Año Nuevo, ceremonias ancestrales del día primero y del día quince del mes lunar, y otros rituales religiosos. Su función principal era simbólica: pedir buena fortuna y bendiciones.
Puedes hacerlo en casa siguiendo esta receta:

Patjuk (팥죽)
Es un plato de porridge o gachas de azuki que se hacía la víspera de la primera luna llena del año, ofreciéndolo en la puerta de la casa con palillos clavados como sacrificio. Según el texto chino Jing Chu Suishi Ji 12, esta era una práctica campesina para la protección y buena fortuna. Tradicionalmente, comer patjuk en esta fecha se vinculaba con ahuyentar malos espíritus y proteger la casa. Hoy en día, se sigue comiendo patjuk en Corea durante el Jeongwol Daeboreum, aunque la mayoría de familias ya no hace el ritual con palillos clavados, se come como plato festivo y simbólico de la primera luna llena.
Bokssam (복쌈, 福裹)
Es arroz cocido envuelto en algas (como las algas nori) o en hojas de plantas silvestres, que tradicionalmente se come durante Jeongwol Daeboreum (primera luna llena). Su preparación y consumo simbolizan “envolver y comer la fortuna”, como deseo de buena cosecha, salud y longevidad. Además de alimento festivo, el bokssam también se usaba como ofrenda a divinidades tutelares rurales como plegaria por prosperidad agrícola.
Hoy en día ya no es un alimento central en las festividades del primer mes del año, se hace en casa en algunas zonas rurales o en contextos de recreación de tradiciones. Eso sí, el concepto amplio de “comida envuelta” sigue muy presente en la cocina coreana cotidiana.
Mugeun namul (묵은나물, 陳菜)
Es un plato tradicional consumido en Jeongwol Daeboreum, preparado con verduras recolectadas y secadas el verano anterior, luego rehidratadas y aliñadas (de ahí que literalmente se llame “verduras viejas“). Su consumo se asociaba a la creencia de que ayudaba a resistir el calor del verano siguiente y simbolizaba previsión y continuidad estacional. Las variedades empleadas dependían de la región (calabaza, berenjena, helechos, raíces, hojas silvestres o algas secas). Se solían elegir también por sus colores.
Este plato aún se sigue preparando, de hecho muchas familias preparan ogokbap y lo acompañan de mugeun namul. En las ciudades y capitales se puede comprar ya hecho, y en los restaurantes lo suelen servir el día de la primera luna llena como plato especial. Lo que no perdura es la creencia de que tenga poderes medicinales, se entiende como un plato estacional ligado al calendario agrícola tradicional.
Ogokbap (오곡밥, 五穀飯)
Arroz de cinco granos —arroz, mijo, sorgo, judías azuki rojas y soja, que se consume tradicionalmente durante Jeongwol Daeboreum. Simboliza plegarias por una buena cosecha y abundancia agrícola, y solía compartirse entre vecinos como augurio de prosperidad. Su preparación y consumo estaban rodeados de creencias relacionadas con la diligencia, la fertilidad de la tierra y la fortuna anual. Te hablamos de este plato en Historia de la gastronomía coreana II: Período de los Tres Reinos porque es un plato viejuno pero bien, y se mantiene en la actualidad. Hasta lo venden ya hecho en supermercados y tiendas. Eso sí, sin su dimensión adivinatoria y agrícola original.
Yakbap (약밥 藥飯)
Este “arroz medicinal” es tan viejuno o más que el Ogokbap. Se hacía cocido al vapor con jujubes (“dátiles”), castañas, piñones, miel y salsa de soja. Asociado tradicionalmente a Jeongwol Daeboreum, aparece documentado desde el período Silla (57 A.E.C. – 935 E.C.) y vinculado a la leyenda del rey Soji 13 recogida en el Samguk Yusa 14. Con el tiempo, el arroz ritual ofrecido en conmemoración del “Día del Cuervo” se transformó en este plato festivo dulce, considerado característico de la tradición coreana.

Hoy en día se sigue comiendo pero como plato especial, no necesariamente festivo ni para un día en especial. Lo venden ya hecho en pastelerías tradicionales (tteokjip) y mercados, y mucha gente aún lo usa como ofrenda en rituales ancestrales.
La receta: mandu-guk 만두국
Para celebrar el Año Nuevo Coreano o lo que te dé la gana, puedes hacer esta recetaca que es fácil y siempre queda brutal. La idea es simple: rellenar unas obleas de harina de trigo con los ingredientes que quieras y cocerlos en un caldo bien rico. Vamos a explicarte un poquito los ingredientes:
1 Las “obleas” para rellenar
La masa que rellenamos aquí la llamamos “obleas”, pero en coreano y en chino se llama “piel” (피/皮)o “envoltorio” para mandu/jiaozi. Por eso a veces es difícil encontrarlas. Bueno, las tienes en supermercados asiáticos, en los congelados, junto con otros envoltorios similares. ¿Y cuál tienes que elegir? Bueno, hay varias opciones.

Todos estos paquetes contienen círculos de masa finita con harina de trigo. Algunos están hechos con harina de trigo + algún almidón, para mejorar la elasticidad (pero en general no son elásticos, solo lo justo para doblarlos). Los envoltorios de mandu “tradicionales” son solo harina, agua y sal en unas proporciones concretas, así que lo suyo sería coger un paquete de envoltorios/obleas/piel que solo lleve eso. Pero como tampoco sabemos exactamente la proporción de cada cosa, en la práctica da igual el que cojas siempre que esté hecho con harina de trigo+agua+sal+opcionalmente almidón. Vamos, que te sirve cualquiera de estos. Los que no te sirven son los de wantun, que son cuadrados y suelen llevar huevo, ojo ahí.
Si los quieres hacer caseros, esta receta de Maangchi es infalible:

Y no te preocupes por la forma de cerrarlos, porque hemos hecho un vídeo en el que te explicamos varias formas y puedes usar la que quieras.
2 Los ingredientes del relleno
Si buscas recetas verás que hay bastantes variaciones en los rellenos. Lo que suelen tener en común es que llevan kimchi picadito y brotes de mungo. Muchos se rellenan también con fideos de celofán de boniato cocidos y picados, carne picada (puedes usar soja texturizada fina), cebolletas o cebolla de primavera, calabacín, tofu, zanahoria, cebolla, espinacas… En el caso de los mandu vegetarianos, suelen hacerse con tofu, brotes de mungo, cebolla de primavera, kimchi y alguna cosa más.
Algunos ingredientes se cocinan antes de usarlos para que queden totalmente hechos (en el caso de la carne), para que puedan meterse bien como relleno (los brotes) y que no suelten un porrón de agua (el calabacín). Así que puedes usar cosas que tengas ya hechas por la nevera siempre que sean en trocitos pequeños. O bien cocinar los ingredientes, o dejarlos reposar y escurrirlos (lo veremos más adelante).
Nosotros hemos usado tofu “medio blando medio duro”, como el que suelen usar en Corea (un tofu blando chino), brotes de mungo, media zanahoria morada (porque teníamos, si no pues zanahoria naranja normal), cebolla de primavera y un montón de sésamo. No les hemos metido kimchi porque junto con la sopa servimos unas tortitas de kimchi (kimchijeon 김치전).
Después, los ingredientes del relleno se suelen aliñar ligeramente con aceite de sésamo y salsa de soja, y madre mía la maravilla que es eso. Qué sabor y qué aroma.
Y te vamos a contar un secreto: muchos y muchas coreanos/as hacen esta receta con mandus congelados comprados. Ni hacer el envoltorio ni el relleno. Congelados, directos al caldo y hale, tan ricamente. En algunos supermercados asiáticos tienen mandu congelados 100% vegetales, por si te entra la vaguería 😉 y si no hay mandu, puedes mirar gyozas o jiaozi, que son básicamente lo mismo pero estilo japonés o chino.
3 El caldo
Lo normal en Corea es hacer el caldo con carne de ternera, ajo y cebolla de primavera. También se añade alguna cosa más como salsa de pescado, salsa de soja, algas, jengibre… al gusto, vaya. En el caso de los caldos vegetarianos, con kombu, shiitake, cebolla de primavera, rábano coreano, salsa de soja, y a lo mejor también cebolla. O compran caldo hecho, que también vale.
Nosotros hemos querido hacer un caldo que se acerque más al tradicional y por eso hemos usado caldo vegano sabor carne de Gimme Sabor junto con ajo, cebolla de primavera y un poquito de salsa de soja coreana para caldo. Y sí, si vale usar este caldo porque ¡ya lo venden en Corea!
Si quieres hacer tu propio caldo, hazlo con los ingredientes que hemos mencionado antes, o una mezcla. Por ejemplo mitad agua y mitad caldo de verduras + unas shiitake deshidratadas, cebolla de primavera, ajo, cebolla y salsa de soja para caldo.
Vamos con la receta
Te dejamos aquí el vídeo también por si acaso:
Si no lo ves, está en nuestro canal de Youtube, en Instagram y Tiktok.
Manduguk 만둣국, sopa coreana con dumplings
Ingredientes
Para los mandu
- 2 paquetes obleas para mandu valen las de jiaozi o gyoza (ver más arriba)
- 400 g tofu blando o duro chino el que prefieras
- 150 g brotes de mungo frescos aprox.
- 2 cebolla de primavera
- ½ zanahoria
- 2 cucharadas sésamo tostado si no tienes, pues blanco
- 2 cucharadas salsa de soja coreana para sopa o salsa de soja "normal"
- 1 cucharada aceite de sésamo tostado, con aroma
- 1 pizca sal
Para el caldo
- 2 litros agua
- 1,5 cucharadas caldo vegano sabor carne el de Gimme Sabor
- 1 cebolla de primavera
- 1 diente ajo puedes poner más si quieres
- 2 cucharadas salsa de soja coreana para sopa o la que tengas
Para servir
- 1 cucharada semillas de sésamo tostadas o blancas
- ¼ cebolla de primavera
- zanahoria rallada una pizca
Instrucciones
Antes de nada
- Deja tus obleas o envoltorios de mandu/gyoza/jiaozi en la nevera para que se descongelen. Tardarán unas horas. Lo suyo es dejarlos de un día para otro. Lee el resto de la receta.
Preparando los ingredientes del relleno
- Primero pon a hervir agua en una cacerola o cazo más bien pequeño para blanquear los brotes de mungo, que están muy tiesos.Prepara un bol grande con agua y hielos para cuando saquemos los brotes.
- Cuando el agua entre en ebullición, mete todos los brotes de mungo y apriétalos para que entren en el agua.En cosa de 1 minuto o poco más estarán tiernos en lugar de firmes.Sácalos al bol con agua y hielos y sumérgelos bien.
- Escurre muy bien los brotes y sécalos con papel de cocina o un trapo.
- Pícalos finitos para que entren bien en los mandu. Déjalos en un bol grande para mezclar.
- Escurre bien el tofu y pícalo finito. Puedes aplastarlo con el cuchillo o con las manos para triturarlo pero con texturita.Seca el tofu picado apretándolo un poco con papel de cocina y pásalo al bol con los brotes cortados.
- Lava las cebollas de primavera y quita las raíces.Pica las cebollas de primavera finitas. Añádelas al bol.
- Ralla la mitad de una zanahoria. Nosotros hemos usado una zanahoria morada porque teníamos, pero lo normal es usar una zanahoria normal y corriente. Usa un rallador de agujeros pequeños. Pásalo al bol.
- Añade al bol 2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas. A nosotros solo nos quedaban blancas, por eso hemos usado esas, pero está más bueno con las tostadas.
- Agrega la salsa de soja, el aceite de sésamo y una pizquita de sal y remuévelo todo muy bien.
Rellenando mandus
- Lo primero es poner papel de hornear en una bandeja de horno grande o en la encimera si tienes sitio, porque es donde vamos a ir dejando los mandu hechos.
- Lo segundo es preparar un bolecito con agua y harina (1 cucharadita de harina y unos 100 ml de agua) para cerrar bien los mandu. Deja la cucharita dentro del bol porque tendrás que removerlo antes de mojarte los dedos.
- Saca las obleas/envoltorios de la nevera y abre un paquete.
¡Socorro, mi relleno está caldoso!
- Esto suele pasar, y es que los ingredientes soltarán agua. No pasa nada, escúrrelo y ya está. Lo que puedes hacer para evitarlo es cocinar los ingredientes por separado y juntarlos cuando estén fríos.
Rellena tus mandus
- Coge un círculo de masa/oblea/envoltorio y pon en el centro 1 cucharadita de relleno. Remueve el bol de agua con harina, mójate un dedo y pásalo por los bordes de la oblea. No la empapes, solo tienes que humedecerla.Cierra la oblea de la forma que quieras: como una empanadilla, como un gyoza, etc. En el vídeo tienes varias formas de hacerlo, así que míratelo.Cuando cierres tu mandu, déjalo en el papel de hornear.No pasa nada si el primero te sale mal, nos pasa a todo el mundo. Cuando llevas 4 o 5 te salen todos ya guay.
- Con la cantidad de relleno que hemos hecho nos da para unos 42 mandus. Hemos puesto que la receta es para 6 personas, pero bueno, en realidad serían más porque lo recomendable son 4-5 mandus por persona.Abre el otro paquete de obleas y sigue haciendo mandus y poniéndolos en el papel de hornear sin que se toquen.Si se acumula líquido en el bol de relleno, escúrrelo.
Me sobran mandus
- Igual no vas a hacer hoy sopa de mandu para 6 personas, así que todos los que te han sobrado los puedes guardar en un tupper rectangular, recortando el papel de hornear para separar cada capa de mandus, y al congelador. Así los tendrás listos para cuando quieras.
Hacer la sopa
- Vamos a hacer sopa para 3-4 personas.En una olla o cacerola mediana tirando a grande pon al menos 2 litros de agua a fuego fuerte. Añade una cebolla de primavera cortada en varios trozos, un diente de ajo pelado y con un corte en el centro y el caldo sabor carne. También la salsa de soja.Si quieres añadir algo más, como kombu, cebolla, puerro o lo que sea, hazlo ahora.
- Cuando entre en ebullición fuerte baja un poquito el fuego y añade al caldo, con cuidado, 4-5 mandus por persona.
- En 3-4 minutos estarán todos los mandus flotando, y eso es que ya están hechos.No lo dejes más tiempo, sácalos a los boles para servir, con su caldo.
Decorar
- Puedes poner zanahoria rallada, cebolla de primavera picada, unas lonchitas de tofu, un chili rojo loncheado, setas shiitake frescas en tiritas finas, rábano daikon rallado… pon lo que tengas que sea colorido, espolvorea con unas semillitas de sésamo y sírvelo.Recuerda que no es plato único, así que pon también otros platos de verduras, kimchi blanco y rojo y/o tortitas coreanas, que es lo que mejor va con esta sopa.
Vídeo
Notas
Aquí te damos ideas: ¿Otros platos para acompañar tu manduguk?
Echa un vistazo:

Bibliografía:
- Hong, Sŏk-mo. (2022). Record of the seasonal customs of Korea (Tongguk sesigi) (W. Sasse, Trad., introd. y notas). University of Hawai‘i Press.
- Korean Heritage Service. (2014). Korean Heritage, 7(1). https://www.koreanheritage.kr/resource/issue/24/title.pdf
- National Folk Museum of Korea. (2010). Encyclopedia of Korean folklore and traditional culture. Vol. I: Encyclopedia of Korean seasonal customs. National Folk Museum of Korea.
- Pang, Hwan Ju. (1990). Korean folk customs. Foreign Languages Publishing House.
- Korean Heritage Service. (2025). Korean Heritage, 68 (Spring).
- Joo, Y. (2020). Korean cuisine: The history of exchange and hybridization (A. Shin, Trad.). Academy of Korean Studies.
- Song, H.-j., Jeon, D.-j., Lim, K.-h., Kim, I.-h., Lee, K.-h., Choi, E.-d., Chung, Y.-s., Suh, Y.-h., Chun, W.-y., Hahn, M., & Chung, C.-h. (2019). A history of Korea (D. Kane, J.-C. An, & K. Seidel, Trads.). Academy of Korean Studies.
- Lee, O.-Y. (1994). Things Korean (J. Holstein, Trad.). Design House Publishers.
- Chandra, V. (1998). Review of Sourcebook of Korean civilization: Volume II. From the seventeenth century to the modern period, by P. H. Lee. Pacific Affairs, 71(3), 429–431. http://www.jstor.org/stable/2761438
- Pratt, K., & Rutt, R. (1999). Korea: A historical and cultural dictionary (J. Hoare, Colab.). Curzon Press.
(Reimpresión: Routledge, 2013.)
- “Pyŏnjŏn 邊戰 o p’yŏn-ssaŭm 편싸움, “pelea de frontera”; aparece citado en el Dongguk Sesigi. Simbolizaba fortaleza comunitaria y se creía que su resultado presagiaba la prosperidad de la cosecha.[↩]
- Seokjeon: https://en.wikipedia.org/wiki/Seokjeon[↩]
- https://www.nfm.go.kr/english/subIndex/1026.do[↩]
- https://ich.unesco.org/en/RL/nongak-community-band-music-dance-and-rituals-in-the-republic-of-korea-00717 [↩]
- Korean Heritage, Vol. 7 nº3, Otoño 2014. http://www.koreanheritage.kr/resource/issue/26/title.pdf[↩]
- http://www.chinaknowledge.de/Literature/Poetry/hanxuetangcongshu.html[↩]
- En el Qianjin yaofang Sun Simiao escribe: “常於正月寅日烧白髮吉”, es decir, “el día del Tigre del primer mes lunar, quemar el pelo blanco es auspicioso”, lo que ha sido interpretado como el origen de la costumbre de quemar cabello en Año Nuevo.[↩]
- Murayama Chijun, (Chōsen no kishin : minkan shinkō dai 1 bu) “Los espíritus y dioses de Corea: Parte 1 — Creencias populares” donde analiza la creencia de que los espíritus nocturnos cuentan los agujeros del cedazo como “ojos” de fuerza espiritual y relaciona esto con bangsangssi (espíritu con cuatro ojos[↩]
- Hua Tuo (华佗, ca. 140–208 d.C.), que fue un médico chino de finales de la dinastía Han oriental, reconocido por su experiencia en cirugía, anestesia, acupuntura y medicina herbal, que fue quien inventó el Dosoju (en chino 屠蘇酒). Las investigaciones culturales señalan que el tusujiu (屠蘇酒) fue reconocido tradicionalmente como una bebida herbal de Año Nuevo asociada a Hua Tuo y difundida también por el médico Sun Simiao.[↩]
- Chika Mouri, Masayuki Mikage, The Original Formulation for Toso-shu (Tusujiu), Created by the 3rd Century Chinese Physician, Hua Tuo, The Japanese Journal for the Histrory of Pharmacy, 2015, Volume 50, Issue 1, Pages 78-83, Released on J-STAGE December 03, 2020, Online ISSN 2435-7529, Print ISSN 0285-2314, https://doi.org/10.34531/jjhp.50.1_78, https://www.jstage.jst.go.jp/article/jjhp/50/1/50_78/_article/-char/en[↩]
- Gyuhap Chongseo (규합총서, 1809[↩]
- En el Jingchu Suishiji (荊楚歲時記, Records of Seasonal Customs in the Jingchu Region), un texto datado en los siglos VI–VII compilado por Du Gongzhan sobre festivales y costumbres de la antigua región de Jing‑Chu, se describe que en el decimoquinto día del primer mes lunar la gente tenía la costumbre de colocar ramas de sauce en las puertas y ofrecer alimentos, incluyendo gachas de frijoles, vino y otros platos, como sacrificio para ahuyentar espíritus y asegurar buena fortuna.[↩]
- La leyenda del Sageumgap, registrada en el Samguk Yusa (siglo XIII), cuenta que el Rey Soji de Silla evitó un intento de asesinato gracias a la advertencia de un cuervo extraño, y que, en agradecimiento, consagró la primera luna llena del año lunar (Jeongwol Daeboreum) como Ogiil y ofreció arroz glutinoso en honor del cuervo, marcando así el origen de la tradición asociada al dulce yakbap.[↩]
- “Sageumgap” (사금갑, 射琴匣), Samguk Yusa[↩]


