Hackea el pesto
Hace poco Aitor subió un vídeo de cómo hacer un pesto con las hojas de las zanahorias:
¿Cómo no se te había ocurrido esta maravilla? Pues porque tenemos en la cabeza siempre que el pesto es A, B, C y no miramos más allá. Pero la pizza sí, ¿eh? A la pizza sí que le ponemos hasta chicharrones sin despeinarnos. Pues hagamos lo mismo con el pesto y así lo subimos de nivel. Así que prepárate para experimentar, batir y zampar, que empezamos.
El verde
¿Albahaca? Sí, eso lleva el original. Pero si nos gusta el pesto no es solo por la albahaca, es por toda la mezcla, así que vamos a probar con otras cosas verdes.
Antes te hemos enseñado el pesto de hojas de zanahoria de Aitor, que es una forma de aprovechar esas hojas que de otra forma igual van a la basura, pero no son el único ingrediente válido para un buen pesto. Nuestras recomendaciones:
- Perejil: tan barato que aún lo siguen regalando. Y si no, por 1€ tienes un manojo tamaño familia numerosa. No, en el supermercado seguramente no, en la frutería-verdulería. Aunque no esté a la vista, tú pregúntalo, porque lo suelen tener refrigerado.
El pesto con más fundamento y de paso bien cargado de vitaminas A, C y calcio.
No te cortes haciendo este pesto, si pillas un buen manojo, hazlo todo. - Cilantro: si no eres de esas personas a las que les sabe a jabón, hazte un pesto de cilantro que ríete tú de lo aromático de la albahaca. La deja por los suelos, vamos. Encima tiene ese punto fresquito que ahora que viene el calor podrás ponerlo en todo, desde unos wraps hasta unas alubias. La combinación pesto + alubias es brutal, ¿no lo sabías?
Píllate buenos manojos de cilantro en fruterías-verdulerías, que son baratos y bien buenos.

- Eneldo: una vez me compré tal manojo de eneldo que después de picarlo a mano estuvo oliendo media casa durante dos días. Una maravilla. De nuevo, en una frutería y por 1€. No hace falta que lo hagas a mano como yo, se puede batir con la batidora todo junto. Queda super bien con tofu crujiente y con ensaladilla rusa. Y nada mal con zanahorias asadas.
- Rúcula: ¿te gustan las cosas picantillas? Hazte el pesto con rúcula. Sí, la misma rúcula de las bolsitas del supermercado. Coges un buen puñado y hale, batir todo junto. El toque picantito te encantará en sándwiches y bocatas. No te lo comas a cucharadas, no es plan.
- Kale: solo tienes que quitar el tronco y a la batidora con todo lo demás. Queda con texturita, muy rico y más bien suave. Si quieres que quede más como puré, blanquea primero la kale 1 minuto (sumergir en agua hirviendo 1 minuto, pasar a agua bien fría, escurrir y secar).

- Grelos: hay vida más allá de los grelos cocidos. Tanto si los pillas frescos como cocidos (de lata), hacen un pesto de flipar. Los grelos funcionan como la kale y las espinacas, así que no te cortes y “pestéalos“. Ojo, si son de lata o de bote, escúrrelos muy bien apretándolos con las manos y sécalos un poco con papel de cocina antes de echarlos a la batidora.
Flipa con el pesto de grelos, que está tan bueno que te lo echarás hasta enel bocadillo de nocillala tosta de desayuno. - Hojas de diente de león: si te gusta recoger cosas comestibles (o tienes diente de león plantado), prueba a hacerte el pesto con, al menos, mitad de hojas de diente de león. ¿Por qué digo mitad? Porque saben amargas y como hace falta mucha cantidad te puede salir más amargo que la hiel. No te preocupes, puedes mezclar diente de león + perejil, albahaca, hinojo, etc., para un buen balance de sabor y amargor justo.
- Cebolleta: unas cebolletas verdes frescas hacen un pesto que flipas. Usa más parte verde que blanca y verás qué saborcito más majo sin aliento a cebolla.
- Calçots: ¿qué? ¿que se pueden hacer de otra forma que no sea asados? Pos claro 🙂 Hazlo igual que comentamos con la cebolleta, usando más parte verde que blanca, y tendrás una versión más dulzona y menos “cebollosa”. Tremendo pesto para untar en patatas por ejemplo.
- Espinacas: es que las espinacas sirven para todo. Coge espinacas frescas, lávalas bien (si son de bolsa no hace falta) y a la batidora de cabeza. Queda especialmente bien para un bocata de tortilla de patatas sin huevo o para wraps de garbanzos. O para lo que te dé la gana, vaya.
- Ajetes y toda la familia de los ajos: ajetes tiernos, rampas, ajo de oso, nira, ajo vietnamita… todos los que tengan partes verdes quedan genial para un pesto. Hay algunos que saben más a ajo que otros, otros son más aromáticos, pero en general nos sirven, dan saborcito a ajo y a verdura verde y son más dulzones que otras hierbas. Úsalos sin miedo, y si quieres mezclar, añade un poquito de perejil.
- Hojas de remolacha: cuando te encuentres manojos de remolacha con las hojas y todo y tengan una pinta espectacular, tírate de cabeza a por ellos. Las hojas de la remolacha son como las espinacas o las acelgas, pero menos amargas. Encima los tallitos y los nervios de las hojas son morados y sueltan ese colorcillo. Claro, al mezclarse con el verde de las hojas nos va a quedar de un color más amarronadillo, pero siempre puedes ir añadiendo tallo hasta que quede con el color que quieras.
- Habitas baby: da igual que sean de bote en aceite o frescas, quedan brutales en pesto. Si están un poquito duras (las frescas), blanquéalas 2 minutos y ya está.
Los frutos secos
Mira, los piñones son caros no, lo siguiente. O los recoges tú o no te merece la pena comprarlos porque ni el oro es tan caro. Así que no te comas la cabeza y utiliza otros frutos secos. Los mejores para el pesto son los anacardos, que se parecen en color y textura y tienen un sabor muy suavecito. Eso sí, si los tuestas un poquito a la sartén, ya flipas.
Otro fruto seco que puedes usar son las nueces macadamia, que también quedan muy bien, seguidas de las pipas de girasol, pipas de calabaza, pistachos… siempre mejor tostados o asados. Y si te apetece un extra de sabor, prueba con las habas fritas. Sí, en serio, habas fritas de las de los frutos secos.
¿El queso?
Super fácil: levadura de cerveza desamargada. Que sea desamargada, que la normal está más bien amarga y muy fuerte de sabor.

La hemos usado en un montón de cosas porque lo mola todo. Píllate una bolsa o un bote, que le vas a dar uso. Ya verás que en el pesto da sabor a queso. Suavecito pero sí.
El aceite
Usa un aceite de oliva virgen extra que te guste. No pasa nada si es el más barato del supermercado, no es necesario comprar la botella más exclusiva y cara. Yo recomiendo usar un aceite suavecito, como el hojiblanca, para que no predomine sobre el resto de los demás ingredientes, pero tú a tu gusto, ¿eh?
No uses guarradas como aceite de girasol o aceite para freír (y menos si es reutilizado). Por favor, un respeto al pesto.
Otros
Sal yodada normal y corriente. Olvídate de pijadas, que no van a aportar nada especial.
Mejor limón que vinagre, y mejor nada que vinagre “balsámico”. En serio, dejad de comprar esa mierda cosa. El limón no solo da acidez, da saborcito afrutado, y encima puedes rallar un poquito de piel y ponerla también para más sabor y texturita.
Y para el ajo, unos ajos normales y corrientes. No importa si son blancos, morados o ajo elefante, la cosa es que estén bien, jugositos y bonitos. No esos resecos que tienes dentro de un vaso y que no usas nunca. Esos igual mejor para otra cosa en la que no tengan tanto protagonismo. Puedes quitar el nervio central para evitar un poco la pungencia y ya está. En cuanto a la cantidad, al gusto. Yo no pondría más de un diente de ajo para empezar.
El batir
Mira, esto es muy sencillo: ¿ves que todos los pestos tienen texturita? Pues así te tiene que quedar así. ¿Y cómo se hace? Pues en lugar de encender la batidora y dejarlo hecho un smoothie, mejor dale manualmente toquecitos. Aprietas y sueltas. Da igual que sea de vaso o de brazo. También remueve un poquito. Aprietas, que pique un poco, y sueltas. Uno o dos segundos cada pulsación. Así picamos pero no hacemos puré.
Y por último, un consejo de conservación: mete tu pesto en un botecillo o un tupper y ponle aceite por encima para que la superficie no esté en contacto con el aire. Después cierra tu bote o tupper y a la nevera. Te durará 3-4 días. Sí, se puede congelar. Eso sí, al descongelar te va a soltar caldillo, sobre todo si has hecho el pesto con verduras verdes como rúcula u hojas de remolacha. Es normal, contienen bastante agua y si no ha salido toda al batirlo, saldrá al congelarlo. No pasa nada, lo remueves bien y hale, ¡a comer!
Ponte ya mismo a hacer tu propio pesto utilizando los restos de verduras de hoja que tengas por ahí, un ajete suelto, una poca rúcula ya al límite, etc. ¡Aquí no se tira nada!

