3 recetas fresquitas con kale
Qué bonita es la col rizada, ¿verdad? Y las berzas, que son lo mismo pero con un nombre menos cool. Pues una de las cosas buenas de estas variedades de col es que se pueden comer crudas y están super buenas. También se pueden cocinar, claro, pero no les hace falta más que tostarse un momentito a fuego fuerte para estar brutales. Haznos caso y prepara alguna de estas ideas, que te refrescarán el verano:
Ensalada de kale con zanahoria, maíz y tomate

¿Una ensalada en verano? ¡Qué original! Sí, así de ocurrentes somos.
Esta ensalada es especial. Mira, primero lavas bien la kale, quitas el troncazo porque solo vamos a usar las hojas. Las pones todas juntas y las picas finitas, y a un bol.
Ahora viene lo bueno: échale un chorrito de aceite de oliva y manoséalo bien. Se llama masajear la col, y con esto lo que hacemos es que esté más tierna sin necesidad de cocinarla. Qué cosas, ¿eh?
Bueno, ahora que te has pringado, lávate las manos y ralla una zanahoria con un rallador de agujeros grandes, echa una latita de maíz dulce y unos tomates cherry en mitades y remuévelo bien. Añade sal y bien de zumo de limón y ¡listo!
Aparte de lo de masajear la col, esta ensalada tiene dos cosas muy importantes: el limón y los dulces (maíz y zanahoria). La combinación de ambas cosas hace que la kale esté super buena, fresca, tierna y con sabor a lechugas riconudas, no a col reseca. Ya sabes, combina tu kale con zumo de limón e ingredientes dulces y fliparás en colores.
Pesto de kale

Si has comprado un buen manojo de kale y no sabes qué hacer con él, esta es una solución rápida y sencilla.
Lava la kale, quita el tronco (usamos solo las hojas), ponlo en la batidora junto con piñones o nueces (hemos usado nueces, que son más baratas), un poquito de sal, un chorrazo de zumo de limón y levadura de cerveza desamargada (la que huele a pies) y bátelo todo junto hasta que quede todo bien picadito. Pásalo a un bol y añade aceite de oliva en buena cantidad, removiendo. Hale, ya tienes una salsa para bocatas, sándwiches, pasta o lo que te dé la real gana.
Bocadillos de kale con tofu

¿Que te apetece bocadillo super sabroso? Mira, es muy fácil.
Coge las hojas de kale y a la sartén a fuego fuerte con una pizca de sal y un poquito de aceite. Cuando se doren un poquito por un lado, les das la vuelta. Y pal bocata. Ahora baja el fuego y dora un poquito de tofu que tengas por ahí marinando o algún tofu con sabores. Para estos bocadillos hemos usado tofu con pimientos (lo venden así, está bueno y todo), pero si quieres puedes poner tofu duro normal y unos pimientos de piquillo. Dóralo por ambos lados y pal bocata. ¡Listo!
Como somos mazo gochos le hemos puesto un chorrín de sriracha con mayonesa vegana, pero puedes ponerle lo que quieras. Así tal cual ya está bien, pero si tienes algún restillo de salsa por la nevera, pal bocata.
Pues en cosa de 30 minutos hemos preparado 3 platazos frescos diferentes con kale, ¿cómo te quedas?
Corre a comprarte un par de manojos, que los vas a disfrutar 😉

