¿Qué hago con boniatos?
Boniatos, moniatos, batatas, camotes… es lo mismo. Son esas raíces como patatas alargadas que saben dulces y que ahora están más de moda que nunca, aunque nunca se fueron.
Las ves ahí, en la verdulería y piensas ¿qué hago yo con esto? ¿Lo cuezo? Pues puedes hacer muchas más cosas, de eso va este artículo 😉
Qué te vas a encontrar:
Cómo son los boniatos
Suelen ser alargados y de diferentes tamaños, con algunas raicillas finas por la piel. Se notan más rugosos que las patatas.
Los hay de muchos colores. Los que más conocemos son los boniatos naranjas, pero también es fácil encontrar boniatos blancos y morados.

Los boniatos blancos tienen la piel más pálida y la carne blanca, y los morados tienen el aspecto de la foto de arriba (no confundir con las patatas moradas) y son moraditos por dentro. Su color es sensible al pH del medio, lo que quiere decir que en aguas duras se volverá más azulado y en aguas o caldos ligeramente acidificados se volverá más rosa (puedes ver ejemplos de esto en nuestro post sobre la lombarda).
No hay muchas diferencias ni de textura ni de sabor entre unos y otros, pero mola tener variedad y hacer comida con colorinchis.
¿Es mejor el boniato que la patata?
Si te gusta más, entonces para ti es mejor 🙂
Sí, ya sé, está de moda usar boniatos en lugar de patatas pensando que son más saludables, pero la realidad es que se llevan muy poco en composición:
(puedes pinchar en la imagen para verla más grande)

Si son prácticamente iguales, ¿por qué comer boniatos?
Pues por lo mismo que comemos más cosas aparte de brócoli: tienen alguna otra vitamina o minerales, tienen diferente textura, diferente sabor… Vamos, ¡que nos proporcionan variedad!
¿Cómo cocino los boniatos?
Al contrario que las patatas, los boniatos se pueden comer crudos. Eso sí, son duros, tienen otro sabor… Para impulsar su dulzor tienes que cocinarlos. No es nada complicado, no te preocupes.
Asados
Es la forma más fácil y que más suele gustar. Asados al horno los boniatos quedan enteros pero por dentro muy muy blanditos, más bien cremosos.
Para asar boniatos necesitarás unos cuantos boniatos, preferiblemente que sean del mismo tamaño (los más grandes tardan más).
Lávalos muy bien bajo el grifo. Utiliza un cepillo o un estropajo (no hace falta que le eches lavavajillas ni nada) para frotar bien la piel.
Ahora apuñálalos sin piedad con un tenedor. Vamos, que los pinches unas cuantas veces por toda la superficie para que la piel no se hinche con el vapor que van a soltar.

Envuélvelos individualmente en papel de aluminio y ponlos en una bandeja para horno. ¿Te da cosa el papel de aluminio? Lee esto.
Ásalos a 200ºC con calor arriba y abajo de 45 a 65 minutos. Si son pequeños, 45 minutos. Si son medianos, 50-55 minutos, y si son grandes, 60-65 minutos. Fácil, ¿verdad?
Después los sacas, los desenvuelves y listos para comer. La piel también se come.

Puedes cortarlo por la mitad y llenarlo de cosas: un sofrito, soja texturizada, tempeh, maíz, guisantes, ensalada de brotes, rúcula, tahini, mantequilla de cacahuete… Su sabor dulce y textura cremosa pega con prácticamente todo.
También sirve para tomar como un dulce: ponle una pizca de canela, vainilla o cacao y ya tienes un postre muy apañao.
Otras formas de asarlo
Por supuesto no es la única forma de asarlo, podemos cortarlo en lonchas o en trozos y meterlo al horno:
¿Quieres ahorrar un poco de tiempo al asarlos y que queden más blanditos aún? Congélalos cuando los compres:

Y también puedes hacer chips con boniato, cortándolo en lonchas muy finitas con una mandolina. Puedes ver receta aquí.
Al vapor
También es muy sencillo cocinar los boniatos al vapor. En este caso no hace falta envolverlos porque la superficie no se va a resecar. Lávalos, pínchalos y ponlos en tu vaporera a fuego medio-alto de 25 a 35 minutos, dependiendo del tamaño de los boniatos o los trozos. Como suelen tener un tamaño mediano, suele ser conveniente cortarlos al menos por la mitad o en tres partes para que quepan más en el cestillo de la vaporera.
Quedan casi igual que asados al horno, así que puedes hacerlos así si no tienes horno o no te apetece ponerlo.
Hervidos
Puedes hervirlos enteros o en trozos.
Si los vas a hacer enteros recomeindo que uses la olla exprés porque seguro que es más grande que tus cacerolas normales y porque va a tardar muchísimo menos tiempo en hacerse. En general, para los boniatos de tamaño medio, unos 10 minutos desde que la olla empieza a pitar (en ese momento ponlo a fuego lento). Recuerda no llenar demasiado la olla.
Los boniatos hervidos o cocidos tienden a deshacerse, sobre todo si nos pasamos de cocción. Esto no es necesariamente malo porque cuando te haces un guisote o un potajazo le da al caldo mucho más cuerpo.
Cuando hagas un guiso o potaje pela los boniatos y córtalos en trozos medianos. Trátalos igual que si fuesen patatas, tardarán casi lo mismo en hacerse.
Si lo que quieres es hacer una crema de verduras con ellos, pues lo mismo que si fueese patata: lo lavas, lo pelas, lo troceas y a la olla 20 minutos para que quede bien blandito.
Blanqueados
Si quieres congelar boniatos esta es la mejor manera de hacerlo. Córtalos en trozos medianos o en bastones (como para hacer patatas fritas), sumérgelos en abundante agua hirviendo 3-4 minutos y después pásalos rápidamente a un bol con agua fría para cortar la cocción. Escúrrelos, sécalos bien y mételos en una bolsa de congelación o un tupper antes de congelarlos.
Fritos
Pues igual que las patatas fritas, puedes cortarlos en lonchas o en bastones y freírlos con abundante aceite hasta que estén tiernos por dentro y crujientitos por fuera. Quedan mejor aún si los blanqueas primero.
Al microondas
Es una forma muy fácil de preparar los boniatos, y lo bueno es que si tienes microondas en la oficina te puedes llevar los boniatos sin hacer y cocinarlos allí.
Lávalos, pínchalos y mételos al microondas en un estuche de silicona o con una tapa apta para microondas y hazlo a potencia máxima 10 minutos (13-15 si es un boniato muy grande). ¡Ya tienes tu boniato listo para comer!
¿A ti cómo te gustan los boniatos? Cuéntanoslo en comentarios o en Instagram 🙂


Qué pedazo de post sobre el boniato. Me encanta. Rápido, fácil y para toda la familia oiga! Así da gusto enterarse de alimentos que uno no conoce. Yo uso el boniato cuando está de temporada, como ahora, en casi todas las recetas en que le va bien la calabaza. Su textura más untuosa cuando está cocinado lo hace además interesante para purés, aunque no a todo el mundo le gusta su sabor dulzón.
Gracias Ángeles! Aquí también somos muy fans del boniato 🙂