Te ayudamos a usar las especias antes de que te caduquen
¿Te encantan todos esos botecitos de colores pero luego se quedan ahí criando polvo? ¿Compraste mezclas de especias hindús y ahora no sabes ni pronunciarlas? ¿Se te caduca hasta el perejil? No te preocupes, tenemos algunos trucos para usarlas y darle vidilla a cualquier plato.
Las especias caducan
Las especias y hierbas secas en botecitos no se ponen malas, pero pasado un tiempo pierden un montón de sabor y aroma, así que mejor comprueba la fecha de caducidad y ponte más a mano aquellas que estén a punto de caducar.
Si ya han caducado, huélelas, míralas, que no estén apelmazadas, con humedad, con hongos (puaj)… y si están bien puedes usarlas.
Especias enteras
Hay muchas especias como la pimienta que se venden enteras. Aquí la gracia está en molerlas tú mismo/a en el momento para que el aroma y sabor sea más completo e intenso. Para ello no necesitas nada especial, solo un molinillo de mano (se abren, se meten las especias, se cierran y se gira para moler), un mortero (si son redonditas igual al primer porrazo te saltan todas) o un molinillo de café eléctrico. Así puedes ir moliendo solo cuando lo necesites y verás que tiene mucho más sabor y aroma que cuando las compras ya molidas.
También para muchos platos se usan enteras, sobre todo para currys y cosas así, así que no te preocupes que seguro que les das uso.
Haz tus propias mezclas
Si te has comprado un molinillo eléctrico puedes hacer tus propias mezclas especiales y ponerles nombres chulos. Por ejemplo puedes moler juntos pimienta negra, pimentón, cominos, un clavo, una hoja de laurel y alguna cosa más (por ejemplo romero o tomillo) y llamarlo “Barbacoa [tu nombre]”.
Experimenta con lo que tengas y te guste, es difícil que te salga una mezcla asquerosa salvo que tus especias estén en muy mal estado (en ese caso tíralas, recórcholis).

Tuesta tus especias
Algunas especias como los cominos, semillas de hinojo, anís estrellado, asafétida, etc., se benefician de un tostado o frito con aceite antes de añadir el resto de ingredientes. También es buena idea tostarlos antes de molerlos. Así liberan muchos más aromas y sabores. En la cocina india esto se hace mucho al principio de guisos y currys, de ahí esos sabores tan especiales.
Prueba a hacerlo la próxima vez que cocines algo, pero con especias que no se quemen rápidamente, que la liamos. Por ejemplo el pimentón como lo dejes mucho rato se quema y sabe amargo.
Usa especias en platos que ya conoces
En lugar de buscarte recetas de platos rarunos para usar esas semillas de mostaza o esas otras semillas que ya ni te acuerdas de cómo se llamaban, pruébalas en platos que ya manejas bien y conoces.
Por ejemplo puedes tostar un poquito de comino en la sartén antes de hacer un tofu revuelto, añadir cúrcuma a un arroz o sazonar unos filetes de soja con lo que tengas en polvo, en la sartén o en una marinada.
Así será mucho más fácil para ti ir incorporando las especias nuevas.
No las asocies solo con cocinas concretas
A ver, es verdad que cada cocina tiene sus especias características, pero eso no quiere decir que la pimienta de sichuán sea solo para cocina china o la cúrcuma para cocina india. Experimenta con los sabores y aromas y añádelos a tus guisos, caldos, potajes y estofados, tengan nombre o no.
Por ejemplo puedes añadir un anís estrellado a un caldo o sopa, una ramita de canela a un estofado de lentejas o una mezcla de especias hindú a un potaje.
Verás cómo en poquísimo tiempo acabas usándolas todas en tu día a día.
Algunas ideas con especias:
- Comino entero: échaselo a los garbanzos antes de batirlos para hacer hummus, y en cantidades pequeñas. En lugar de darle sabor a todo el paté, tendrás pequeña cápsulas riconudas y un aroma más suave en general.
También puedes tostar un poquito de comino antes de echar a la sartén unos filetes de soja o de seitán, que le dan un toquecito muy bueno. - Pimenta negra: cuando hagas una salsita, ponle unas bolas de pimienta negra al añadir líquido, así liberará sabor pero sin hacer pungente toda la salsa.
- Pimienta de sichuán: para tus potajes, guisotes y estofados. Mejor si la machacas un poquito o la mueles antes de añadirla. No pongas mucha, es muy aromática.
- Anís estrellado: tuéstalo sin aceite en la cacerola antes de hacer un caldo y le dará saborzaco. No queda dulce.
- Semillas de hinojo: puedes tostarlas un poquito antes de añadir cebolla, puerro y otros ingredientes para un sofrito. Va especialmente bien con las salsas de tomate caseras.
- Semillas de mostaza: dóralas con un poquito de aceite antes de hacer un sofrito, así quedarán crunchy y darán un poco de sabor, pero sin coparlo todo.
- Sumac o zumaque: pon un poquito, molido, tal cual, encima de los hummus y patés vegetales antes de servir, que queda de maravilla. También en ensaladas y cosas así.
- Cúrcuma: vale también para dar colorcito, así que puedes echarlo en tus arroces por ejemplo, como sustituto del azafrán, que es carísimo.
- Sazonadores varios: esos botecitos con mezclas de especias ya hechas son geniales para el tofu, seitán y tempeh. Añádelos a las marinadas o en la sartén cuando lo estés dorando.
