Lasañables: berenjena


Lasañable: que se puede hacer en lasaña
Seguro que esto sí que te suena, ¿verdad? Las lasañas de berenjena (en lugar de pasta) ya no son rara avis y han venido para quedarse, porque ya que nos ponemos a hacer una buena lasaña, que sea bien gocha y saludable.
Lo bueno de usar berenjenas para la lasaña es que no necesitas tener conocimientos de cocina: solo tienes que cortarlas en lonchitas y ponerlas como capas de pasta. También puedes dorarlas primero a la sartén si quieres que tengan un saborzaco espectacular.
Las berenjenas, cuando están de temporada, son super baratas y están muy buenas, y te vale cualquier tipo de berenjena para esto: moradas, negras, rayadas, blancas, largas… Nosotras vamos a usar para este ejemplo berenjenas negras, super bonitas y brillantes y con una pinta que…. (*limpia las babas del teclado*).
Eso sí, para cortarlas en lonchitas sí tienes que tener un mínimo de soltura con el cuchillo, porque lo normal es que te salgan lonchones gordotes o irregulares, pero para eso tenemos un cacharro de cocina excelente: la mandolina.


Mira qué mona, si se pliega y no ocupa ná. Es como un tobogán para verduras que se ajusta para hacer cortes más finos o gruesos, o cortarlos en bastones (para eso tiene unas cuchillas retráctiles). Pues con una mandolina cortas en lonchas una berenjena en unos 30 segundos, todas las tiras iguales y perfectas.


Y mientras admiras tu nueva obra de arte te das cuenta de que… ¡se amarrona! ¡La berenjena se oxida! ¡Socorro!
Sí, se oxida como las manzanas y los aguacates, así que coge tus lonchas y ponlas en un bol con un puñadito de sal (1/4 de cucharadita está bien), un poquito de limón (1 cucharada sirve) y lo llenas de agua. Como las malditas lonchas flotan, pon encima un cuenco, un bol o algo que haga peso.
De esta manera evitamos que se amarronen más a la vez que hacemos que los compuestos amargos salgan al agua (y no se queden en la berenjena) y de paso que se hidraten un poquito para que después queden super tiernas. Hale, todo en uno.
Y para el relleno de la lasaña hemos hecho un POWER PISTO: es como el pisto mágico con tofu, pero hemos echado media cebolla, medio pimiento rojo y medio pimiento amarillo, y después 1 taza y media de soja texturizada fina y el resto igual que en esa receta. Sí, la salsa de soja también. A tope de power.
Pues para montar la lasaña solo tiennes que poner una capa de lonchas de berenjenna (bien escurridas) y una capa de relleno, y así hasta llenar tu molde. Eso sí, si quieres una lasaña extra riconuda, dora primero las lonchas en la sartén o en el grill a fuego fuerte. Lo justito para marcarlas. Después lo notarás, vamos que sí. Cambia mucho la cosa.


Puedes hacer también un poquito de bechamel con harina de trigo, de avena, trigo sarraceno, quinoa o lo que tengas por ahí (plis, no lo intentes con copos de avena ni con almidón de maíz), y meterlo al horno a gratinar un ratito.


Hale, date un paseo por la frutería, que esta lasaña puede ser tu cena de hoy y tu comida de mañana… o de otro día. Sale para 4 personas pero si quieres puedes dividirla y congelarla en tuppers individuales, que luego solo tienes que hacerlo al micro o al horno un ratito 😉
