Berenjenas largas: esas berenjenas
Estamos acostumbrados/as a las berenjenas grandotas negras, moradas o rayadas (¡o incluso blancas!), pero es ver estas, tan finitas y tan largas y asalta la duda: ¿esto qué es y qué hago con ello?
Las berenjenas largas, berenjenas chinas o berenjenas japonesas no son más que otra variedad. Son preciosas, da pena comérselas (bueno, no, pena poca, la verdad), son muy chulas tan larguitas y moraditas y da la sensación de que es más fácil comérselas por aquello de que cada pieza es mucho más pequeña que las “normales”. Pues así es. Son muy cómodas precisamente por eso, no te tienes que preocupar de dejar media en la nevera si no tienes ganas de más, usas una o dos y suficiente.

Aparte de la forma la otra particularidad que tienen es su sabor. Saben a berenjena, sí, pero mucho más suave. No hace falta dejarlas con sal ni nada de eso, y al ser de tamaño más pequeño se hacen mucho más rápido.
La primera vez que las encontré, en un supermercado asiático, pensé que eso se tenía que venir a casa sí o sí, y me fui con mi kilo de berenjenas tan contenta. Ya las había visto en alguna receta china o japonesa y estaba deseando ver si había diferencias, ya que había probado a hacer esos platos pero con berenjena normal cortada. Y vaya si hay diferencia.
Años después las pedí en un restaurante chino (chino de verdad) y aquella forma de hacerlas con douchi, pasta de soja negra fermentada y aceite de sésamo sí que me pareció un cambio bestial. ¡Quién me iba a decir 15 años antes que iría a un restaurante a pedir verduras!
Así que ahora cada vez que las veo por ahí no me corto un pelo y me llevo todas las que puedo. Y cebolla de primavera para acompañar, que para mí es la mejor combinación.
Se están haciendo muy populares y ya se pueden encontrar también en algunos supermercados y en mercadillos, así que si las ves, no lo dudes. Arrampla con ellas.
Y para que te aficiones, te dejo un par de #sinrecetas que vas a flipar:
Salteado de berenjenas Sin Receta

Esto es muy fácil: salteas en una sartén las berenjenas cortaditas, con un par de dientes de ajo picados. Añades tofu duro al gusto, cebolla de primavera picadita y unos fideos udon de los gordotes.
Échale las especias que tengas por ahí y que queden guay: pimienta, jengibre, 5 especias chinas (lo venden en botecitos en supermercados asiáticos), algo picante… lo que veas, vaya.
Ponle un chorro de salsa de soja, ahí, sin miedo, que al removerlo coja todo colorcito. Y para que se hagan bien los udon, un poquito de agua (medio vaso sirve) y que se evapore. Listo. Tremendo. Vas a flipar. Sin trucos ni secretos ni nada, todo a tu bola, salteando like a boss.
Berenjenas con salsa de cacahuete

Para hacer esta pedazo de gochez solo tienes que dorar las berenjenas con aceite y pizca de sal, luego le echas como una cucharada de salsa de soja y dos cucharadas de mantequilla de cacahuete que, ¡ojo! tienes que deshacer en media taza de agua porque si no se te hace un emplasto en la sartén que no mola nada.
Para disolver la mantequilla de cacahuete usa mejor un tenedor, que va a ser más fácil: lo pones en un bol y vas añadiendo el agua poco a poco, batiendo con el tenedor para mezclar. No te mates batiendo tampoco, que no vas a hacer una tortilla con ello, es más remover que batir. Y así poquito a poco en un par de minutos lo tienes.
Bueno, eso, que echas la mantequilla de cacahuete diluida, lo remueves bien y cuando esté espesito lo sacas. Pruébalo. Si es que dan ganas de hacerse un bocata con ello.
Pues ya sabes: Berenjenas largas. Delicia. Gochoneo.
