Te enseñamos a hacer un sofrito + un guisazo
Que ya hay ganas de platazos de cuchara de esos bien calientes que hacen que se te caigan los mocos.
Hoy hemos hecho vídeo y todo para que aprendas a cortar los ingredientes y a hacer el sofrito. El que vamos a hacer, en concreto, se llama “Santísima Trinidad“, y es típico de las cocinas cajún y criolla. Los elementos santísimos son la cebolla, el pimiento y el apio, así que eso es lo que necesitarás para hacer el sofrito.
Cómo hacer un sofrito
Pues primero elegiremos unas hortalizas “de las típicas de sofreír”: cebolla, pimiento, apio, puerro, chalotas, ajos, tomates, chirivía, zanahoria, apionabo…
Para este sofrito en concreto vamos a necesitar:
- 1 cebolla
- 2 tallos de puerro (1 si es grandote)
- 1/2 pimiento (1 si es pequeño
- Aceite de oliva
- Pizca de sal
Primero picamos la cebolla, el puerro y el pimiento. Finito, que no queden trozacos.

Cuando lo tengas todo picadito calienta en una sartén suficiente aceite para cubrir el fondo con una capita fina, a fuego medio-bajo, y echa todo, también la sal.
Remuévelo bien y deja que se sofría a fuego más bien bajo. Tiene que sonar a que se está friendo pero sin llegar a tostarse, es mejor que el aceite no pase de 100ºC, porque si no en lugar de un sofrito tenemos una fritura, y no es lo que queremos. Lo que pretendemos es sacar todo el sabor de las hortalizas y que estén bien tiernas. Si alguna se dora un pelín tampoco pasa nada.
Tardará unos 10 minutos, en los que puedes remover de vez en cuando para ver cómo va la cosa.
¡Y ya está, ya tienes un sofrito!

¿Y ahora qué hago con ello?
Puedes comértelo, guardarlo, tirarlo por la ventana… aunque el uso más común es como base para potajes y guisos. Un sofrito inicial cambia por completo el sabor de cualquier cosa caldosa o salsosa, y siempre para bien. Así que vamos a aprovechar que hemos hecho un sofrito para preparar un guisote de soja texturizada con patatas. Para ello necesitarás:
- 4 patatas pequeñas (o un par medianas)
- 1 taza de soja texturizada en trozos o gruesa
- 1/2 cucharadita de perejil
- 1/2 cucharadita de estragón
- 1/4 de cucharadita de hierbas provenzales
- 1/4 de cucharadita de pimentón ahumado (pimentón de la Vera o choricero)
- 2 cucharaditas de concentrado de tomate (lo venden en cualquier supermercado, son botecitos o latitas pequeñitas)
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1 cucharadita de harina de trigo (por supuesto que vale de trigo sarraceno o de avena)
- 3-4 cucharadas de salsa de soja
- Un par de hojas de laurel
- como 3 tazas y media de agua
Pues lo que sigue ahora es muy fácil. Pelas las patatas, las cortas en trocitos y a la sartén.
Echa la soja texturizada y las hierbas y especias y lo mezclas.

Añade el concentrado de tomate y mézclalo bien. Haz un huequito en el centro y pon el aceite y la harina, removiendo para que se junten (más o menos).
Después añade la salsa de soja, laurel y bastante agua porque se tienen que cocer las patatas.
Lo pones a fuego fuerte y cuando empiece a hervir, a fuego medio-bajo.
En unos 20 minutos comprueba si las patatas están tiernas. Te habrá quedado un guisote tremendo con un caldo pa mojar bien untuoso.

Como sale bastante es mejor que lo compartas. Da para 2-3 personas. Si lo quieres tó pa ti, guárdalo en la nevera, te durará unos 3 días. Congela regular por las patatas, que después te pueden parecer arenosas. También, como está espesado con un roux (lo del aceite y la harina), puede separarse un poco el caldo cuando lo descongeles, pero no es nada que no arregle un buen removido 😉
Te lo puedes llevar en un tupper al trabajo o donde te dé la gana y calentarlo 2 minutos al microondas. Y no se te olvide un buen pan integral para mojar.
Te dejamos aquí el vídeo, que te aclarará muchas dudas y te ayudará mejor.
