¡Menuda castaña!
Lo mejor del otoño es que por fin hay castañas. Me encanta el olor de las castañas asadas y cómo te calientan las manos cuando están calentitas. Y dirás “menuda castaña de párrafo”. Pues sí, venga, vamos al lío.
Qué son las castañas
Son los frutos del castaño. Se forma una bola de pinchos enorme que cae al suelo, así que no te pongas debajo porque un castañazo duele (y pincha). Dentro de la bola suele haber 3 castañas.
Las comemos como fruto seco pero su composición se parece más a los cereales.
Su temporada es en otoño y las podemos encontrar en cualquier supermercado, frutería de barrio o mercadillo.
Cómo sé que son buenas
Pues no lo pudes saber al 100%. Esta semana compramos medio kg de unas castañas con un aspecto impresionante y al asarlas… las 3/4 partes tenían moho por dentro. Una maravilla (no).
En general tienen que tener la piel marroncita brillante y bonita, como si fuesen de madera pulida. Que no tengan agujeritos (bicho!) ni rajas, y preferiblemente que no notes espacio entre la cáscara y el interior (eso es un buen indicador de que pueden tener moho).
Cómo se comen
Con la boca, como todo. Se pueden comer crudas, asadas, cocidas, al microondas o como te dé la gana. Las castañas pilongas que venden como fruto seco son castañas desecadas. Si no te gustan así de duras, pues cómpralas frescas y las cocinas tú si quieres.
Crudas es un poco complicado porque tienen esa pielecilla pegada que tanta rabia da, y que sin algún proceso (blanqueado, hervido, asado, etc) es difícil quitarla.
Las puedes usar como cualquier fruto seco o como un cereal gigante. Olvídate de que “las castañas son para x”, puedes echarlas en guisos, potajes, salteados, salsas, pastas, arroces y cualquier comida que hagas, sea dulce o salada. Eso sí, cocina con ellas ya peladas, no es buena idea echarlas a un potaje con cáscara y todo.
Cómo las pelo

Pues tienes varias formas de hacerlo. Lo mejor es asándolas a la llama, en una estufa de leña o al horno porque no solo es rápido, es que nos saldrán las castañas asaditas y ricas además de fácilmente pelables. Pero hay más métodos. Siempre siempre haz un buen corte en la superficie de las castañas que atraviese la piel (salvo que quieras que exploten, que seguro que no).
- Al microondas: hazles el corte a todas las castañas. Ponlas en un plato para microondas y hazlas 3-4 minutos, abriendo cada minuto, a máxima potencia. Es importante parar y abrir no solo para comprobar cómo van si no para dejar que salga vapor.
Cuando estén templadas, pélalas. No dejes que se enfríen del todo.
Lo bueno: se hacen en un plis.
Lo malo: quedan gomosillas. - Blanqueadas: es un muy buen método si queremos que salgan crudas (o casi).
Primero hazles el corte. Después déjalas en remojo con abundante agua durante al menos 2 horas. No te saltes este paso porquee sirve para hidratar bien la piel que recubre a las castañas. Blanquéalas sumergiéndolas en agua hirviendo 2 minutos. Sácalas sobre un trapo de cocina para quitar el exceso de agua. Ponlas en una cacerola a fuego medio sin aceite ni nada, tapadas, y en cosa de 1 minuto empezarán a abrirse. Ve sacándolas cuando se abran.
Pélalas mientras están calientes o templadas, que será mucho más fácil. La pielecilla sale sola.
Lo bueno: salen casi crudas, por si prefieres saltearlas o cocerlas en algún guiso sin asarlas.
Lo malo: tardas un poco de tiempo por los tres pasos que tienes que hacer. - Cocidas: como siempre, hazles el corte en la piel.
Pon a hervir abundante agua en una cacerola u olla. Mete las castañas cuando esté hirviendo y baja un poco el fuego.
Si las vas a cocinar después en un potaje, un relleno, o lo que sea y no quieres que estén completamente hechas, sácalas tras 15 minutos. Si las quieres cocidas del todo, que cuezan 30 minutos.
Sácalas y pélalas mientras están calientes.
Lo bueno: es un método sencillo.
Lo malo: no tienen tanto sabor como asadas. - Asadas al horno: Precalienta el horno a 220ºC. Hazles el corte en la piel, ponlas sobre una bandeja para horno (si es con agujeros, como las que venden para pizzas o para castañas, mucho mejor). Mételo al horno y ásalas 15-20 minutos, hasta que veas que se han abierto y han cogido algo de color.
Pélalas mientras están calientes.
Lo bueno: es muy fácil y salen con saborzaco.
Lo malo: si no lo has hecho nunca, tienes que revisarlas de vez en cuando para que no queden duras. - Asadas al fuego: se pueden hacer directamente a la llama, dándoles la vuelta de vez en cuando, o con una sartén castañera (búscalo tal cual en Google y te saldrá). Con la sartén es mucho más fácil y puedes hacer más cantidad de una vez.
Corta siempre la piel antes de hacerlas, y ponlas en tu sartén castañera a fuego medio. Saltéalas de vez en cuando para que se vayan haciendo todas por todas partes. No llenes tampoco la sartén, que si no tardas una eternidad.
Cuiando estén bien tostadas por fuera (no pasa nada porque se queme la cáscara), sácalas y deja que se templen un poquito para pelarlas.
Lo bueno: saborzaco.
Lo malo: salen mejor con cocina de gas.
Cómo cocino con ellas
En el apartado anterior te hemos explicado cómo pelarlas y formas de cocinarlas solitas, pero esto es como unos pimientos asados de lata: no te los comes así (o sí, bueno), si no que los usas para hacer otros platos.
Piensa en las castañas como un ingrediente más que necesita una precocción para quitar la piel.
Puedes saltearlas con verduras y tofu, que quedan genial. Además la salsa de soja combina muy bien con las castañas.
Puedes hacerlas en guisos y estofados. Añade un buen puñado de castañas peladas y verás qué ricura.
Puedes hacer arroces y pastas con castañas, como si fueran otros cereales grandotes.
Puedes hacer rellenos de empanada picándolas o cortándolas en trozos medianos y añadiéndolas a tu mezcla.
Puedes hacer dulces y todo eso, que ya sabemos que es lo primero que vas a mirar, pero aquí lo que nos interesa es que aprendas a usarlas en platazos de comida de la buena. Por ejemplo estas lentejas:

Hemos hecho un sofrito de cebolla, puerro y calabacín, hemos añadido las castañas asadas y peladas, perejil, tomillo, sal y lentejas bien escurridas y lo hemos salteado todo junto 8 minutos. Ya está, ¡no hemos necesitado más! ¡Sin Receta!
Anímate a integrar las castañas en tus platos, porque de verdad que pegan con todo. Si no no lo diríamos. Son una maravilla así solas, pero también nos alegran las comidas 😉

Muchas gracias por este montón de ideas para aprovechar un fruto excelente que está en el mejor momento para disfrutar de ellas: el otoño.
Que las disfrutes! 🙂