Hamburguesas de proteína de guisante texturizada
¿De qué? Sí, como lo lees, además de soja texturizada también hay guisante texturizado. Y hasta proteína de girasol texturizada. ¿Cómo te quedas?
La proteína de guisante texturizada es relativamente nueva (comparada con la soja texturizada, que lleva media vida vendiéndose), pero merece la pena probarla, sobre todo si tienes alergia a la soja. Una alternativa genial en estos casos.
Sale un poco más cara que la de soja pero cunde igual de bien. Se puede encontrar en herbolarios y tiendas veganas, y la hay fina y gruesa. Algunas “carnes vegetales” sin soja están hechas con esta proteína, y otras llevan mezcla de soja y guisante. Y es que tiene un sabor similar pero con la ventaja de que se deshace en agua caliente. ¿Qué? Ahora lo explicaremos 😉
Vamos a hacer unas hamburguesas con ello y así os familiarizáis con este ingrediente.

Para estas hamburguesas vamos a usar:
- 2,5 tazas de proteína de guisante texturizada (fina)
- 3 cucharadas de pesto trapanese (pesto rojo, si hiciste estas alubias tendrás pesto casero para usar en esta receta)
- 3 cucharadas de salsa de soja (si eres alérgico/a, añade en su lugar 1/4 de cucharadita de sal y 1/4 de cucharadita de tomillo)
- 1 cucharada de almidón de maíz (maicena)
Ojo, son los ingredientes que hemos elegido pero puedes usar los que quieras. Para dar sabor puedes usar la mezcla de especias que quieras, que seguro que aciertas, sobre todo con hierbas provenzales, pimentón, ajo, cebolla, perejil, orégano…
El almidón de maíz nos ayudará a mantener más juntita la proteína texturizada y mantener la jugosidad cuando hagamos las hamburguesas. Se puede añadir más cantidad, después lo explicamos.
Bueno, una vez tengamos nuestros ingredientes, mezclamos la proteína texturizada con las especias y salsas y añadimos 1,5 tazas de agua hirviendo. Sí, sí, calentita!

Mezclamos bien, removemos el condumio y en cosa de un par de minutos la proteína empezará a deshacerse.

¡Vaya! Supongo que esperabas que funcionase como la proteína texturizada de soja, ¡pero no!, esta con el agua caliente se deshace, y lo que es mejor, no necesita nada especial para amalgamar, ni harinas ni avena si no queremos.
Deja que se enfríe y añade entonces la maicena. Es solo para que la masa quede más pegajosilla y para que quede jugosa por dentro cuando doremos las hamburguesas. Puedes añadir más cantidad si ves que tu masa es muy quebradiza. Coge un puñadito de masa y apriétalo. Si mantiene bien la forma, no necesita más.
Aunque la mezcla va muy justa de agua, puede que necesites añadir un poquito más, según los ingredientes que hayas usado. Así que ten a mano un poco más (como media taza o así) de agua caliente por si acaso.
La textura tiene que ser muy parecida a la de una masa de hamburguesas tradicional, ligeramente pegajosilla, que mantenga la forma, pero que no chorree líquido ni parezca arenoso. Si has echado agua de más puedes agregar un poquito más de proteína texturizada, o también un poquito de pan rallado, harina de trigo integral, avena en copos, etc. Y si te has quedado corto/a de agua, siempre puedes añadir un poquito más.
Ve cogiendo porciones de masa, como de un par de cucharadas grandotas por cada hamburguesa, compáctalas a mano y ya tienes tu hamburguesa. Yo recomiendo para estas que uses un molde, que quedarán más prietas y habrá menos posibilidad de que se desmonten.

Te saldrán 6-8 hamburguesas de buen tamaño. Recomiendo que las hagas más bien gruesas, pero siempre apretando bien la masa para que no quede aire por dentro, que es lo que hará que se destrocen al intentar darles la vuelta.
Puedes refrigerarlas (duran unos 3 días) o congelarlas (siempre en un recipiente bien cerrado) y sacar cuando no tengas ganas de cocinar o te apetezca.
Para cocinarlas usa una sartén grande antiadherente con muy poquito aceite (1 cucharadita por hamburguesa como máximo) o a la plancha, a fuego medio, y dóralas 3-4 minutos por cada lado. No las muevas constantemente porque no hace falta. Tampoco las aplastes con la espátula salvo que quieras que se hagan mierda se destrocen.

¿Te quedan muy frágiles y se rompen al darles la vuelta?
Puede ser por varias cosas:
- Exceso de agua: se arregla añadiendo un poco más de proteína texturizada, y opcionalmente harina integral, avena en copos o gluten de trigo para hacerlas más carnosas y la masa mucho más densa y contundente.
- Mal compactadas: las has hecho con tanto cuidado que no has aplastado bien la masa para eliminar espacios entre trozos de texturizado. No tengas miedo de espachurrar la masa cuando estés formando las hamburguesas, porque es esencial para que no se rompan y mantengan la forma.
- Demasiado aceite: si te pasas poniendo aceite en la sartén o las echas a la freidora (¡no lo hagas!), las partículas de texturizado se van a ir desprendiendo y acabando en el aceite, y a su vez las hamburguesas absorberán aceite por esos huecos. Un desastre. Mejor quedarse cortos/as de aceite que pasarse, total, la masa es comestible tal cual.
- No paras de toquetearlas y moverlas: a ver, que no es un salteado, son hamburguesas, necesitan estar en contacto con la sartén o plancha para dorarse bien, no las muevas frenéticamente, usa una sartén antiadherente y dales la vuelta cuando ya lleven unos minutos.
¡Prueba a hacer estas hamburguesas y verás qué pasada!
El martes que viene más hamburguesas en el mismo bat-canal y a la misma bat-hora 😉

Hola! Ayer probé esta receta y quedo…uuuummmm. Lo único, no se si por el tipo de producto o por exceso de humedad, pero no amalgamaba bien hasta que le añadí pan rallado. La mitad hiceno soja y la otra mitad con pasta de curry.gracias por la receta!!
Hola Esker!
Es importante que el agua esté caliente, y queda muy pegajosito. Si lo necesitas, añade mejor avena que pan rallado, pero vamos, a tu gusto 🙂
Un abrazo!