Piérdele el miedo a las acelgas
¿Sabías que las acelgas son de las verduras más rápidas de preparar? Con saltear las hojas 1 minuto es suficiente, no hace falta hervirlas hasta que se deshagan. Así están mucho más buenas, con una textura agradable y color verde brillante.
Antes de cocinarlas tenemos que hacer un par de cosas con ellas: lavarlas y quitar la parte final del tallo. Además, si son grandotas, podemos quitar parte de las hebras para no encontrárnoslas después. Echa un vistazo, que te lo ponemos super fácil:

Lava muy bien las acelgas y quita el final, que estará reseco y leñoso.
Pues ya está, ya casi lo tenemos. ¿A que es fácil? Si son acelgas pequeñas y con los tallos muy tiernos ya habríamos acabado de prepararlas. Se pueden usar directamente, enteras o cortadas.
Como nuestras acelgas son grandotas y el tallo es un poquito duro, vamos a quitar algunas hebras de las que después se te quedan en la boca dando vueltas.

Hacemos un pequeño corte en paralelo a la tabla y tiramos hacia la parte de las hojas. Repetimos un par de veces también por el otro lado y habremos quitado las hebras más duras.

Los tallos tardan en hacerse unos minutos más que las hojas, así que es buena idea cortar las acelgas separando tallos (también se llaman pencas) y hojas. A la hora de cocinarlas, sea blanqueadas, al vapor, fritas, hervidas o salteadas, pondremos primero las pencas y un poco después las hojas.

Ahora sí que lo tenemos finiquitado. Pencas por un lado, hojas por otro. Si quieres puedes picar las hojas y usarlas crudas en una ensalada, y las pencas en un guiso. Para blanquearlas, las pencas necesitan unos 3 minutos (dependiendo del grosor y tamaño de los trozos) y las hojas 1 minuto.
Si las blanqueas puedes congelarlas tal cual, en una bolsa de congelación o un envase bien cerrado.
Recordatorio:
Blanquear: sumergir un alimento en agua hirviendo muy poco tiempo y cortar la cocción pasándolo rápidamente a un recipiente con agua muy fría.
En verduras de hoja verde permite cocinarlas lo justo (al dente) o prepararlas para congelar mientras se fija la clorofila (por eso se ponen de un color verde brillante y bonito)
Guarda tus acelgas en la nevera y si se te ponen blandurrias basta con dejarlas en remojo en agua fresca unas horas. Al igual que las lechugas y otras verduras, recuperan su textura por ósmosis. MAGIA.

Si quieres empezar ya mismo a usar las acelgas, prueba esta receta.
¿Sabes cómo son las acelgas antes de llegar al supermercado? Aquí tienes un vídeo de Aitor en el que te las enseña:
Otros usos para las acelgas:
- Como abanico para el calor
- Si son muy grandes, hazte con ellas una capa de superhéroe. “Superacelga” no está cogido aún.
- Como sombrero de diseño
- Como antifaz (Superacelga necesita mantener su anonimato)
- Para limpiar el polvo
- Como fusta para pegar a tus tomates

Pero qué maravilla!!! Enhorabuena por esta fantastica web, menudo servicio social!!!
Me encanta! Muy necesario lo de los tipos de cortes y lo de las fibritas de las acelgas jajaja Bravo por vosotros!!
Es que nadie nace aprendido! 🙂