Hemos visto Cooking with Paris


¿Otro show de celebrity que quiere ampliar su relevancia metiéndose a cocinar? Póngame cuatro.
A todo el mundo le gusta la comida y a todo el mundo le gusta Netflix, así que ¿para qué quieres más?
Paris Hilton se suma a la larga lista de famosos porque sí (de eso sabemos mucho aquí) que declaran que les encanta cocinar, crean su propia narrativa, y te convencen de que mires cómo hacen el canelo cocinan cosas tan impresionantes como un batido de vainilla o macarrones con queso, o que compres “sus” utensilios de cocina, “sus” productos o “sus” libros, ghostwriter mediante.
Y si eres un/a famoso/a de estos/as, Netflix te pone una serie, un programa o lo que quieras. ¿Talento? ¿Experiencia? No necesitas nada de eso. Solo ser famoso/a. Y así es como hace unos días estrenaron Cooking with Paris, el show culinario de la diva del tabloide.
Pero eh, que Paris no es ajena a esto de la cocina. El año pasado (en enero de 2020) nos deleitó con este maravilloso vídeo en el que prepara nada menos que una lasagna.
Con semejante show, ¿cómo no íbamos a verlo? ¡Igual aprendemos algo!
Y lo vimos enterito.
Empieza la debacle
Antes de nada nos gustaría aclarar que “Cooking with Paris” es un show para Netflix. No es la realidad. Todo está montado, guionizado y todo eso.
“Me encanta cocinar, pero no soy una cocinera titulada. Ni pretendo serlo”.
Así empiezan los capítulos. Al menos no va de cocinera-influencer como otras. Gracias por la honestidad, Paris.
Las recetas que va a hacer las ha “encontrado” (en internet) y las ha apuntado en un cuaderno lleno de cosas brillantes pegadas. Están escritas con rotuladores de colores. No se va a partir los cuernos: hay una fritatta, un batido, una ensalada… En cada capítulo invita a una amiga para cocinar juntas (por ejemplo Demi Lovato o Kim Kardashian) y que después se lo sirvan en una mesa en su salón alguna estancia super decorada para la ocasión. Y eso es todo, así a grosso modo.
Lo que estábamos viendo por los LOLs acabó siendo una hoja llena de notas sobre utensilios, técnicas y demás. Porque la Paris Hilton de la serie es una parodia de sí misma y los platos son super simples, pero lo que no puedes falsear es tu forma de coger los utensilios, la forma de usarlos, etc. Así que
no reírse de la Paris
porque si estamos haciendo este post es porque os hemos visto reflejados/as en un montón de cosas. Sí, como lees.
Dejemos a un lado lo que te guste o no la personaja y quién es (sí, ya sé que es difícil, pero verás que podría ser perfectamente tu primo Paco), y vamos a hablar de unas cuantas (no todas) cosas que nos han llamado la atención de la sierie.
La ropa adecuada
Es Paris Hilton parodiándose a sí misma, así que no nos pareció extraño que fuese a comprar al mercao de esta guisa:


Oye, para comprar ponte lo que te dé la real gana, no seremos nosotros quienes te critiquemos por ello.
El problema es que para cocinar… lleva puesto lo mismo. Guantecitos de encaje incluídos. Y claro, eso da lugar a situaciones incómodas para evitar mancharse.
Antes de ponerte a cocinar, vístete con algo cómodo y manchable, y si no, pues ponte un delantal que cubra todo lo posible. Quítate relojes, pulseras y anillos, que te estorbarán, y por supuesto nada de guantecitos de encaje, lo siento. Y tampoco mangotes enormes ni cosas que cuelguen, que van a acabar dentro de los platos más de una vez (sí, mete mangas, plumas y flecos en la comida varias veces).
Y esto incluye también el calzado. No te vamos a decir que te compres calzado profesional para cocinar en casa, pero sí que te pongas algo cómodo, no unos taconazos. Piensa que, además de dolerte los pies, si te resbalas, te tropiezas o lo que sea, en la cocina es mucho más peligroso (cristales, cosas punzantes, cosas que cortan, cosas que queman…).
“¿A quién se le ocurre eso jajajaja?” pues a mucha gente, sobre todo cuando tienen invitados/as (y en Navidad ni te cuento) y tienen que cocinar, ponerse de gala, servir y atender, todo a la vez. Y no, no vale ponerse los guantecitos de encaje y encima unos de látex (lo hace en todos los capítulos).
Y sobre el tema de los guantes de marras…
Los guantes no te hacen inmune a la roña
Ponerse unos guantes es como lavarse las manos una vez. Los guantes se ensucian, como las manos. No toques todo con los guantes sin lavarlos, quitártelos o cambiarlos. Por eso a nosotros no nos gusta usar guantes, es más práctico darse un lavado.


Y es que una cosa que hemos visto alguna que otra vez en bares y restaurantes es a cocineros/as usando guantes en los que se han ido acumulando residuos y suciedad de todo lo que han tocado. Incluso, en algunas ocasiones, un guante encima de otro, todo ello bien sucio. No lo hagáis. Ni en casa ni en ningún sitio. ¿Por qué creéis que el personal sanitario se cambia tanto de guantes? No es por gusto. Si quieres esparcir bacterias (o alérgenos) por todas partes, venga, ponte unos guantes y no te los cambies ni te laves.
Mantén la higiene, lávate las manos.
Usa utensilios adecuados
Esto es un no parar en todos los capítulos. Cuando hablamos de cortar verduras, hortalizas, etc., siempre recomendamos usar un cuchillo de chef o cuchillo cebollero. ¿Por qué? Pues porque por su forma, tamaño y peso, no solo te hace la tarea más fácil, también más segura.


Que levante la mano toda la gente que hace lo mismo que Paris: cogemos un cuchillito de mesa y cortamos cosas. Venga, que sabemos quiénes sois. No, no es más rápido, tardas más. Es más fácil que se te escape, se mueva o se resbale y te cortes, y encima tienes que hacer más fuerza. Y en este caso, con un cuchillo serrado, tienes que hacer más esfuerzo.
Deja de hacer eso. Coge tu cuchillazo y lo tienes todo listo en un plis. No seas Paris Hilton.


Calidad antes que brillis
Hay un montón de accesorios y utensilios de cocina que entran por los ojos. Son bonitos. Son de Hello Kitty. Tienen colorinchis…


Estos accesorios pueden ser aptos para estar en contacto con la comida. O no. Pero desde luego no son seguros. Por ahí dicen que todos los utensilios están forrados de cristales Swarovski, pero lo dudamos mucho. Son las típicas piedrecillas para manualidades que las han pegao ahí. No, no aguantan calor, y el pegamento tampoco. No puedes cocinar con ello. Como se puede ver, a algunos les faltan piedrecitas, y es porque han caído en la comida. Espero que a nadie le dé por hacer esta estupidez, ni por un programa ni por nada.
Aunque no sean tan bonitos, los utensilios de acero inoxidable y de plásticos resistentes al calor te durarán mucho más, serán seguros y útiles.
Si no te convence, pues yo qué sé, corta las cosas con la espada de la comunión y remueve la pasta con el Centro del Soberano.
Depura tu técnica con sentido común
El pelador de verduras sirve para pelar verduras fácilmente, llevándote poca cantidad de alimento por delante y de forma segura.


Si no tienes un pelador, se te ha roto o whatever y has de usar un cuchillo:
- Usa un cuchillo adecuado. Hay cuchillos peladores que son pequeños. Mira por el cajón, que igual tienes uno.
- Usa el sentido común y ve cortando apoyándote en la verdura para evitar trasquilones y movidas.
- Si no sabes cómo, busca un vídeo en youtube, que hay de todo.
No hagas como Paris, que se le escapa la patata y no se corta de milagro.
Siguiente paso: pela la patata con una podadora. Lo veo. (es coña, no lo hagas).
Al cuchillo lo que es del cuchillo
Si tenemos diferentes tipos de utensilios es por algo: nos facilitan alguna tarea concreta.


¿Con qué untarías un pan? Justifica tu respuesta:
a. Con un cuchillo
b. Con una espátula pequeña
c. Con una espátula de silicona
d. Con un batidor de varillas
Ahora que nos expliquen por qué a alguien le parece buena idea untar un pan con un batidor de varillas. No, en serio, ¿por qué no con un zapato? ¿o con una taza?
Cómo cargarse una batidora
En más de un capítulo se usa una batidora de vaso que, calculo, se ha roto al menos 3 veces (la reemplazan). ¿Pero cómo?


No sé si se ve bien, pero cada vez que la usan simplemente la ponen encima, no la aseguran, y pulsan el botón de funcionamiento.
La batidora se mueve y salta porque la parte que se mueve está en la base donde se coloca el vaso y en lugar de estar haciendo girar las aspas, está dándose golpes contra el culo de la batidora. Y eso significa que en pocos segundos se destroza y se quema. De hecho una de las veces sí que paran y diagnostican “ha muerto”.
Antes de usar cualquier aparato, mírate las instrucciones. Y después síguelas. Y si no te acuerdas, las vuelves a leer.
Menos mal que el futuro de la cocina no está en manos de Paris y sus cómplices.
Bonito no significa funcional


Esto es parecido a lo de las espátulas con brillantes. Las cucharas medidoras con forma de corazón, de cerezas o de gatitos son muy cuquis pero poco prácticas. Es mucho mejor elegirlas cuadradas o redondas, que nos permiten coger mejor los alimentos. Y después no las uses para remover, porque son demasiado hondas.
No pensé que en 2021 tuviese que dar este tipo de consejos, pero aquí estamos.
Algo bueno tendrá
Pues sí. Tiene muchas más cosas criticables pero también sus cosas buenas. Si te da por verlo es posible que te identifiques con bastantes cosas, y que otras te parezcan normales (incluso aunque estén mal) porque es lo que haces normalmente. En ese sentido, lo que ves son formas muy normales de cocinar cuando se tiene muy poca experiencia. Así que menos reírse.
Hay una cosa que está muy bien: primero elige qué es lo que va a cocinar, apunta los ingredientes y va a comprarlos. Y antes de que llegue su invitada, prepara las cosas que tardan más tiempo. Apunta ahí. En lugar de ir al supermercado recorriendo los pasillos más perdido/a que un pedo en un jacuzzi, si primero miras qué quieres hacer y apuntas los ingredientes, ¡vas a tiro fijo! y seguro que no se te olvida nada.
Otra cosa interesante es seguir las recetas. En uno de los capítulos su invitada no lee las instrucciones y tienen que rectificar varias veces, hasta que al final la cosa queda incomestible y tienen que tirar de pasta comprada. Pues eso es lo que pasa. No es que no sepas, no es que sea difícil, es que no te molestas en leer. Esto es así. Deal with it.
Entonces, ¿lo recomendáis?
No.
Como programa de cocina desde luego que no. Como programa de entretenimiento, si te gustan esas cosas del famoseo, pues igual te mola.
Pues hale, esta es nuestra crítica de la semana. ¿Hay algún programa o serie de mierda que debamos ver? 😉
