Conoce la bruschetta: la tosta sin receta


Cuando tienes un hambruzo canino pero no te apetece nada concreto, una de las mejores ideas es hacerse una bruschetta.
Esta tosta italiana se compone de un pan tostadito y cosas por encima. Ya está. Fácil, ¿verdad? Sin truco, sin receta, facilísimo.
Las tostadas de pan con ajo y otros ingredientes son cosa antigua. La bruschetta procede de la toscana, y de esta preparación derivan muchas otras, como el pan de ajo.
Una bruschetta también se parece al pà amb tomàquet (eso que en algunos sitios llaman “pantumaca“). Cogemos el pan tostadito con la tostadora, sartén o grill, le frotamos un ajo y le ponemos tomate ralladito o frotado contra el pan. Una pizquita de sal, un chorrito de aceite de oliva y ya tenemos un desayuno, merienda o snack cojonudo, saludable y exquisito.
Claro, que podemos llevar nuestra bruschetta a otro nivel currándonoslo un poquito. Abre una lata de tomate troceado y fríela con aceite de oliva con un ajito laminado, sal, orégano y perejil. Para más buenor, añade unos daditos de tofu, y con eso tienes la bruschetta de la foto de arriba.
Algunas claves para una bruschetta de categoría:
- Hazte con un pan grandote, preferiblemente integral, del que sacar las rebanadas. Un pan redondo o una barra gruesa cortada en diagonal te sirve. No uses pan de molde, puaj.
- Tuesta siempre el pan, que está más rico. Lo puedes hacer a la sartén, al grill o en la tostadora si te caben las rebanadas. Que quede crujientito.
- Utiliza ingredientes de temporada. En verano ponle tomates, pimientos, pisto, berenjenas asadas o fritas, calabacín a la plancha, espárragos trigueros tostaditos…
- Añade alguna fuente de proteína para que sea más completita: unos dados de tofu (del que quieras, también valen los tofus con cosas o los ahumados), tempeh, seitán, o unas legumbres.
- Sírvela recién hecha, que está mucho más buena.


Hazte una bruschetta cargadita para desayunar o para media mañana, con tanta cosa que puedes ponerle rápidamente no pasarás hambre.
