Cómo guardar arroz cocido BIEN
Cuando cueces arroz para un regimiento y te has pasao tres pueblos, lo suyo es guardarlo para que no se ponga malo y poder comerlo otro día. Pero claro, a nadie le gusta el arroz hecho una amalgama apelotonada y medio chiclosa, y menos aún que al calentarlo se convierta en casi papilla.
No te preocupes, que para poder aprovechar ese arroz que te sobra solo necesitas saber cuatro cosillas que te explicamos aquí. Te hemos hecho un vídeo y todo porque ahora que tenemos un estudio en el que trabajar, estamos que lo tiramos 😎.
Si no ves el vídeo, está en nuestro Instagram Reels.
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Primero: la cocción
Si cueces el arroz con el agua justa, mucho mejor. Hazlo como te explicamos el mijo o la quinoa: pon una parte de arroz en una cacerola + 1 parte y 1/4 de agua, ponlo a fuego fuerte tapado y cuando empiece a hervir, a fuego lento hasta que no le quede agua. Entonces apagas el fuego y lo dejas reposar 10 minutos.
Sí, este método sirve para todos los tipos de arroces, sean largos, basmati y otros así secos como redondos y glutinosos (chinos o japoneses por ejemplo). Solo que para los muy glutinosos (como el arroz para sushi) sí hay que lavar el arroz dos o tres veces, porque así eliminamos buena parte del almidón de la superficie de los granos y después no se convierten en un bloque incomestible.
Si lo haces así el arroz siempre te quedará al dente y sueltecito, sin exceso de agua, no se pasa, queda tó bueno, no suelta kilos de almidón al agua.
Bueno, pues eso, has cocido tu arroz y te ha sobrado. Nosotros hemos hecho arroz redondo normal y corriente “de ese del paquete de papel” de toda la vida.
Segundo: deja que se temple
Mientras comes y todo eso, deja el arroz tapado para que se temple sin resecarse.
Antes de echarlo al tupper, remuévelo. Pero no haciendo círculos o espirales con la cuchara ni raspándolo con un tenedor. Hazlo como los japoneses: doblando y cortando.


(Un truqui para que no se te pegue el arroz a la cuchara: mójala antes de meterla en el arroz).
En el vídeo que te hemos puesto lo explicamos, y puedes ver otro ejemplo más aquí (minuto 12:30):
Como ves, no tiene complicación y solo son unos segundos.
¿Y esto por qué?
Porque para que nos quede guay cuando lo usemos otro día tenemos que separar los granos, y la mejor forma de hacerlo es así porque aplastamos y rompemos menos los granos, es más suave que remover a lo bruto. Y tampoco arañamos los granos como haríamos con el tenedor, que para los arroces más durillos y secos (basmati por ejemplo) puede valer, pero para el resto no.
Este es nuestro secreto para refrigerar y congelar arroz cocido. Fácil, ¿eh?
Bueno, seguimos.
Tercero: mételo en un tupper o similar
También vale en bolsas de congelación. Usa lo que tengas, que cierre.
Cuando lo eches todo, repártelo bien pero sin espachurrarlo. Si no te cabe en un tupper, pues usa dos. O uno más grande. O cómete lo que sobra. Yo qué sé.

Cierra bien el tupper y ponle qué es y la fecha en la que lo has guardado. Que luego no te acuerdas, dudas de la fecha y lo acabas tirando “por si acaso”. O está malo y te lo comes, que es peor.

No hace falta que compres etiquetas, post-its o cosas específicas. Te vale con cinta de carrocero (o cinta de pintor, como lo llaméis en tu casa) o esparadrapo de papel, que se pegan guay, se escribe bien en ellos y se despegan sin dejar rastro.
Cuarto: guardar al fresco
Guárdalo en la nevera o en el congelador.
En la nevera te dura 3-4 días.
En el congelador te dura hasta 3 meses.
Si te lo vas a comer al día siguiente o así, a la nevera.
Si no sabes qué hacer con ello, al congelador.
¡Ya está! Ya tienes arroz para cuando quieras.
Quinto: recalentar
Cuando te apetezca, solo tienes que sacarlo de la nevera o del congelador y directo a la sartén o a la cacerola, según lo que estés cocinando.
Si es para ensaladas o como acompañamiento, también vale al microondas. Echa el bloque en un recipiente para microondas, ponle una tapa (apta para microondas, sí), y 2-3 minutos a potencia alta.
Perfecto, al dente y sueltecito sin complicaciones. Hale, ¡a cocinar!
Edición: 11/01/2022
Editamos el artículo para añadir info sobre la preocupación por el Bacillus cereus que han comentado algunas personas en Instagram.
Si buscas en Google “Bacillus cereus arroz”, el primer resultado, que es de Consumer, te lo aclara todo muy bien (puedes pinchar en la imagen para ir al artículo):

Un resumencillo:
- Este microorganismo se encuentra en muchos sitios de forma natural, también en los cereales en el campo y al recogerlos.
- Como muchos otros, necesita unas condiciones específicas para crecer y reproducirse: calorcito y humedad.
- Al hervir el arroz te lo cargas, pero si hay esporas se quedan ahí. No pasa nada si no lo dejamos en condiciones de que germinen y crezcan.
- Para evitar que germinen y crezcan y colonicen el arroz, lo primero es hervirlo (vale, siempre tendrás que cocinar el arroz, está claro que no nos lo comemos crudo) y después, lo que te sobre, dejar que se temple un poco y guardarlo en la nevera, preferiblemente en la parte más fría (la de “0ºC verduras”) o congelarlo.
- No lo dejes ahí muriéndose de risa en la encimera.
- Ponle la fecha al tupper con el arroz, y si ves que pasan los días en la nevera y no lo usas, al congelador.

Al fin un artículo con sentido común y nonun asustaviejas