Ahora que has comprado unos vasitos de arroz integral…
Están ahí, hay de arroz blanco, integral, largo, basmati, quinoa… son muy convenientes o eso parece. El caso es que te pueden sacar de un apuro alguna que otra vez, ¿no? Bueno, dependerá de cómo te lo montes. Verás:
Si hacemos caso al envase, lo calentamos 1 minuto al microondas y… ¡listo! solo tenemos un triste arroz 😅
Si estamos en el trabajo y solo tenemos un microondas para cocinar, se nos queda un plato triste además de pobre. O llevamos un tupper con más cosas, o tenemos que comprar alguna cosa más junto con el arroz, y seguramente no te llame tanto la atención un bote de menestra en conserva como una ensalada preparada con atún, mayonesa y no sé qué más le hayan puesto. Que tampoco es una cosa ni completa ni super saludable.
¿Entonces para qué puedo usarlo?
Para hacer platazos buenos y completos esos días en los que llegas tarde, hecho/a polvo y con cero ganas y/o tiempo para cocinar. Y para esos casos te recomendamos que compres mejor los vasitos de:
- Arroz integral.
- Quinoa.
- Arroz integral con quinoa, soja, chía u otro cereal integral.
¿Por qué?
Porque ya que nos ponemos, y dado que el precio es casi el mismo, mejor elegir integral, que tiene más fibra y cosas guays. Además tiene más saborcito.
Congelados y conservas al rescate
Las cosas rápidas se llevan bien entre sí. Por ejemplo el arroz integral con los garbanzos cocidos y guisantes congelados.
Si lo que quieres es crear comidas super rápidas pero que sean saludables, llena tu congelador de buenas (y versátiles) opciones:
- Menestras de verduras, cuanto más completas, mejor.
- Guisantes.
- Cardo, acelgas, espinacas (en porciones, que se hacen más rápido).
- Brócoli, coliflor, coles de bruselas (y otras verduras que van en cómodos trozos medianos).
Y unos consejos para esos congelados:

Para la despensa, legumbres, verduras y hortalizas de bote, en conserva, que duran un montón. Por ejemplo:
- Menestra de verduras.
- Garbanzos, lentejas, judías.
- Espárragos, zanahoria, remolacha, maíz y todas esas cosas que mola mezclar en una ensalada.
- Pimientos asados, habitas, tomate entero, en trozos o triturado, alcachofas… Todo esto te monta platazos en un plis.

Dame ejemplos
Mira, ejemplos rapiditos porque si estás leyendo esto seguro que tienes prisa y hambre:
Curry de garbanzos con arroz: En una sartén doras garbanzos de bote, añades el vasito de arroz, especias para curry, salteas y listo.
Sopa de arroz y verduras: En una cacerola pones menestra congelada o de bote (escurrida), el vasito de arroz, agua para cubrirlo y lo hierves unos minutos. Ponle cúrcuma si lo quieres amarillito.
Arroz con tofu: En una sartén con un poco de aceite pones tofu en daditos, unos guisantes, alguna otra cosa que te mole y el arroz, deshaces el bloque y hale, listo.
Arroz cremosito con espinacas: Pon en la sartén espinacas congeladas, que cubra todo el fondo. Cuando estén descongeladas pon el arroz, un poco de sal y leche de coco. Remueve bien y sírvetelo cuando esté cremosito.
El ejemplo práctico: arroz muchas delicias
Cuando llegues con un hambre que da calambre y no tengas ganas de hacerte nada, acuérdate de esta receta que no necesita receta:
Arroz muchas delicias
Ingredientes
- menestra de verduras congeladas cuantas más cosas tenga, mejor
- 3 cucharadas aceite de oliva
- 100 g tofu duro es la mitad de los bloques que venden en los supermercados
- 2 vasitos arroz integral o quinoa o alguna de las otras opciones que venden
- sal al gusto
- ¼ cucharadita hierbas provenzales
Instrucciones
- Coge una sartén grande, tamaño un palmo por dentro, ponla a fuego fuerte y echa las verduras congeladas hasta que cubran todo el fondo.
- Cuando veas que están casi descongeladas del todo, que será rapidito, echa el aceite y mezcla.
- Corta el tofu en daditos o como te dé la gana y añádelo a la sartén.
- Espolvorea con un poquito de sal para que las verduras no nos queden sosas.Echa también las hierbas provenzales, que las cosas con especias están más buenas.
- Echa los dos vasitos de arroz, que se quedarán ahí hechos un bloque.Mete una cuchara por el centro para romper el bloque. Una cuchara o lo que sea, el caso es romper el bloque.
- Saltea y remueve hasta que se deshagan los bloques de arroz, que tardan ná y menos.
- Sírvelo, que se enfría.
Notas

Mira qué pinta… ¡y tú que te ibas a comer el arroz solo con tomate frito!
¿Y es buena opción?
Bueno, para un apaño te sirve. Piensa que:
No lleva solo arroz, también aceite de girasol y sal. Algunas marcas llevan bastante sal. Cuando tú te haces arroz en casa te pones la sal que quieres, que suele ser menos, y no le pones aceite (o le pones de oliva).
Son dos envases para 200-250 gramos. Y no son tuppers reutilizables precisamente. Se pueden usar, una vez limpios, como pequeños contenedores para la nevera: para dejar medio limón o trozos de verdura, por ejemplo. Pero poco más puedes hacer con ellos.
Te sale a unos 6€ el kilo. Claro, dos vasitos no cuestan tanto, y por eso igual no te das cuenta de que sale caro. Un paquete de arroz integral normal y corriente ronda los 1,75€ y viene 1 kg. Uno de quinoa, entre 6 y 8€ el kilo. Estás pagando el arroz a precio de oro a cambio de ahorrarte 15 minutos.
Siempre es mejor hacerlo tú, pero, como decíamos, te puede servir para un apuro. También te puede ayudar el arroz congelado (1,75-2€ el kg), que viene también precocido y que se cocina igual (y no suele llevar sal ni aceite).
Hale, hazte la lista de la compra y que no se te olviden los congelados 😉

