Te enseñamos a hacer torrijas simplificadas
Las torrijas o torrejas son un tipo de dulce hecho a la sartén muy típico de España que consiste en rebanadas de pan del día anterior o de un par de días empapadas en leche aromatizada con limón y canela (aunque también las hay empapadas con vino), rebozadas y fritas en la sartén con aceite. Después se les da un baño de azúcar con canela o se les pone miel o melaza por encima.
Pues hoy te vamos a enseñar cómo hacer unas torrijas brutales y aptas para vagos/as, con receta simplificada, facilita y con su vídeo para que no te pierdas. Pero antes, vamos a hablar sobre las torrijas y las técnicas que usamos:
Qué te vas a encontrar:
- Receta viejuna
- ¿Es verdad que son milenarias?
- ¿Solo pueden ser con leche y huevos?
- Club de la torrija
- La primera regla del club de la torrija es: nadie habla del club de la torrija.
- La segunda regla del club de la torrija es: NADIE habla del club de la torrija.
- La tercera regla del club de la torrija es: las torrijas se acaban cuando uno de los comensales grita "basta", desfallece, vomita o hace una señal.
- La cuarta regla del club de la torrija es: solo se usan panes con buena miga, premio extra para quienes usen algún pan candeal.
- La quinta regla del club de la torrija es: solo una barra cada vez
- La sexta regla del club de la torrija es: simplifica la receta y gana tiempo
- La séptima regla del club de la torrija es: rebozarás con harina de garbanzos
- La octava regla del club de la torrija es: no la cagues con el aceite
- La novena regla del club de la torrija es: le pondrás el azúcar que te dé la real gana
- La décima regla del club de la torrija es: si esta es tu primera vez haciendo torrijas, TIENES que compartir
- Pero dime ya cómo hacerlas, pesada
- Preguntas frecuentes
Receta viejuna
Es la receta viejuna por antonomasia, todo el mundo sabe hacerla porque nuestras madres, tías o abuelas nos han enseñado… y así tirando hacia atrás podemos llegar a la época medieval. ¿Serían iguales las torrijas de entonces? Pues… posiblemente, pero con miel. Y al ser una cosa tan sencilla y que es fácil que se le ocurra a cualquiera, pues no era exclusivo de la península, en otras regiones también había dulces similares.
Buscando la receta escrita más antigua nos encontramos con unas “torrijas” dentro de una receta de “manos rebozadas” (manos de cabrito) de 1607, pero no dice cómo se hacen (¿igual daba por entendido que cualquiera sabría hacerlas?), solo que:
“…se harán unas torrijas para poner debajo, y se servirán con azúcar, y canela por encima”
Libro de Cozina. Domingo Hernández de Maceras (1607).
Se puede consultar a través de Archive. org.
Pero tenemos una mejor, de 1611:
“Tomaras pan blanco mollete, y que ſean los panezillos tiernos y redondos, cortaras vna dozena de torrijas redondas, que ſean vn poquito gordas, y paſſalas por vn poquito de leche, y luego raſpales vn poco de ſal por encima; luego pondras la ſarten al fuego con harta manteca, y haras cada torrija de por ſi, y batiras dozena y media de hueuos, y mojaras vna torrija en ellos, y tomarla has con vna cuchara cerrada, de manera q´ vaya la cuchara llena de hueuos, y echa la torrija, y los hueuos todo junto en la ſarten, y hazerse ha como vna eſponja: luego carga la torrija có la cuchara cerrada, y con la paleta ve re cogiendo los hueuos encima la torrija, y luego bueluela con la paleta, y friaſe bien haſta que eſte un poco morena: y deſtara manera podras hazer las doze torrijas con los deziocho hueuos y luego paſſalos por almibar: y ſi no lo tu uieres, ſiruelas con miel y açucar raspado por encima.”
Arte de cozina, pasteleria, vizcocheria, y conserueria. Francisco Martinez Motiño (1611).
Se puede consultar en la Biblioteca Digital Hispánica (páginas 227-228).
¿Es verdad que son milenarias?
Podría ser. Esto se dice porque Apicio tiene una receta de proto-torrijas en su De Re Coquinaria. A ver, que el pan existe hace más de 2.000 años, no te creas que es un invento de ahora. Es normal que se aprovechasen trozos sobrantes para hacer sopas, dulces, picatostes o lo que fuese, es muy de lógica.
¿Solo pueden ser con leche y huevos?
No, claro que no. En la provincia de Toledo, de hecho, hay unos cuantos tipos de torrijas: las clásicas, con leche y rebozado de huevo; las de vino, en las que el pan se empapa en vino tinto con canela, piel de naranja, azúcar y un poco de agua (luego se reboza y se fríe); las de miel, que se untan en leche con miel y canela y se sirven con miel por encima; y las de almíbar, empapadas en almíbar con brandy o cognac.
En la Comunidad Valenciana hacen “llesquetes amb ou“, que son lo mismo, normalmente empapándolas en leche pero también con moscatel.
En Galicia hacen “torradas galegas“, en el País Vasco tostadas de crema, en Francia Pain perdu o pain doré, y en EE.UU. y otros países, prefieren llamarlo “french toast” por no decir “desayuno y meriendo torrijas”.
Y por supuesto hay quien las hace de sabores, sin gluten, veganas, etc.
Pero ojo, que para hacer unas buenas torrijas, tienes que ser del…
Club de la torrija
CLUB DE LA TORRIJA.
OTRO INVENTO DE #SINRECETA
Y tienes que cumplir una serie de reglas, que pueden ser 8 u 80, porque puedes ir añadiendo más sobre la marcha.
La primera regla del club de la torrija es: nadie habla del club de la torrija.
La segunda regla del club de la torrija es: NADIE habla del club de la torrija.
Esto tiene su sentido: si la gente, especialmente tus amigos/as, familiares y vecinos/as se enteran, te van a pedir torrijas poniendo ojitos.
La tercera regla del club de la torrija es: las torrijas se acaban cuando uno de los comensales grita “basta”, desfallece, vomita o hace una señal.
“Me llevo las que quedan en un tupper” también vale.
La cuarta regla del club de la torrija es: solo se usan panes con buena miga, premio extra para quienes usen algún pan candeal.
Mira, el secreto de las torrijas es empezar con un pan que nos sirva. Los panes estos modernos que tanto nos gustan, tan blanditos y rellenos de aire, se van a hacer mierda romper al mojarlos. ¿Por qué? Pues porque no tienen suficiente miga. La miga es el hormigón del pan. Si en lugar de hormigón ponemos, yo qué sé, globitos, ¿qué crees que pasa?
Por eso la mayoría de la gente te dirá que uses pan candeal, y tú, si eres joven, te preguntarás qué mierdas es eso. Pues es pan hecho con trigo candeal, que es un tipo de trigo que antaño se usaba mucho para hacer panes porque las masas quedan super densas.
Los panes candeales se siguen haciendo, al menos algunas variedades: Fabiola, Piña, de picos (o “picado”), Colón, telera, etc. Si los buscas en Google verás que se siguen haciendo y vendiendo. En supermercados posiblemente no haya. Lo más parecido será “pan especial para torrijas“, que puede ser en barra o de molde (el que hemos usado), y que parece más un bollo que un pan (y suele ser mucho más caro). Pregunta en la panadería de tu barrio porque igual te lo pueden pedir. Si no, pues uno “para torrijas”.
La diferencia entre el pan de molde normal y el de torrijas es que el de torrijas es más pequeño, más cuadrado y más grueso. También la composición suele ser diferente y llevar algo de azúcar.
Bueno, y una vez tengas tu pan, tienes que dejarlo uno o dos días al aire o en una bolsa de tela. No vale pan del día, porque está demasiado tierno y se nos rompería al mojarlo. Antes se hacían con pan sobrante, no se compraba pan aposta. Si te daba para 4 torrijas, pos 4.
Si compras una barra de pan para torrijas, córtalo en lonchas en diagonal que sean como de 1 dedo de gruesas (o algo más), que si no no son torrijas, son lonchitas tristes.

La quinta regla del club de la torrija es: solo una barra cada vez
Te facilitará la vida. No compres 3 o 4 barras para hacerlas todas a la vez porque vas a tener problemas de espacio y de logística, además de tener que cambiar el aceite varias veces porque se va degradando. Y luego tendrás una cantidad exagerada de torrijas que, salvo que las hagas para algún evento, son demasiadas para ti (y algunos familiares/amigos agraciados).
Lo mejor es comerlas recién hechas o en las horas siguientes. No hagas mil torrijas “para congelar”.
La sexta regla del club de la torrija es: simplifica la receta y gana tiempo
Es lo que hemos hecho en nuestra receta. Infusionar la leche (en este caso bebida de soja) con piel de limón y canela en rama es más costoso (en dinero, tiempo y esfuerzo) que usar ralladura de limón y canela en polvo, o incluso extracto de limón y canela en polvo. Además tendrá más sabor. Y solo necesitas unas gotas. Y no hay que hervirlo, solo templarlo (porque con líquido templado el pan absorbe mejor). Qué, planazo, ¿no?
La séptima regla del club de la torrija es: rebozarás con harina de garbanzos
¡Ajá! Ni huevos ni huevas. Usa harina de garbanzos, que después te sirve para más cosas, y al ser una harina no necesita frío ni nada.
A la harina de garbanzos le añadimos un chorrito de zumo de limón (para esta receta, el de medio limón hermoso) para que elimine el sabor a legumbre seca. También vale vinagre, pero para las torrijas mejor con limón. No notarás el limón después (ni los garbanzos).
Y para que el rebozado sea tan superior que te pidan la receta con chiribitas en los ojos, añádele un poco de almidón de maíz (maicena). Haznos caso.
Con todo esto mezclado añades agua hasta que tenga el espesor que quieras (cuanto más espeso, más gordo saldrá el rebozado), que es mejor que sea un pelín más líquido que el huevo batido. Echa un vistazo al vídeo que hemos hecho, que enseñamos cómo hacer el rebozado a ojo.

La octava regla del club de la torrija es: no la cagues con el aceite
A ver, un aceite de oliva virgen extra carísimo y super aromático está guay para tomar en crudo. Pero para freír es tirar el dinero. Usa un aceite de oliva sin apellidos, más barato, o un aceite de girasol alto oleico, que te quedarán estupendas.
Y me da igual lo que diga fulanita, menganita o pitutita: el aceite nunca tiene que humear. NUNCA.
Caliéntalo a fuego medio y pon las torrijas cuanto antes, aunque no esté caliente del todo (a ver, si está frío pos no). Y cuando las vayas a sacar, ponlo a fuego mínimo o retira la sartén del fuego. Y aprovecha para usar una espumadera y quitar todas las motitas de rebozado que hayan quedado en el aceite para evitar que se engorrine mucho.
Después ya vuelves a ponerla al fuego o a subir el fuego y poner torrijas inmediatamente.
No reutilices este aceite, no seas roñas. No merece la pena y aunque esté limpio de partículas, ya se ha degradado bastante. Te hablamos sobre ello aquí.

La novena regla del club de la torrija es: le pondrás el azúcar que te dé la real gana
Puedes poner cero azúcar, o todo el que quieras, o siropes, o endulzantes. Son tus torrijas y las haces como quieres. Lo de rebozarlas con azúcar y canela tampoco es obligatorio, solo es tradicional.

La décima regla del club de la torrija es: si esta es tu primera vez haciendo torrijas, TIENES que compartir
Ya sabes, reparte entre tus familiares y amigos/as. Prepara los tuppers.
Pero dime ya cómo hacerlas, pesada
Sí, sí, ya vamos. Primero vamos a hacer la lista de ingredientes:
Ingredientes
Cómo hacerlo
Te vamos a dejar por aquí el vídeo completo para que no te pierdas y veas que es más fácil todavía:
Si has comprado un pan de barra, primero córtalo en rodajas en diagonal de 1 deAdo de gruesas.
Si no, pues nada, ya lo tienes cortado.
Lo primero que vamos a hacer es remojarlo con saborcito. En lugar de cocer la leche y todo eso, vamos a hacerlo más fácil:
- Ralla toda la piel del limón. Te será más fácil con un rallador tipo microplane como te enseñamos en el vídeo. Si es la primera vez que lo usas y dices “esto no va”, es que estás apretando mucho. Solo tiene que rozar el limón con el utensilio.
- Añade la canela y el azúcar y mézclalo bien. Para una versión más rápida aún, no uses ralladura de limón si no extracto de limón.
- Añade poco a poco la bebida de soja mezclando bien.
- Caliéntalo al microondas 2 minutos a máxima potencia. No hay que hervirlo, solo calentarlo un poco para que el pan se empape mejor.


¿Pero lo puedo hacer con bebida de… ? Sí. Usamos la de soja porque es la que más se parece a la de vaca, pero puedes usar cualquiera de estas nuevas bebidas que se parecen más todavía, o de avena o lo que sea. Preferiblemente sin azúcar y sin sabores, porque ya vamos a añadir nosotros ambas cosas.
Ahora pasa esta mezcla a una bandeja grande (por ejemplo una bandeja para horno) porque así será más fácil.
Moja las rebanadas de pan por ambos lados y pásalos a una fuente para que esperen mientras hacemos el resto. No dejes las rebanadas ahí en el líquido, que se te pueden llegar a deshacer.
Usa una espátula para sacarlas, así evitas romperlas.
Y escúrrelas un poco.


Cuando termines de mojar y dejar todas haremos el rebozado.
En el vídeo te enseñamos cómo lo hemos hecho a ojo. Aquí, en los ingredientes, te hemos puesto el total.
Pero vamos, es muy fácil, empiezas con harina de garbanzos, almidón y agua y añades más agua si aquello parece un engrudo, o más harinas si está super líquido. Nos tiene que quedar un líquido cremoso un poco más líquido que el huevo batido.
Y que no se te olvide añadir el zumo de limón, que es lo que hace que el rebozado no sepa a legumbre.
Pues eso, mezcla todos los ingredientes del rebozado en un bol con un tenedor o unas varillas hasta que no haya grumos y hale, ya podemos rebozar.


Pasa la mezcla a una bandeja o algo así para rebozar más cómodamente.
Puedes ir poniendo una sartén grande a fuego medio con un poco menos de un dedo de aceite, a fuego medio. Tendrás que regular el fuego porque no queremos quemar el aceite, pero ahora te avisamos.


Pasa tus rebanadas de pan empapadas al rebozado. No las aplastes. Cúbrelas de rebozado y/o dales la vuelta.
Coge tu torrija con una espátula o espumadera y déjala con cuidado en el aceite. No la lances, no la eches desde altura, que eso sí que salpica.
¿Saltan mucho las torrijas?
Pues depende:
Sí salta el aceite si:
– Las torrijas están demasiado empapadas de leche y se sale del rebozado.
– Aplastas las torrijas.
– El aceite está demasiado caliente.
– El rebozado está muy líquido.
– Tiras las torrijas a la sartén con miedo.
Así que para que no salte, escurre las torrijas después de empaparlas en leche, procura que el rebozado no sea super líquido (las medidas que te hemos puesto están bien, pero si lo necesitas puedes añadir más harinas), deposita las torrijas con cuidado en la sartén y nunca las aplastes. Ah, y el aceite a fuego medio o incluso un poco menos, nunca más.


Pon en la sartén las torrijas que quepan sin apiñar. Puedes echarles aceite caliente por encima con una espátula o una espumadera.
Cuando veas que la parte inferior está un poco doradita, dales la vuelta con cuidado. En total tardan 3-4 minutos en estar listas. ¿Que les has dado la vuelta y están muy blancas? No pasa nada, cuando se doren, dales la vuelta de nuevo.
Ve preparando algún sitio al que sacarlas. Nosotros las hemos ido dejando en rejillas de repostería con papel de cocina debajo para conservar un poco el crujientor, ya que al menos unas cuantas van a ir sin azúcar por encima. También vale un plato con papel de cocina, aunque se te quedarán más blanditas.
Cuando vayas a sacarlas pon el fuego al mínimo o aparta la sartén, porque así evitamos que se nos caliente demasiado el aceite. Y cuando las hayas sacado, aprovecha para quitar los trocitos que haya por la sartén con una espumadera. Mantén el aceite limpio para que nos dure para todas las torrijas.
Reboza otra tanda de torrijas y vuelve a poner la sartén a fuego medio cuando vayas a meterlas. Y así todo el rato con todas las torrijas hasta que se te acaben 😉


¿Y por qué se hunden por el centro al sacarlas?
Porque hemos mojado la estructura del pan (la miga, que tenía su forma) y encima la hemos calentado. Es como cuando te cae un trozo de pan en un vaso de agua. Se moja y ya no tiene la misma consistencia. Al freírlo, además, ablandamos un poco más esa estructura y encima se evapora un poquito del líquido.
Al enfriarse, nos queda una estructura blanda y el vapor de agua que se enfría deja de ocupar espacio. Así que pabajo todo. No te preocupes, las torrijas tradicionales son así, solo la corteza se mantiene porque es mucho más densa y dura.
Y ahora, el platito de azúcar con canela. Que es opcional, pero tradicionalmente se hace para que estén bien bien dulces.
Para esto no hay medidas, también se hace a ojo. Pones un montón de azúcar y un poco de canela y mezclas, que se quede de un color crema clarito. Pasas las torrijas como si fueras a rebozarlas y ya estaría.


Para servirlo más bonito hemos usado una herramienta que se llama acanalador de cítricos. Tiene una especie de pestañita que corta y sirve para sacar tiras finas de piel de cítricos. Para esto lo mejor es usar limones que estén prietos, no blandos, porque si no te va a costar un montón. Y bueno, que es por decorar, no es obligatorio. También puedes poner un palito de canela.
Bueno, sírvelas y reparte, ¿no?

Mira qué pinta, si es que babeas solo de ver la foto.
Preguntas frecuentes
¿Saben igual que las “normales”?
Por supuesto, ¿por quién nos tomas? De hecho estas están más buenas porque llevan el ingrediente secreto: AMOR. Siempre hay que hacerlas con amor.
¿Cuánto duran?
Si las guardas en un tupper bien cerrado, en la nevera, 2 días. Como decíamos más arriba, son para comer recién hechas, no para dejarlas ahí.
¿Se pueden congelar?
Se puede, pero mejor haz solo las que te vayas a comer.
Si las congelas, que sea bien protegidas en un envase cerrado. Para comerlas, tienes que dejarlas en la nevera 10 horas para que se descongelen. No las descongeles en el microondas, se te pueden deshacer en un charco enorme.
¿Se pueden hacer de otros sabores?
Claro, añádelos a la mezcla de bebida vegetal. Algunos que quedan guay son los típicos de los dulces caseros tradicionales: anís, agua de azahar, piel de naranja, vainilla, etc., pero también puedes usar coco, agua de rosas, extracto de almendra, cacao puro, café instantáneo, etc.
¿Se puede hacer el rebozado con otras cosas?
Sí, claro. Puedes usar harina para tempura, para rebozados, harina de trigo y harina de maíz, harina de trigo sarraceno, harina de avena, harina de arroz… cada una te dará un resultado diferente, y puedes mezclarlas si quieres.
No te gastes el dinero en sustitutos del huevo caros, no merece la pena.
¿Tenéis una versión light sin azúcar, sin pan, sin bebida de soja, sin rebozar y sin freír?
Pues mira, no. Pero la puedes inventar tú.
¿Se pueden hacer en la air fryer?
No.
Y si tienes que andar preguntando en todo es que no sabes qué es ni para qué sirve el trasto.
