¿Se pueden comer las pipas de los melones y las sandías?
Tampoco es que dé mucha pena quitarlas y tirarlas porque es poca cantidad, pero seguro que alguna vez lo has pensado, ¿verdad?
¿Pero se pueden comer o no?
Pues como parientes de los calabacines, pepinos y calabazas, sus semillas también se pueden comer. Otra cosa es que no te resulte agradable, por ejemplo, comerte las pipas de la sandía mientras comes sandía, porque están un poco amarguillas y la textura no acompaña. Pero tranqui, que se pueden hacer cosas con ellas.
¿Se puede hacer algo para que estén buenas?
Claro, piensa en las pipas de calabaza que comemos como fruto seco: no son frescas sin más, las han lavado y tostado para que estén tó buenas. Pues con estas pipas se puede hacer lo mismo.
¿Tienen algo importante o no aportan nada?
Tener tienen cosillas, por ejemplo minerales. Piensa que a lo largo del día comes también otras cosas aparte de sandía o melón, así que no es obligatorio comerse las pepitas para obtener estos nutrientes. Además son cantidades muy pequeñas, no te comes una bolsa de semillas al día, así que si quieres aprovecharlas, hazlo por gusto, no por cubrir ninguna carencia. Lo mejor de la sandía o el melón es la carne dulcecita, no las pipas o la piel.
Si te gustan mucho las pipas de sandía pero sueles comprar sandías sin pepitas, que sepas que las venden ya tostadas. Mira en tiendas online y en supermercados asiáticos (son pipas grandotas, con borde negro y centro naranja).
¿Qué hay que hacer para poder comértelas?
Pues se pueden hacer varias cosas:
a) Lavar y tostar
Así de simple. Cuando abras un melón coge todas las semillas. Cuando comas una sandía, recoge las sandías del plato. Si son pocas puedes guardarlas en la nevera y seguir añadiendo.
Lávalas muy bien con agua bajo el grifo, escúrrelas, sécalas con papel de cocina y tuéstalas a la sartén a fuego medio moviéndolas, o en el horno bien extendidas a 180ºC unos 25 minutos.
b) Germinar
No es una forma muy típica, pero también se puede hacer. Lava muy bien las semillas y germínalas igual que cualquier otra (sean legumbres, cereales o semillas), manteniendo siempre el agua limpia.
Tras unos días brotarán y podrás quitar la cáscara. Utilízalas tal cual o saltéalas, sécalas en la deshidratadora, tuéstalas… lo que quieras.
c) Tostar y moler o machacar
¡Igual que con las semillas de lino! Las secas, las tuestas un poquito y después las machacas en un mortero o las mueles con un molinillo y ya tienes un topping nuevo para ensaladas, salsas, sopas, cremas… Se puede hacer con ambas, con las de sandía y las de melón.
d) Secar, tostar y… ¡hacer sopa!
En Nigeria hay un platazo que se llama egusi porque toma el nombre del ingrediente principal: egusi. ¿Y qué es? Pues son las semillas de curcubitáceas desecadas y molidas, y entre los frutos con los que se hace egusi se encuentran sandías y melones. De hecho puedes comprar egusi de melón en tiendas de alimentación africana y online.
Piensa que es como cuando hacemos tahini: coges las semillas secas, las mueles y da saborcito a cualquier cosa. Si te has quedado con las ganas, te dejamos aquí una receta (en inglés) de este pedazo de plato.
e) Tostar y mezclar
Para esto es mejor comprar las pipas ya peladas, porque para poder utilizarlas como fruto seco para cualquier plato es mejor que no tengan cáscara (imagina echar un puñado de pipas de girasol sin pelar a un arroz…). Si tienes paciencia o te las encuentras en alguna tienda, no dudes en usarlas como si fuesen piñones o almendras. El sabor es muy parecido al sésamo y a las pipas de calabaza.
f) Secar, tostar y hacer bebida vegetal
Esta la hemos dejado para el final porque viene con receta. ¿Leche de pipas de melón? Horchata de melón.
¿Y se puede hacer con las de sandía? Pueeees… igual te queda muy fuerte de sabor, pero puedes probar.
La bebida de pipas de melón no es nada nuevo ni la hemos inventado nosotros: puedes buscar “pepitada” o “pipitada” y encontrar unas cuantas referencias de la cocina sefardí. Sí, es una #RecetaViejuna y muy facilita además. ¡Dentro receta!
Hagamos una pepitada
Pues verás, resulta que es tradicional de las comunidades judías mediterráneas hacerse una pepitada para interrumpir los ayunos del Yom Kipur. Hay varias formas de hacerla pero todas ellas deliciosas como bebida fresquita.
Nosotros hemos hecho una versión simplificada para que de paso aprendas cómo hacer bebidas vegetales con casi cualquier cosa, porque el mecanismo es el mismo. Venga, vamos allá.
Un melón como mínimo
Lo primero que necesitas es un melón, da igual cuál, pero si quieres una buena cantidad de semillas, que sea de más de 4 kilos (o 2 o 3 cantalupos). Cuando abras el melón, quita todas las pipas, lávalas bien, quita todos los trocillos de pulpa y sécalas con papel de cocina. Si vas tirando de melones pequeños, pues una vez secadas las guardas en la nevera y vas añadiendo más conforme te comas los melones.
Secar las semillas
Una vez sequitas con papel de cocina tenemos que desecarlas más todavía. Para ello podemos usar varios métodos:
- Las secas al sol: extiéndelas en papel absorbente y ponlas al sol dos o tres días, hasta que las notes bien secas.
- En la deshidratadora: 4-6 horas a 40ºC.
- En el horno: 1 hora a 50ºC y vigilando que no se tuesten. Se puede hacer en dos o tres veces.
Elige el que quieras, que al final tenemos que obtener lo mismo: pipas bien sequitas.

Aquí tenemos las nuestras, que las desecamos al horno. Ahora vamos a tostarlas.
Tostar las pipas
Extiéndelas en una bandeja para horno con papel para hornear y dóralas al horno unos 25 minutos a 180ºC. Precalienta el horno antes de meter las pipas porque así controlas mejor el tiempo.
Vigílalas de vez en cuando, no sea que se tuesten antes de tiempo.
Cuando veas que están doraditas, las sacas y dejas que se enfríen.

Ahora mismo, tal y como están, te las puedes comer (pelándolas, claro). Pero en lugar de eso seguimos con la receta ¿eh?
Batir con agua
Cogemos las pipas, las echamos a la batidora y añadimos agua. Para las pipas de un melón de 4,5 kg (sorry, no sé cuántos gramos de pipas salieron) hemos puesto 600 ml de agua. No pongas mucha más agua porque si no las pipas se quedan nadando en ella y no se baten bien.

Bátelo a velocidad alta (si tienes esa opción) durante 3-4 minutos, hasta que no se vean pipas enteras. Que si queda alguna no pasa nada, pero mejor que se batan todas y así tendrá más saborcito.

Te quedará una cosa así, de aspecto oscuro y raruno, y que huele mucho como a tahini, mantequilla de cacahuetes y pipas de calabaza. Bien. Ahora hay que colarlo.
Colarlo
Para colar el líquido necesitarás una tela fina, una muselina doblada, etc. Lo que tengas, que esté limpio. También vale tela de la de hacer quesos o tofu, o un trozo de las cortinas blancas más baratas de Ikea (lo que te sobre cuando las pongas y las cortes lo guardas, que va genial para estas cosas).

Pon la tela en la abertura de un recipiente alto y ve echando el batido. Cuando veas que no se cuela, cierras la tela formando un hatillo y lo espachurras con la mano (limpia también) para que caiga el líquido en el recipiente.
Si te quedan muchas pipas enteras, puedes volver a batirlas con un poquito de agua (no hace falta añadir mucha).

Y esto es lo que te queda. Por un lado la “pepitada concentrada” y por otro un hatillo relleno de cascarillas tostadas que la verdad es que yo no usaría para nada porque es casi todo cáscara.
¿Ves que hemos dicho “concentrada”? Puedes probarla tal cual, y verás que tiene un sabor muy fuerte.
Un consejo: déjalo en la nevera al menos un par de horas, y cuando esté bien fresquita pon un poco en un vaso y añade agua fría. Pruébalo. Añade el agua que veas necesaria hasta que tenga un sabor que te guste.
Además, en las recetas originales, se añade azúcar o miel, agua de rosas, canela y/o piel de limón para más sabor refrescante. Prueba a hacerlo. Sobre todo con limón, y si tienes por ahí, unas lonchas de jengibre fresco.
Lo mezclas y lo dejas en la nevera. O si quieres lo bates en la batidora con hielos para que esté bien fresquito, tipo granizado.
Ahora ya sabes cómo hacer bebidas vegetales de frutos secos
Se hacen exactamente igual. Las diferencias que puedes encontrar son que se dejan en remojo unas horas porque como tienen un tamaño más grande que estas pipillas, son más duras (y si las remojas después es más fácil batirlas).
¿A qué sabe?
Pues entre tahini, mantequilla de cacahuetes, pipas de calabaza y bebida vegetal de avena. Una mezcla.
¿Y si no me gusta?
Utilízalo para hacer sopas, caldos, salsas y marinadas. Es como usar mantequilla de cacahuete diluida en agua, queda genial con verduras, tofu, seitán, etc.
¿Cuánto tiempo dura?
Unos 3-5 días. Agítalo siempre antes de servir. Puedes congelarlo en cubiteras.
Otras variaciones de esta receta
Como decíamos al principio, hay más de una receta, así que puedes hacerla de otras formas. Por ejemplo:
- Tipo sirope: como la horchata toda densa que venden para que la mezcles con agua en casa, pues lo mismo. Tienes un ejemplo aquí.
- Infusión de sabor: se hace como esta receta pero en lugar de batirlo todo junto, se muelen las pipas, se meten en el hatillo y éste dentro de un recipiente con agua. Puedes verlo aquí.
Hale, ya tienes otra idea de aprovechamiento para sandías y melones. ¿Conoces alguna más? 😉
