Rellena unas patatillas
Nos gusta rellenar cosas, y las patatas no iban a ser menos.
Mira, la idea es muy sencilla: cogemos patatas pequeñitas, de esas que en muchos supermercados llaman “de guarnición”, las cocemos, las cortamos por la mitad, las vaciamos un poquito y las rellenamos. Ya está, así de simple.
Pues a partir de esta idea te pueden salir muchos tipos de patatas rellenas, tanto calientes como frías. En este artículo te vamos a poner como ejemplo unas patatas rellenas estilo huevos rellenos, y de paso te damos unas cuantas ideas más.
Venga, empecemos.
Para las patatas necesitarás:
- Patatas pequeñitas (de guarnición), aproximadamente 1 patata por persona, porque esto es un entrante, no un plato único.
Lava muy bien las patatas bajo el grifo. Puedes frotarlas con un cepillo suave o con un estropajo.
Ahora que están limpias las puedes hacer al vapor o hervidas, como tú quieras.
Al vapor: pon todas las patatas en el cesto de la vaporera, pon agua en la cacerola inferior y ponlo al fuego, tapado, a fuego medio-alto. Cuando empiece a hervir baja un poco el fuego. Tardarán 15-20 minutos, según el tamaño. Puedes comprobarlo pinchando un par de patatas con una brocheta.
Hervidas: Pon todas las patatas en una cacerola u olla en la que quepan bien y cúbrelas de agua. Ponlo a fuego fuerte y cuando empiece a hervir baja el fuego. Tardarán 20-25 minutos. También puedes comprobarlo pinchándolas con una brocheta.
Una vez estén tiernas las patatas, escúrrelas y enfríalas rápidamente poniéndolas bajo el grifo (con agua fría, claro).
Ya tenemos las patatas listas para rellenar.
Ahora solo tenemos que cortarlas por la mitad a lo largo y hacer un hueco suficiente para que mantengan la forma (no llegues hasta la piel) y se puedan rellenar.
Para ello hemos usado un sacabocados, el mismo cacharrito que usamos para vaciar los calabacines. Pues para las patatas funciona fenomenal también.

Toda la patata que saques ponla en un bol y machácala con un tenedor. Formará parte del relleno.
El relleno
Una parte del relleno va a ser lo que hemos vaciado de las patatas, pero ¿qué más le ponemos?
Pues vamos a hacer una cosita muy rápida: proteína de guisante texturizada. Se hace igual que la soja texturizada fina, así que puedes echar un vistazo a este artículo para hacerte una idea. Usamos este texturizado para hacer unas hamburguesas también, es muy versátil.
En una sartén pon 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 taza de proteína de guisante texturizada, un poquito de perejil, tomillo y ajo en polvo y remuévelo bien. Añade 2 cucharadas de salsa de soja y mézclalo bien. Por último echa 1 taza de agua y ponlo a fuego fuerte.
Cuando se quede sin agua estará hecho.
Pásalo al bol con la patata machacada y mézclalo.
Añade 1/2 taza de salsa de tomate casera o tomate frito (mejor salsa casera, pero lo que quieras) y mézclalo muy bien. Ya tenemos nuestro relleno.
Rellena las patatas con una cucharada del relleno (más o menos, lo que quepa haciendo un poco de montañita).

Ahora vamos a darle el toque final:
Sobre cada patata pon 1 cucharadita de mayonesa vegetal (tienes receta por ejemplo aquí) y un poquito de sal kala namak, la que huele y sabe a huevo (la misma que usamos para el tofu revuelto).
Y listo, ¡ya tienes tus patatas rellenas listas para servir!

Quedan como los huevos rellenos, pero sin huevo, ni atún ni nada de eso. ¿Qué te parece? 🙂
Otras ideas de relleno:
Igual en tu casa rellenáis los huevos de otras formas o con otros ingredientes. No pasa nada, se puede adaptar todo.
- En lugar de texturizado de guisante puedes usar garbanzos cocidos. No hace falta freírlos ni nada, solo machacarlos con las patatas con un poquito de sal.
- Si quieres sabor a pescado, añade un poquito del sazonador para trampantojos de pescado que hicimos para las rabas de arroz.
- También puedes usar tofu para el relleno, simplemente desmigado y aplastado, o revuelto antes de añadirlo.
- Puedes rellenar tus patatas con ensaladilla si lo prefieres.
- Otra opción es meterle algún paté vegetal, preferiblemente de legumbres. El hummus te saca de un apuro.
- Si tienes por ahí pisto de otro día, también te vale.
- Aprovecha cosas que tengas por la nevera, puedes hacer con ellas un sofrito y ponerle soja texturizada o proteína de guisante texturizada.
Y una de las cosas más importante es que no te vayas comiendo las patatas mientras las haces 😉
