¿Qué es el humo líquido y para qué lo quiero?
El humo líquido es humo, del de ahumar… pero líquido. Hale, ya está. Fin del artículo. ¿No? ¿Quieres que te contemos más? Venga, vale.
El ahumado
Pues verás, el proceso de ahumado es algo muy antiguo que se utiliza principalmente para conservar alimentos, sobre todo carnes. Y de paso les da ese saborcito que reconocemos fácilmente en el bacon, pero también en otros productos como el pimentón ahumado, las salchichas (las de paquete), salmón ahumado, panceta, chorizo, algunos quesos…
Para ahumar se ponen los alimentos sobre (encima pero no tocando) una fuente de humo, que suelen ser maderas con poca resina (las muy resinosas huelen un poco a plástico quemao) que huelen muy bien. Este aroma se impregna en los alimentos y además de darles saborcito, también ayuda a que se desequen y se conserven mejor, por ciertos compuestos de este humo.
Ahora, no te pienses que todo lo que tiene sabor ahumado ha estado ahí curándose meses, qué va, para eso (y para potenciar ese sabor) se inventó el humo líquido y el aroma de humo, y te lo puedes encontrar en un montón de cosas, también en cosas “sabor bacon”, snacks, salsas, carnes de todo tipo, “carnes” vegetales, pizzas, lasañas, ensaladas, pipas, sopas… hemos hecho una búsqueda por ingrediente en OpenFoodFacts y nos devuelve 267 productos.
Este aroma no es tan nuevo, se inventó a finales del siglo XIX, también con el propósito de dar sabor y en parte por las propiedades bactericidas (aunque no tiene tantas como el ahumado directo). El químico Ernest H. Wright vio que el humo se condensaba en el tubo de la chimenea y caía en forma de gotitas marrones, y como toda persona normal, cuando ve goteando algo marrón en una cocina, pues le metió un lametón y dijo “huy, sabe a humo”. Dicho así suena asquerosete, pero básicamente es lo que se hace para fabricar aceites esenciales y cosas así, solo que en seco. Así que replicando el proceso consiguió hacer humo líquido, y a partir de entonces lo comercializó como Wright’s Liquid Smoke, que se sigue vendiendo hoy en día. Otras empresas también vieron que era fácil de hacer y por eso ahora hay tantas. Y como es un sabor agradable, pues se puede echar en un montón de cosas.

¿Cómo se hace ahora?
Pues básicamente igual: se queman trocitos de maderas aromáticas como mezquite, caria, manzano, cerezo, nogal, almendro, naranjo, haya… vamos, las mismas que te venden para que las eches en la barbacoa. Cuando quemas las maderas se forma humo y vapor de agua, y este vapor captura parte del humo, se condensa en un tubo refrigerante, se destila en un concentrado y se filtra para quitar impurezas.
A Review of Improvements to the Liquid Collection System Used in the Pyrolysis Process for Producing Liquid Smoke – Scientific Figure on ResearchGate. Available from: https://www.researchgate.net/figure/Production-schematic-of-liquid-smoke_fig1_322081426 [accessed 2 Jun, 2021]
¿Pero el humo no es malo?
Seguramente habrás leído que quemar maderas produce entre otras cosas compuestos tóxicos como los hidrocarburos aromáticos policíclicos, pero en el caso del humo líquido no es un problema, porque la mayoría de estos compuestos se quedan en el alquitrán, del que se separa y filtra el líquido utilizable. Lo cierto es que la producción de humo líquido y aromas de humo está regulado, como comenta Gominolas de Petróleo en este post, y es seguro para su consumo. Salvo que te bebas tres o cuatro botellas al día, que entonces sí puedes tener problemas.
¿Dónde lo compro?
Pues mira, el que solemos usar nosotros y ponemos de ejemplo es de la marca “Ahumadito“, pero no es el único que existe, hay más marcas, cada una con el saborcito de las maderas que hayan usado (muchas veces lo pone en el frontal de la botellita). Lo venden en tiendas de productos latinos, en algunos supermercados (yo lo compro en Carrefour), en tiendas gourmet, tiendas veganas y tiendas online.

¿Cuánto cuesta?
Pues yo qué sé, depende de la marca y de la tienda. El Ahumadito lo puedes encontrar por menos de 3€, y otros pues por 8-9€.
¿Para qué lo puedo usar?
Nosotros te recomendamos que lo uses para todo aquello que quieras que tenga sabor ahumado (viva la obviedad). Algunos ejemplos:
- En hamburguesas vegetales: sube de nivel el sabor de tus hamburguesas caseras echándoles humo líquido.
- En embutidos vegetales caseros como seitanes, chorizos veganos y cosas así.
- En otras cosas en las que quieras saborcito ahumado, por ejemplo para marinar tofu. O para marinar verduras, que también vale.
- Para hidratar soja texturizada. Si a la textura que tiene además le añades saborzaco, pues triunfas.
- Para hacer salsa barbacoa de sabor flipante.
Ejemplos:






¿Entonces qué hago?
Lo que te dé la real gana. Si lo quieres comprar y usar, ¡pues adelante! Nosotros te damos ideas de uso, pero siempre puedes experimentar con lo que quieras. Eso sí, no te pases mucho de cantidad, que los botes suelen ser pequeños porque están concentrados y dan mucho sabor 😉

A mi me pasa que pierde su sabor durante el cocinado. Será porque compro alguno más bien cutre? O porque se debería echar al final?
Depende de lo que sea, la cantidad y cómo lo cocines, pero sí, puede perder aroma. Para cosas salteadas mejor echarlo justo antes de apagar el fuego 🙂
Un abrazo!