¿Me puedo comer eso?


A veces vas a la frutería, verdulería, mercadillo, supermercado, lo que sea, y las verduras y hortalizas vienen “con regalo”: las zanahorias con un ramo de hojas, los rabanitos lo mismo, las remolachas con unas hojas enormes… y claro, si van al peso pensarás que no vas a pagar por lo que no te vas a comer, y si van por manojos pensarás que pa qué quieres eso que ocupa tanto. Pues bien, la mayoría de estas cosas son comestibles.
Signo de frescura
Cuando las verduras y hortalizas vienen con hojas, puedes comprobar su frescura mirando las hojas. Si están estupendas, es que llevan poco tiempo recogidas y bien almacenadas. Cuando no traen hojas hace falta un poquito más de experiencia para ver esas cosas. Que vengan con hojas no significa que sean “mejores” o “más naturales” (por dio, esos conceptos), solo que las han recogido y no han quitado las hojas, solo la tierra. Si las hojas están mustias es que llevan bastante tiempo fuera de la tierra y en condiciones que no son las mejores (temperaturas altas, por ejemplo), así que es una buena forma de guiarse siempre que sea posible.
Cosas no comestibles
Generalmente las verduras y frutas no vienen con nada que pueda ser tóxico o incomestible. Excepto las patatas, que si vienen con brotes y hojas es mejor que no te las comas, y es para decirle cuatro cosas a la tienda, ¡qué están haciendo para que les broten las patatas!
Bueno, también la yuca, que es tóxica enterita, dentro, fuera, las hojas y todo. Si la cocinas (prácticamente la única forma segura de comerla) está buenísima y se neutralizan esos compuestos tóxicos, pero no se te ocurra comerte la piel o las hojas.


Cosas que sí son comestibles
Puedes comer sin miedo un montón de cosas que normalmente se tiran. Puedes, ¿eh? si lo pruebas y te gusta. Tampoco es obligatorio 😉
Hojas de zanahoria
Aitor se las zampa en modo aspirador. Hace con ellas unos pestos que flipas. Saben “a verde” con un toque de “hierba” y “perejil” (son descripciones reales que me han dado). Son ligeramente amargas, tipo rúcula más o menos. A mí me gusta usarlas como hierba fresca: picaditas y por encima de la comida, como si fuesen perejil.


Las hojas de la coliflor
A veces vienen con unas cuantas hojas, que son las que protegen la cabeza floral, y como buena col que son, saben a… COL. Tienen una textura también muy similar a las coles y al repollo, así que úsalas igual. Por ejemplo hazte con ellas una coleslawless, la ensalada de col sin ley.
Las hojas del brócoli y del bimi
Como son familia de la coliflor, pues son muy parecidas, pero con un toque más “de verdor” que puede recordar a las espinacas y a la kale. Se hacen rapidito y te sirven igual que otras verduras de hoja verde. Están buenas de cualquier forma. Yo lo que hago, en el caso del bimi, es no quitarlas cuando lo cocino. Y en el brócoli, pues el cabezón del árbol por un lado, el tronco por otro (lo pelas bien y también se come) y las hojas por otro. Crudas tampoco están mal, sobre todo si son pequeñitas y tiernas. Las grandotas, mejor cocinadas.


Las hojas de las remolachas
Son super bonitas, verdes y con el tallo rojo. En muchas ensaladas de brotes de esas de bolsa suelen venir hojitas de remolacha. Saben suave, se cocinan como las espinacas o las acelgas… los tallos si ves que están duros, no estarán muy comestibles (como masticar paloduz), pero te sirven para darle color a los caldos caseros.


Las hojas de los rabanitos, rábanos y nabos
Aunque las veas así peluditas algunas, se comen. Igual crudas no te hacen mucha gracia por aquello de la textura, porque las de rabanitos parecen piel de melocotón, pero con un toque a la plancha, blanqueadas, hervidas, etc., la cosa cambia mucho. ¿Te suenan los grelos? Pues son las hojas de los nabos, así que sí, si te los venden con hojas, verdurita que te llevas. Hazlas en empanadas con el sofrito y todo eso, que quedan genial.
Las hojas de los puerros
“Lo verde”, sí. En otros países se comen más lo verde que lo blanco, y aquí hacemos al revés. En muchos mercadillos te lo cortan. En supermercados te los venden en bandejas con solo la parte blanca. ¿A dónde va “lo verde”? Pues a la basura. ¿Y por qué lo tiramos? Por tradición. Los puerros blanquitos y arreando. Pues lo verde también se come. A ver, las hojas resecorras y tiesas que parecen un cacho de cartón piedra, pues no, pero el resto sí. Sabe a puerro cebolleteado. Es como cuando compras ajetes o cebolla de primavera, que lo verde sabe más “fresco”. Pues lo mismo.
Usa los puerros enteros lavándolos bien. Cuando llegas a cierto punto por lo verde igual tienen mucha tierra. No pasa nada, abres las hojas y lavas bajo el grifo. Después lo cortas en trozos más pequeños y lo mismo te sirve para un sofrito que para una sopa, unas verduras al vapor o lo que se te ocurra.
Aquí tienes ideas:
Las hojas de las cebolletas
Claro que se comen, y están más suaves que los bulbos. Las puedes picar y comerlas en ensaladas, o hacer un revuelto con ellas, o un sofrito, o un salteado…
También nos han preguntado que si se pueden comer los brotes verdes que les salen a las cebollas cuando llevan tiempo pululando por la cocina. Pues sí, también se pueden comer. Son lo mismo.


Las hojas del apio
Si no te comes las hojas del apio, eres un/a menosmola. Son como perejil pero grandote y más aromático, ligeramente anisado. Te sirven como hierba fresca, igual que la albahaca, el perejil y el cilantro, te las puedes zampar crudas, hacer patés vegetales con ellas, saltearlas… Vamos, lo que harías con cualquier hierba. Nosotras lo hemos usado por ejemplo en un platazo de lentejas.


Las hojas de los tomates
Es raro que te vendan tomates con hojas, pero puede pasar. También hay mucha gente que los cultiva en macetas en casa y claro, cuando tocas las hojas y te hueles los dedos… es que eso huele que alimenta. Pero por ahí dicen que si alcaloides y solanina… sí, claro, pero no lo suficiente como para que te intoxiques, salvo que te comas yo qué sé, 30 plantas de golpe.
De aroma están muy bien, de sabor, meh. No son mis preferidas. Hay gente que las usa para dar sabor a caldos y sopas, y también para salsas. Igual que hacemos con el laurel, pero con las hojas del tomate. Ahí dejo la sugerencia.
Las hojas de calabacines y calabazas
Si ya es difícil encontrar flores, hojas ni te cuento. Pero hay gente que también las cultiva en casa o en el patio y tienen curiosidad (aunque se aprovechan muy bien como compost). Pues se comen. Mi recomendación es que las uses como las hojas de parra, ya que se parecen bastante en textura y sabor. Coge las grandes, lávalas, blanquéalas y guárdalas en un bote grande con agua, sal y limón. Para meterlas en el bote coge 5 o 6 hojas y haz un rollito con ellas. Así con el resto. No se rompen si no te has pasado de cocción. Con ellas puedes hacer las clásicas dolmades (arroz + piñones) o rellenarlas con lo que quieras.
Nuestra recomendación
No te pongas a mordisquear todo lo que veas. En caso de duda, consulta primero en Google. Si no lo haces, te pueden pasar como mínimo cosas como esta (mira el hilo entero):
