¿Qué hago con algas cochayuyo?
De entre la gran variedad de algas que podemos encontrar tanto en supermercados orientales como en herbolarios e hipermercados, hay una que es rara de narices: el alga cochayuyo (Durvillaea antarctica). Igual la has visto por ahí.
No es plana, no es verde y no sabe “a mar”. Es marrón (cuando se deseca se vuelve de ese color), es esponjosa, es cartilaginosa por fuera y tierna por dentro y hay a quien le recuerda a la oreja de cerdo. Sí, rareces.
Mira, así es como se suele vender en Chile:
Y es que este alga crece estupendamente en las aguas fresquitas de Chile, Atlántico Sur y Nueva Zelanda.
Como ves tiene un aspecto como de cuerazo. Tradicionalmente ha tenido muchos usos en las comunidades indígenas chilenas, aunque hoy en día ya no es tan popular.
En Nueva Zelanda los Ngai Tahu siguen recolectándolas como parte de su alimentación.
Nutricionalmente hablando, como muchas otras algas, tiene mucho yodo. Esto quiere decir que es mejor consumirlas con precaución porque las algas en general se pasan tres pueblos de yodo (estas tienen alrededor del 325% de la cantidad diaria recomendada por 100 gramos). También son muy altas en sodio, así que cuidado con ello.
Lo que también contiene son proteínas, minerales y fibra. Y alginatos, que son esas sustancias que hacen de gelatina vegetal. Si te pasas cociéndolas quedan muy gelatinosas. Puedes aprovechar esta propiedad para variar las texturas de tus guisos y potajes.
Como nos encantan las cosas curiosas, hemos comprado un paquete para enseñarte cómo lo hacemos:

Hemos comprado un paquete en un herbolario en el que tenían un poco de todo, y esta es la forma de presentación: en trocitos. No son las algas más baratas del mercado pero si te mola probar cosas nuevas merece la pena.
Como vienen deshidratadas, pues tendremos que darles algo de hidratación.
No es necesario cocerlas para comerles, solo remojarlas.
Te vamos a dar una receta super simple para que las pruebes a ver qué te parecen. Necesitarás:
- Un poco más de media taza de cochayuyo en trozos
- agua calentita
- un par de dientes de ajo picaditos
- un manojito de perejil picado
- el zumo de medio limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- pizca de sal
Esto es muy fácil: pones las algas en un bol y les echas agua caliente. No hirviendo, caliente del grifo. Bien de agua. Déjalo reposar 15-20 minutos.
Ahora escúrrelas, mézclalas con el resto de ingredientes y deja que reposen un rato para que cojan saborcito. Yo recomiendo dejarlas mínimo 2 horas (las puedes dejar en la nevera).
Y ya está, ya puedes probarlas 🙂

Más ideas:
- Hazlas como en Chile: en un buen guisazo. Añádelas al caldo, que se hacen bien rápido. Puedes echar un vistazo a alguna receta de charquicán de cochayuyo.
- Hazte una ensalada con ellas, solo tienes que hidratarlas y añadirlas.
- También te vale para un ceviche vegetal riconudo.
- Se puede saltear, así que no dudes en hacerlo junto con verduras y legumbres.
- Puedes hacer con ellas hamburguesas. Como se ponen gelatinosillas al cocerlas, aprovéchalo. Aún así posiblemente necesitarás añadir avena o similar para que no se desmonten.
¿Qué te parecen? ¿Las has probado? Cuéntanos 🙂
