¿Algas con sabor a percebes?
Nos hemos vuelto a encontrar con un alimento que lleva un letrero de neón, así que por supuesto nos hemos parado a ver qué ofrece. “Algas que saben a percebe”. ¿Te acuerdas de las algas “que saben a bacon“? Pues ya estábamos aguantándonos la risilla.
¿Qué son?
Pues son unas algas muy bonitas, mira:
Se llaman Codium fragile o Codium tormentosum (se venden ambas variedades), pero para los amigos también ramallo de mar, dedos de muerto, esponja verde, Sui song (en chino), miru (en japonés) o Green Sponge Fingers. Son nativas de las costas de Japón aunque se fueron extendiendo por todo el mundo, con esto del calentamiento del mar pues muy ricamente para ellas y hoy en día se considera una especie invasora en muchos sitios, sobre todo en el Atlántico Norte.
Últimamente están ganando protagonismo porque se cultivan en Galicia y como tienen saborcito así a mar y una forma más curiosa que otras algas que parecen lechuga pasada, pues quedan guay en muchos platos. Al menos aparentemente.
Para probarlas hemos pedido un paquete de 50 gramos de algas deshidratadas que nos han costado unos 4,50€, más económicas que otras variedades teniendo en cuenta que una ración son 5 gramos. Sí, en serio tan poquitos. Echa un vistazo a otros posts en los que hablamos de algas porque con todas pasa lo mismo: las hidratas y crecen un porrón.
Bueno, pues estas son las algas deshidratadas y recién sacadas del paquete:

Vienen varias “láminas” como estas. Hemos puesto una en remojo a ver qué pasa.
También las hemos comprado frescas en lata por ver la diferencia de textura y sabor.

Vienen en trocitos pequeñitos en salmuera. Tienen una textura crujiente en el exterior (como los tronquitos de las lechugas) y blandita en el interior.

Aquí una foto más cerquita para que las veas bien. El tenedor no es gigante, es tamaño normal (lo aclaramos por si acaso).
¿Qué tienen?
Pues aparte de un montón de sodio también tienen muchos oxalatos, que son ácidos orgánicos que dificultan la absorción de minerales como el hierro, calcio y magnesio porque forma con ellos sales de oxalato. Normalmente se encuentra bastante ácido oxálico en espinacas, remolacha, cacao, etc., y por eso se recomienda a las personas con problemas renales consumirlas poco. Pues habría que sumar estas algas también a la lista.
Además de esto tiene bastantes proteínas (alrededor del 12%), carotenoides, yodo (como casi todas las algas, en concentraciones demasiado altas) y algunos minerales, que teniendo en cuenta que una ración son 5 gramos y que encima tienen muchos oxalatos, pues no es como para comer a diario ni como para considerarlo una buena fuente de ningún nutriente que no podamos obtener en cantidades mucho mayores comiendo frutas, verduras y legumbres.
Y por supuesto, como todas las algas, NO contiene vitamina B12. No. Ninguna. Lo que tiene son corrinoides.
¿Cómo se comen?
Pues frescas, hidratadas, cocinadas como te dé la gana, en croquetas, en tortillas, en ensaladas… Igual que usarías una verdura del mismo tamaño que tuviese mucha sal y eso. Vamos, que las algas no son alienígenas, se pueden cocinar como otras verduras.
Como dijimos antes, hemos dejado un par de “plaquitas” de algas en remojo en agua fresca, y tras 30 minutos ya estaban perfectamente hidratadas.

Estas molan más que las de lata porque están más enteras y se ve que son como arbolitos sin hojas.

Parecen espaguetis finitos o fideos soba.
Pues ya estarían, las escurres bien y si quieres te las puedes comer tal cual o echarlas a una ensalada o lo que te apetezca.
Nosotros hemos pensado que, como casi todo lo “de mar” nos gusta en vinagre, en escabeche y cosas así, pues quedarán guay con algo parecido:

Toma nota, ¿eh?
Esto es para 4 personas. No lo sirvas así solo, pon más cosas, qué menos que unas aceitunillas y unos crackers integrales, ¿no?
- Hidrata 2 “cuadrados” de algas (unos 15 gramos)
- Escúrrelos bien
- Pica un diente de ajo hermoso y ponlo en un bolecillo
- Pica un poquito de perejil (si tienes) y al bol
- Echa las algas al bol y mezcla bien
- Ponle 1 chorrillo de zumo de limón (como 1 cucharadita)
- Echa también como 1 cucharada de vinagre de manzana
- Y un chorrito de aceite de oliva (1-2 cucharadas, al gusto)
- Mézclalo bien
- Tápalo y déjalo en la nevera al menos 8 horas
- Pruébalo y nos cuentas
¿Pero a qué sabe?
Nos alegramos de que nos hagas esa pregunta.
Es curioso que esta alga tenga una entrada en foodpairing: Codium: the genius green seaweed. Que vienen a decir que es genialosa porque tiene un perfil de aromas muy complejo.

Dicen que predominan los aromas “verdes”, los que tienen las verduras pero también el marisco. Según este perfil, combinaría guay con chocolate. Si comes codium con chocolate, por favor, cuéntanoslo.
También dicen que tiene unos toques florales muy majos para combinarla con… café colombiano. Esta gente debe darle a la hierba de la risa, que tiene mucho aroma verde y floral (en realidad no [bueno, no lo sabemos], solo combinan alimentos con perfiles de aromas y sabores similares, sean buenas combinaciones para ti o no).
¡Pero que si saben a percebes, plastas!
Pues… aceptamos barco. Con muchos peros.
Su sabor es muy parecido al de los berberechos, las chirlas y las almejas. Te pueden recordar a los percebes si las pruebas al natural o en salmuera, y a otras cosas dependiendo de cómo las cocines o las aliñes. Por ejemplo con la #SinReceta que hemos puesto, saben más a pescado que a marisco.
La textura no varía con vinagres y aceites, pero sí quedan mucho más blanditas si las cocemos o las cocinamos de alguna manera.
Se nos ocurre que, quizá, en tempura o rebozado, podría parecerse un poco más.
Entonces…
Entonces pues ya está tó dicho, que si las ves por ahí y tienes curiosidad, pruébalas (sobre todo si te las comes con chocolate) 😉
Bonus: ¿cómo se recogen estas algas?
Aitor ha hecho un vídeo muy chulo en sus viajes para @viajetal en el que nos enseña rápidamente dónde y cómo se recogen las algas codium:
