Hazte hielos de frutas y refréscate #likeaboss


Que ya sabemos que en verano hace un calor tremendo, que madre mía qué calor, qué solaco, que no se puede ni dormir del calor que hace por las noches…
Y aparte de abanicarte, ¿qué haces? ¿hincharte a helados? No, hombre, no. Hay cosas más fresquitas, más baratas, más buenas y que puedes comer toooodo el día si quieres. Una maravilla, ¿no?
Como la cosa que más hidrata y a la vez es más saludable es el agua, y las frutas de verano dan mucho frescor, pues vamos a juntar ambas cosas y hacer… ¡hielos de frutas!
Es muy fácil: coges una buena rodaja de sandía o melón, lo cortas en dados y lo congelas. Tremenda #sinreceta.
Para congelar guay: primero seca los trozos de verdura con papel de cocina. Después mételos en una bolsa de congelación o un recipiente apto apra congelar. Te dura 3 meses congelado, pero lo suyo es que lo uses antes 😉
También valen otras frutas: uvas, frutos rojos (cerezas, moras, grosellas, fresas, arándanos…), manzana, pera, melocotón, mango, piña…
De hecho muchas de estas frutas las venden ya congeladas, por si se te olvida cortar y congelar.
Lo único que tienes que hacer es llenarte una jarra de agua o té y echarle un puñao de frutas congeladas. Espera un poquito. Un poquito más. ¡Perfectamente fresquito!
Y cuando te lo acabes tienes unos bocados de fruta para matar el gusanillo. Una combinación perfecta.
Además, algunas de estas frutas le dan color y sabor a tu agua. Por ejemplo en la foto que acompaña este artículo hemos usado frutos rojos congelados y hemos obtenido un agua fresquita con sabor a estas frutas y un colorcito morado maravilloso. Es imposible cansarse del agua así.
Y si te sientes creativo/a, ponle también unas hojas de menta o hierbabuena y unas rodajitas de limón. Buah, super PRO.
Pon a prueba estas sugerencias: FUNCIONAN. Compártelas con tu cuñao el que dice que el agua es pa los peces.
