Hackea tu masa de pizza con judías negras


Volvemos a hacernos eco de las vulnerabilidades de las pizzas al descubrir que podemos cambiar la masa tradicional por una de judías negras, mucho más nutritiva y exquisita.
Ya lo hicimos con garbanzos y con lentejas, y hoy le tocaba el turno a este exploit de judías o frijoles negros. Además, para hacerlo más fácil aún, hemos usado una lata de frijoles negros ya cocidos. Porque queremos pizza y la queremos YA.
En la receta de hoy vas a aprender, además, a usar el lino como sustituto del huevo. Sí, tal cual, vas a aprender cocina haciendo una “simple” pizza.
No temas, es tan fácil como saber coger una batidora. Y para que no te ases de calor, puedes hacer como nosotras y ponerle unos toppings frescos. Porque ¿para qué volver a meter al horno cuando podemos ponernos gochas en menos tiempo?
Las semillas de lino las venden ya en cualquier supermercado, las latas de frijoles cocidos también. Y el resto de ingredientes, a tu gusto.
No te preocupes por las semillas de sésamo negras, son opcionales, para darle más colorcito negro darks. Puedes comprar sésamo negro en grandes cantidades en supermercados asiáticos.
Pizza de judías negras
Ingredientes
- 1 cucharada semillas de lino
- 100 ml agua (medio vasito)
- 1 lata frijoles negros cocidos hemos usado marca Goya
- 1 cucharada sésamo negro opcional
Instrucciones
- Machaca, bate con la batidora o tritura con un molinillo las semillas de lino. No pasa nada si queda alguna entera.Ponlas en un bol, añade el agua y deja que reposen mínimo 15 minutos.
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Prepara un molde de pizza (o bandeja para horno con papel para hornear encima.
- Escurre las judías negras. Pero bien escurridas. Échalas en un colador de pasta y muévelas un poco para que suelten todo el caldo posible.
- Pon las judías en el vaso de la batidora o un bol para batir con la batidora de brazo. Añade el resto de ingredientes y bátelo todo junto unos segundos. No tiene que quedar un puré fino, mejor que queden trocitos.
- Extiende la masa en el papel para hornear, procurando que quede fina pero que no transparente. Usa una cuchara para extenderlo.
- Hornea la base 25-30 minutos a 180ºC o hasta que esté crujientita.
- Sácala del horno, ponle toppings fresquitos (por ejemplo salsa de tomate, pesto o hummus, tomate, pimiento, espinacas, aceitunas, pepino, zanahoria…) y ¡A comer!
Notas


¡Dale caña a tu masa de pizza!

