Hacemos börek de andar por casa
Y dirás ¿”qué narices es el borek ese”? Pues es una especie de empanada típica de países del Este de Europa que se hace con masa o pasta filo y un relleno, y se hornea, y queda espectacular.
En cada región lo hacen de una forma, con un relleno diferente, enrollado, tipo empanada normal… Vamos, que no hay una receta única, así que hemos cogido todas las ideas que hemos visto y hemos decidido hacer una versión que te resulte fácil de preparar.
Para hacer este borek o burek necesitarás:
- Un paquete de masa o pasta filo. Lo venden en cualquier supermercado, en los refrigerados, con las masas de pizza y todo eso, y también en tiendas de alimentación del Este de Europa.
- 4 yogures de soja sin azucarar y sin sabores, porque vamos a hacer labneh para el relleno.
- Levadura de cerveza desamargada o levadura nutricional. Lo venden en herbolarios. Es levadura desactivada y huele como a queso. Por eso vamos a usar 2-3 cucharadas de ello. Si no encuentras, pues nada, no la uses.
- Como medio kilo de espinacas congeladas. Si son en porciones mucho mejor, porque los bloques tardan tiempo en descongelarse. Si lo que tienes son espinacas frescas, unos 750 gramos.
- Aceite de oliva, sal, orégano y si quieres otras especias, pues también.
- Un molde como de 25 cm de diámetro para que sea más fácil hornear la masa.
Paso 1: hacer queso blandito
Lo primero que haremos será el labneh. Para ello tienes que dejar escurriendo los yogures al menos 24 horas. Ya te hemos fastidiado la ilusión… No te preocupes, que para mañana lo tienes. Que merece la pena la espera. Échale un vistazo al post del labneh, anda.
También puedes jugar sucio y comprar queso vegano para untar, pero no será lo mismo. Lo suyo es currártelo tú, aprender, manejar los ingredientes like a pro, y de paso usar cosas más saludables. Allá tú, ¿eh? No te vamos a juzgar 😉
Paso 2: hacer las espinacas
Bueno, pues mientras dejamos el yogur escurriendo, ya al día siguiente, podemos ir haciendo las espinacas. Esto es facilísimo. Pones 2-3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande, echas las espinacas congeladas, lo pones a fuego medio-bajo y remueves alguna que otra vez.
En pocos minutos se descongelarán. Échales 1/4 de cucharadita de sal, orégano y si quieres alguna cosa más, como cominos en grano, perejil, cebollino, lo que sea, pues se lo echas también.
Puedes subir el fuego cuando se descongelen para evaporar rápidamente el caldillo, porque no queremos una pasta caldosa, si no unas espinacas doraditas y más bien secas.
Deja que se enfríen o al menos que se templen antes de seguir.
Paso 3: mezclar

Esto también es super fácil. Mezcla las espinacas con el labneh, una pizquita de sal y 2-3 cucharadas de levadura de cerveza desamargada.

Te hemos puesto nada menos que dos fotos de este paso, no sea que te pierdas y mezcles las espinacas con la mesa o algo así.
Paso 4: enrollar
Cuando abras el paquete de pasta filo tendrás algo así:

Son un montón de hojas superfinas que parecen como folios chungos. Pero es masa de harina de trigo y agua y poco más. No intentes hacerla en casa si eres principiante.
En cada paquete suelen venir 8-10 hojas como mínimo. Usaremos alrededor de 8, dependiendo de tu molde.
Desdóblalo, coge dos hojas y ponlas en la mesa. En muchas recetas con esta masa dice que las humedezcas. En esta no lo hagas, el relleno se encargará de hidratar correctamente la pasta.
Extiende una línea de espinacas en el borde largo inferior para que al enrollarlo nos salga un turulo largo. Echa unas 3 cucharadas de relleno, que son suficientes.

Y enróllalo parriba. No hace falta que quede super prieto ni nada.

Y una vez hecho, puedes enrollarlo sobre sí mismo como una espiral.
Si tienes una mesa bien grande donde hacerlo, puedes poner en lugar de dos hojas, todas ellas, de dos en dos, ligeramente superpuestas, para hacer un supercanuto.
Como entendemos que a ti tampoco te sobra el espacio, pues lo hacemos así.
Ahora cogemos otras dos hojas y hacemos lo mismo. Podemos enrollarlas junto con el tubo que hemos hecho o ir empalmándolas cuando las pongamos en el molde (es la forma más fácil).

Y nada, así con las 8 hojas (nos salen 4 rollos). Ahora las vas poniendo, empalmándolas, en el molde, formando una espiral. No pasa nada si se te rompen un poco las hojas porque después se pegarán al hornearlo.
Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Pincela la superficie con aceite de oliva, o deja caer un chorrito fino. Esto hará que se dore y quede espectacular.
Paso 5: hornear
Mete tu borek en el horno 20 minutos a 200ºC. Después ponle solo calor por arriba para que se dore, unos 10 minutos más.
Sácalo y sírvelo, que ya está. Si quieres puedes ponerle unas semillas de sésamo por encima.

Córtalo en porciones y sírvelo. La masa filo se pega entre sí, así que te saldrán unos cortes muy apañaos:

Siempre puedes hacer más cantidad y que dé para más personas 🙂
Varía el relleno como quieras. Si te gusta de espinacas con labnneh puedes añadir también unas nueces, semillas de hinojo, semillas de sésamo, etc.
Como queda tan cuqui puedes guardarte la receta para navidad o cualquier evento festivo que tengas porque quedarás como un/a super chef 😉
Puedes hacerlo con antelación y congelar sin hornear, siempre protegiéndolo bien con unas capas de film o papel de aluminio (porque no creo que tengas un tupper suficientemente grande). Después solo tendrás que calentar al horno el mismo tiempo.

¡¡Ya lo he hecho en dos ocasiones diferentes, y ha gustado mucho!! Lo tiene todo: fácil, rico y resultón.
Genial!!!