Fresayuno: desayuna fresas riconudas
A ver, aquí no damos nada por hecho. Sabemos que no se nace sabiendo y que hay cosas que no sabes, no has caído en ellas o yo qué sé, no se te ocurren. Si no es tu caso, pues muy bien, pero que sepas que esto no es tontería.
¿Por qué digo esto? Pues porque la idea de desayuno de hoy es super simple, pero nos hemos encontrado gente que no la conoce. Así que para todos/as vosotros/as: EL FRESAYUNO.
Mira, esto es muy fácil:
- Coges unas fresas. Las compras si no tienes. ¿Que cuántas? Pues un puñao grande, según el tamaño. 6-7 si son grandes, 10-12 si son pequeñas.
- Las lavas bien bajo el grifo. No hace falta ponerles champú ni jabón ni nada. Agüita corriente.
- Quitas las hojas. No una por una, puedes cortar la parte superior con un cuchillo. Que corte.
- Ahora coge un bol de un tamaño razonable. Un bol o cuenquito o a malas una taza, yo qué sé, que no sea gigante.
- Ve cortando las fresas en trozos. En 4 trozos está bien. Para hacerlas en 4, córtalas primero a lo largo y luego a lo ancho.
- Echa las fresas en el bol.
- Echa bebida vegetal en el bol, la justa para cubrir las fresas. Remuévelo. Sí, con un dedo vale, no vayas a manchar una cucharita. Ponle un trozo de film por encima. O un plato. Lo que sea para taparlo y que no coja olores ni sabores raros.
- Mételo en la nevera.
- Vete a acostar.
- Cuando te levantes, sácalo de la nevera, quita la “tapa” y remuévelo.
- Pruébalo.
- Qué, mola, ¿eh?

Si no conocías esta delicia, puedes preguntar a algún/a boomer, que seguro que lo conocen. De hecho puede que te digan que le pongas azúcar. Si haces eso pues lógicamente estará más dulce, pero también la bebida vegetal se pondrá un poquito densa (no como un yogur, pero se nota) por la pectina de las fresas (tienen muy poca pectina, pero si añadimos azúcar facilitamos que quede cremoso). La pectina es lo que hace que la mermelada sea… mermelada. Y no un puré de frutas. Esa gelatinosidad.

Si no tienes bebida vegetal o no te mola, te proponemos otra versión: con limón. Lo mismo, cortas las fresas, las pones en un bol y echas el zumo de medio limón y un poquito de agua (un par de cucharadas). El líquido no tiene que cubrir las fresas, no hace falta. Remuévelo bien, tápalo y a la nevera. Al día siguiente tendrás fresas con juguito de fresas y limón. Está estupendísimo.
Si se te pasa por la cabeza combinar bebida vegetal (o leche) + el limón para hacer un super combo, que sepas que se te cortará la leche. Esto es así. Si añadimos ácidos las movidas se separan, se forman cuajerones por un lao y suero por otro. Así se hace el tofu y el requesón, pero a ti no te va a salir tofu de fresas, si no fresas con leche cortada.
* Especial extra-gocho: puedes ponerle un poquito de canela, agua de azahar, vainilla, extracto de ron, cardamomo o algún otro sabor que te mole.
Corre y prepárate esto, así mañana no tienes que hacer nada para desayunar 😉
