Cómo hacer verduras glaseadas
“Glaseado” no es solo esa capa de azúcar que llevan los donus por encima. También es una técnica de cocina que deberíamos usar mucho más porque convierte cualquier simple hortaliza en una joya brillante y sabrosa.
Te vamos a enseñar cómo hacer zanahorias glaseadas fácilmente, sin tener que memorizar ratios de caldos ni cosas. Lo puedes hacer a ojo. Y encima no falla.
¿Para qué quiero glasear ná?
Lo acabamos de decir: para ponerte como el tenazas, comer guay, sabrosón, de lujazo, de chupar el plato. Si puedes hacer algo para que tu comida esté deliciosa y que no te consuma demasiado tiempo ni dinero, pues lo haces, ¿verdad? Pues eso.
Glasear cosas igual te suena raro porque seguro que te recuerda a tartas y bollos, pero de verdad que es también una técnica para cosas saladas. Por ejemplo cuando metemos un seitán relleno al horno y le vamos echando liquidito por encima. Eso también es glasear.
¿Y cómo se hace?
Pues tenemos varias formas de hacerlo:
1) Echando caldos y salsas por encima de la preparación mientras se cocina para que quede al final una capita sabrosa en lugar de una cosa reseca. Es lo que te comentábamos sobre el seitán al horno. Esto es fácil y tiene lógica, ¿verdad?

2) Cocinando nuestros ingredientes en una sartén con el agua justa, aceite o margarina y especias, de forma que se forme al final un caldillo fino de sus propios jugos. Después solo hay que menear la sartén y nuestras hortalizas quedarán perfectas.
3) Cocinando nuestros ingredientes al dente (o un poco menos) y poniéndolos a la sartén con aceite o margarina, especias y otros condimentos para terminar de cocinarlos a la vez que les proporcionamos una capa jugosa y sabrosa. Esto es lo que te vamos a enseñar a hacer porque es lo más fácil y evitas que se te pueda quemar. Vamos, #aptoparatorpes
¿Lo puedo hacer con cualquier cosa?
Hay cosas con las que queda mejor, y otras con las que no merece la pena. Se suele hacer con hortalizas de raíz porque son más “resistentes”, tardan más en hacerse, sueltan juguillos ricos, etc. Si lo intentamos con unas acelgas acabaríamos con una plasta verde poco atractiva, la verdad.
Mira, te vamos a decir directamente con qué cosas queda guay y luego tú ya haces lo que te salga del alma:
- Zanahorias (que además las hay de más colores, no solo naranjas)
- Remolachas
- Chirivías
- Nabos (pequeños)
- Rábanos (pequeños)
- Rabanitos
- Boniatos
- Calabaza
- Apionabo
- Chalotas
- Cebollas francesas (son las chiquititas, como las de los encurtidos)
- Coles de bruselas
- Hinojo (mejor bulbos pequeños)
- Coliflor (en floretes)
- Tupinambo
- Champiñones
- Raíz de loto
Se puede también, pero con más cuidado:
- Espárragos verdes frescos
- Corazones de alcachofa
- Ajos (dientes enteros pelados)
- Puerros
- Taro o ñame
- Tirabeques
- Calabacín
- Pimientos
- Maíz
- Setas
- Tomates cherry
- Yuca
- Berenjenas
La técnica rápida y apta para torpes y principiantes
Te vamos a enseñar a hacer unas zanahorias glaseadas para que practiques, con la técnica más sencilla e infalible. Imposible que te quede mal. Éxito asegurado (visualiza en tu cabeza los aplausos).
Para ello vas a necesitar:
➨ Zanahorias. Frescas. De las de la frutería-verdulería o supermercado, que suelen estar en los refrigerados. Da igual si tienen las hojas o no porque esa parte no la vamos a usar. Eso sí: procura que tengan el tamaño justo para que quepan en las sartenes que tengas. Vamos, que si las primeras que coges son enormes, busca otras, que de verdad que siempre hay diferentes tamaños. No, las de snack no, las frescas enteras.
➨ Margarina vegetal. Hay margarinas 100% vegetales en cualquier cutre-supermercado de barrio. Las hay sin grasa de palma, de maíz, con aceite de oliva, sin grasas hidrogenadas, con aceite de coco… si no la ves ahí, mira en herbolarios, tiendas veganas y tiendas de dietética (y tiendas online), porque hay de todo.
¿Por qué tengo que usar margarina?
Sí, ya sé, grasa mala. Mejor aceite de oliva. Pero lo que buscamos aquí es una cualidad que no tiene el aceite: es más viscosa, untuosa… y sólida a temperatura ambiente, claro. El sabor también es distinto, pero lo que más se nota es la textura. Vamos a usar muy poca cantidad y no tienes por qué glasear cosas a diario, puedes guardar la margarina que te sobre para otras cosas.
No, el aceite de coco no te va a dar el mismo resultado. Además dará sabor a coco. Que si quieres probarlo y resulta que te gusta, pues genial.
Si no te da la gana comprar una margarina, utiliza un aceite de oliva que te guste. Para estas cosas quedan genial los aceites virgen extra sin filtrar, pero no todo el mundo tiene acceso a ellos, así que usa lo que tengas.
➨ Especias y hierbas que aguanten la cocción. No es muy recomendable usar hierbas frescas delicadas como albahaca o cilantro porque van a acabar casi quemadas. Mejor utiliza otras como romero, tomillo, orégano, perejil, pimienta, semillas de cilantro… En general casi todas las que se usan en la cocina india van perfectas.
Tampoco hace falta ni usar muchas ni mucha cantidad. Nosotros hemos usado para este tutorial romero, tomillo, perejil y un molinillo de pimientas varias.
➨ Azúcar. No es obligatorio, es una de tantas cosas con las que se puede hacer un glaseado (más abajo explicamos más). Como este es un plato especial, le hemos puesto 1 cucharadita de azúcar blanco normal y corriente. Puedes usar azúcar moreno, panela, jaggery (rallado) o el que tengas.
El propósito del azúcar no es volver dulces las zanahorias, si no promover una ligera caramelización.
¿Con qué otros ingredientes se puede glasear?
En general con aquellos que queden untuosos, brillantes, aromáticos y sabrosos.
Las hierbas y especias son un básico para el sabor, pero se añade alguna cosa más que aporte, además, textura y color. Por ejemplo:
- Caldo de verduras: mejor casero. Cuando se evapora el agua queda concentradito y rico. Con pastillas de caldo no queda igual porque contienen más cosas (sal, caramelo, etc), pero pueden servir. Recuerda poner muy poca cantidad porque después va a quedar concentrado.
- Melaza o miel de caña: igual que cuando hicimos la compota de tomate. Una pequeña cantidad da para muchas zanahorias. En este caso te valdría con 1 cucharadita.
- Salsa de soja: preferiblemente shoyu (japonesa) o tamari (menos salada), que son salsas de soja “con pocos ingredientes” (no contienen azúcar ni caramelo, y suelen ser sin gluten). Cuando la salsa de soja no contiene azúcares añadidos tarda más en quemarse, por eso la recomendamos, pero puedes usar la que tengas por ahí o la que puedas comprar.
- Miso: ¿has visto alguna vez las berenjenas glaseadas con miso? Es otra forma de glasear, y es típica de Japón. Se diluye el miso con un poquito de agua, se pone por encima de berenjenas cortadas a lo largo y se dora. Queda espectacular.

- Vinos: sobre todo los dulces. Un chorrito es suficiente. Para un extra de dulzor y una capita brillante más bonita, utiliza alguno como el Pedro Ximénez. Si quieres menos viscosidad y menos dulzor, un vino tinto normal y corriente.
- Alcoholazo: brandy, whiskey, bourbon, ron, vodka, vermouth, triple seco… Usarlos en la cocina es una forma de deshacerse de lo que sobra de las fiestas. Además puedes flambear un poco tu glaseado y quedar como dios (nota: si eres principiante nivel: se me quema el agua hervida, no lo hagas). Si se te prende fuego el interior de la sartén cuando cocinas con alcoholes, no te preocupes. Deja la sartén en su fuego (al mínimo) y pon una tapa de aluminio. Ya está. Se apaga rápido.
- Mezcla de cosas: marinadas, salsa de soja con ajo y cebolla de primavera, aceites aromáticos y siropes (arce, agave, etc)… vamos, que no hay una única fórmula, dependerá de qué vayamos a glasear y cómo queramos que quede.
Vamos allá
Para que te sea más fácil aún hemos hecho unos reels con el proceso. Si en algún momento te pierdes o no entiendes, echa un vistazo a los vídeos:
https://www.instagram.com/reel/CXnYjgiKoZG
- Coge tus zanahorias y lávalas bien. Puedes frotarlas con un estropajo o un cepillito. No las vamos a pelar.
- Pon a hervir agua en una cacerola. Para que todo sea más rápido y fácil, las vamos a hervir un ratito.
- Quita los extremos de las zanahorias. Córtalas a lo largo, y cada mitad en 3 o 4 partes, dependiendo del grosor. Que queden unos bastoncitos majos, no palitos raquíticos ni troncos.
- Cuando el agua esté hirviendo echa todas las zanahorias.
- Cuécelas 7-8 minutos, lo justo para que se doblen sin romperse. Ponte una alarma en el móvil si hace falta.
- Escúrrelas bien.
- Pon 1 cucharada de margarina vegetal en una sartén a fuego medio. Ojo, la margarina tiene que derretirse despacio. Si se derrite rapidísimo, baja el fuego.
- Echa las zanahorias y remuévelas para que se impregnen bien. Ponles una pizquita de sal, que potenciará su sabor.
- Añade las especias y saltéalo.
- Añade el azúcar poquito a poco, espolvoreándolo, y saltéalo todo 3-4 minutos. Verás que se pone más brillante y que huele estupendamente.
- Sácalo y sírvelo, que ya está. Sí, en serio, ya está.

Brutal!
Sírvelo como acompañamiento de otros platos, no como plato principal.
¿A que es fácil? Pues igual que has hecho estas zanahorias puedes hacer el resto de ingredientes que te proponíamos más arriba.
Que sepas que es una técnica de cocina clásica, de estas que se aprenden en las mejores escuelas. Y tú la haces en 15 minutos tan ricamente. En tu casa y sin ningún título de cocina. ¿A que mola? 😉
